4TO JUICIO DE LESA HUMANIDAD Derechos Humanos

Fecha: Martes, 2 Mayo, 2017 - 00:00

Evocar sin deshumanizar

El día lunes 24 de abril, pasadas las 15.30 hs., dio comienzo el alegato por parte del Ministerio Público Fiscal a cargo de los Fiscales José Nebbia y Miguel Palazzani en el 4° Juicio por delitos de Lesa Humanidad que se realiza en nuestra ciudad y que cuenta con 32 imputados en la actualidad por los delitos cometidos sobre 105 víctimas.

La audiencia inicial se extendió hasta las 19 hs., continuando la misma el día martes 25 desde las 9.30 hs. y en horario corrido hasta las 17.30 hs. aproximadamente.
Comienza tomando la palabra el Fiscal Miguel Palazzani quien hace un bosquejo del recorrido que tendrá el alegato a lo largo de varias audiencias, como así también resaltando la importancia del juicio y las implicancias del mismo; “…aun con los esfuerzos sociales e institucionales para correr el telón del terrorismo de Estado, el genocidio ha hundido sus raíces tan profundo y ha extendido sus extremidades tan alto que se nos torna siempre incontenible e inabarcable”. Continúa haciendo hincapié en las dos causas de Ejército anteriores, gracias a las cuales “nos permite como conquista de todos, en definitiva de toda la sociedad, tener ya como hechos notorios, judiciales y fácticos, algunos datos concretos del funcionamiento del aparato represivo en la zona de Bahía Blanca y la región”.
El fiscal también resalta que “por sus dimensiones abarcativas, estamos siendo protagonistas del juicio más importante de la historia judicial de la provincia de Buenos Aires. No ha habido en la provincia de Buenos Aires otro juicio mas importante en cuando a cantidad de víctimas, a cantidad de imputados, como a poder abarcar el fenómeno criminal en una zona tan grande”.
En su recorrido ante lo logrado, el fiscal resalta que “Para fines del año 2016, se habían dictado en el país 173 sentencias, hoy debemos estar por las 177. De las cuales 86 se encuentran firmes con 733 condenados” de los cuales “hasta la fecha, han sido juzgados en la jurisdicción (Bahía Blanca) y han sido condenados, 45 imputados de los cuales 33 son militares retirados, 6 son policías, 2 son oficiales del Servicio penitenciario y 4 integrantes de la prefectura naval. Ya a esta altura podemos decir que las sentencias recaídas y los juicios han tenido el panorama general de la represión en la ciudad y la zona”.
Así mismo aclara Palazzani, que se adentrarán en “la unificación de zonificación del territorio y observaremos como fluía en ese circuito, la inteligencia y las ordenes operativas, entre los órganos de la zona 5 y la subzona 52” dejando por sentado la connivencia operativa entre las regiones de Buenos Aires, Río Negro y Neuquén, sobre todo de las policías provinciales.

Un plan para aniquilar
Se refirió, luego, a los reglamentos por medio de los cuales se ordeno “aniquilar” la supuesta subversión, dictados aun en periodo democrático y cómo fue implementado en un primer momento en Tucumán con el Operativo Independencia al mando del Gral. Vilas, que luego fue trasladado a Bahía Blanca para continuar su labor represiva, apodando a Bahía Blanca como “el monte Tucumano de cemento”, por lo que infiere que Tucumán no fue el “ensayo” del terrorismo luego aplicado, sino mas bien el “Comienzo” del Genocidio en Argentina, con todas las fuerzas represivas del país bajo el mando del Ejercito.
El “Plan del Ejercito” conocido en febrero del 76 deja las pautas de la represión a seguir, se fija el día y horario del golpe. Este plan no solo apuntaba a las “organizaciones subversivas” sino que señalaba los “blancos” o sea personas a secuestrar y torturar que eran los militantes políticos, los militantes gremiales, los militantes de base, los delegados de fabricas, los militantes estudiantiles, los profesores universitarios, etc. Y lo más interesante era un anexo de actividades Psicológicas, donde el rol central lo cumplían los medios. Aquí en Bahía Blanca fue y es emblemático el rol de partícipe del genocidio, que le cupo al diario local La Nueva Provincia. Todo este plan, probado y condenado, ya tempranamente en la Causa 13/86 conocida como Juicio a las Juntas del Año 1986. Siguiendo con la descripción del plan, el fiscal procedió a explicar el esquema territorial de áreas, zonas y subzonas, donde sin duda la nuestra fue la más extensa del país y sus respectivos comandantes, jefes y responsables, como así también sus cadenas de mando.

