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Siempre se puede estar peor

Como si no tuviera suficiente con la violencia de la confrontación interna, el narcotráfico y la corrupción política, el pueblo colombiano padece ahora los efectos de una estafa multimillonaria con la vieja estafa del esquema piramidal, en la que se prometían beneficios de hasta el 150% de lo invertido.
Como suele suceder, el sistema funciona inicialmente, y se sostiene mientras haya quienes