De Tucumán a Bahía Blanca
“En la mirada del esquema represivo, Bahía Blanca estaba vista como un lugar donde había que descerrajar el proceso represivo de manera feroz y no por casualidad mandaron a Vilas”, dijo el Fiscal.
Bahía Blanca en ese entonces “ya era señalada como objetivo prioritario de acción psicológica, algo que ha sido destacado por los señores jueces (en las sentencias anteriores)”. Lo único que al terrorismo de Estado en Bahía Blanca le podía hacer peso como crítica, era la Universidad Nacional del Sur y es “por eso que la represión fue feroz en la UNS como quizá en ninguna otra universidad de Latinoamérica” “La Universidad era un blanco preciso porque los estudiantes y los profesores, eran vistos como parte de este enemigo que había que eliminar. Y es así que tenemos asesinados, exiliados, perseguidos, torturados, justamente en ese ámbito”. Según Vilas se trataba de la necesidad imperiosa de erradicar “el cáncer cultural de la UNS”, como una acción ejemplificadora.
El soporte de la acción psicológica para toda la estigmatización y persecución de la UNS, lo hacia el diario La Nueva Provincia, con múltiples editoriales, notas y hasta fotos de profesores perseguidos. Esta circunstancia nunca fue subsanada.
Al día siguiente, en el 2° día de alegatos, se cumplieron justamente 3 años del llamado a indagatoria para el único responsable vivo del diario local: Vicente Gonzalo Massot. Hasta el momento la causa no avanzó; sino más bien todo lo contrario; sufrió grandes golpes al ser destituido el Juez que llamó a esa indagatoria a Massot, que ordenó allanar el Diario La Nueva Provincia unos días antes y que llamó también a indagar a la pata eclesiástica, en la figura de Monseñor Garlatti. Hablamos destituido y dejado dos veces cesante del Poder Judicial: el Juez Álvaro Coleffi. Ejemplificadoras arremetidas que sin dudas hablan del poder real que mantienen los civiles partícipes y beneficiarios de la última dictadura militar, un gesto aleccionador ante cualquier intento de juzgamiento a lo que se conoce como la “pata civil”.

La medida del dolor
Al terminar el bosquejo trazado de lo que será profundizado a lo largo de todo el Alegato, el Fiscal Miguel Palazzani le cedió la palabra al Fiscal José Nebbia, para empezar a analizar los hechos, uno por uno, del universo de víctimas de la causa.
El Fiscal José Nebbia se refirió primeramente al lenguaje que quienes llevan adelante los juicios, operadores del Poder Judicial, tienen como norma emplear: “Es un lenguaje frío, encriptado, que tiende más a resaltar al locutor y banalizar un poco el mensaje y en definitiva estamos hablando de una pluralidad de vivencias, extremas, únicas, personalísimas, irrepetibles como si fueran piezas idénticas y fungibles que se reiteran en el tiempo como un patrón”. “Consideramos que es necesario tener un desafío ético, quizá el más importante al emprender esta tarea de evocación; el de no deshumanizar a las víctimas y sus seres queridos con sus vidas y sus aspectos y también tenemos el desafío de tomar dimensión del compromiso social e histórico que nos atañe en la búsqueda de esta verdad jurídica”. “Lo que queremos señalar es que al contar cada una de estas historias, esa repetición, no implique vaciarlas de contenido, el ejercicio que nosotros proponemos a los jueces y al público presente es que cada uno de nosotros tomemos cualquiera de estas historias, que las contemos en voz alta, como si se la contáramos a un tercero, y eso nos va a dar cuenta que si bien parecen historias simples, son mucho más profundas y que el dolor que transmiten y el espanto que las rodean son inconmensurables para el lenguaje. Y es justamente por eso, que son indescriptibles e inasequibles que usamos el lenguaje que usamos, de alguna manera para operar jurídicamente sobre estos hechos”. “Quizá así lleguemos a advertir la medida del dolor que se ha producido en cada una de las personas”.
Antes de comenzar con los casos específicos, el fiscal añadió: “Oscilamos entre dos fenómenos, por un lado las historias particulares de las víctimas y por el otro la práctica del genocidio. Se trata de dos extremos que no deben invisibilizar uno al otro”.
“Cuando hablamos de genocidio, nos paramos en la lógica de los victimarios y no hablamos de la lógica del daño a la víctima, sino del propósito de destrucción. Marca el daño que se produjo”.
“Cuando hablamos de las víctimas, tenemos la obligación de no computar otra cosa que la víctima misma. Porque si no, volvemos a deshumanizar como lo hizo el Estado Terrorista”.
“Señores Jueces ustedes lo han podido palpar, ninguna de las víctimas, de este juicio o los anteriores volvió a ser la misma después de lo que le hicieron, ni los padres, ni los hermanas, ni los hijos, ni las madres, porque no hay manera de volver a ser los mismos”.
Con esa introducción el Fiscal Nebbia se abocó al análisis de cada uno de los 105 casos, 105 víctimas directas, que el juicio contempla.
En esta primera jornada, se abarcó la historia de las primeras 20 víctimas aproximadamente, para continuar con el exhaustivo desglose caso por caso, en la mañana del día martes 25 de abril. La jornada del martes transcurrió sin interrupciones demasiado prolongadas, desde las 9:30hs, aproximadamente, hasta alrededor de las 17:30hs, pudiendo escuchar, quienes estábamos presentes, las historias pormenorizadas de más de 60 víctimas.
Ambas jornadas transcurrieron con un buen marco de público donde asistieron alumnos, como así también gente de la zona de Viedma, víctimas, familiares y también funcionarios, cuyas vidas también se vieron cambiadas y afectadas, por el Terrorismo de Estado que se llevo adelante desde el V Cuerpo de Ejército, cuya jurisdicción pertenecía a Bahía Blanca.

La próxima audiencia será el día martes 2 de mayo desde las 15 hs. y proseguirá el miércoles 3 desde las 9 hs., donde seguirá alegando el Ministerio Público Fiscal.

SILENCIO
En el tramo final de este cuarto Juicio en la ciudad de Bahía Blanca, las audiencias de los días 28 y 29 de marzo fueron destinadas a escuchar las palabras de los imputados que ampliaron sus declaraciones indagatorias, haciendo uso de su derecho a defensa.
La mayoría de estas declaraciones, fueron utilizadas por los acusados para dejar plasmada su supuesta inocencia, ya sea por negar sus participaciones o por negar sus responsabilidades, endilgándoles, dichas acciones a personal que eran sus jefes y que en todos los casos se hayan fallecidos al día de hoy.
El día martes 28 por la tarde, fue el turno de la declaración de los siguientes acusados: Jorge Mansueto Swendsen, Osvaldo Floridia, Alberto Nieva, Raúl Otero, Héctor Selaya, Julio González Chipont, Enrique Del Pino y Jorge Granada.
En la mañana del día miércoles 29 de marzo, declararon Antonio Camarelli y Lavayen. Casi ninguno de ellos aceptó responder preguntas ni del tribunal, ni de la parte acusadora, fiscalía y querellas, y luego de sus exposiciones, solo respondieron algunas breves preguntas de sus abogados defensores.

Autor: Redacción EcoDias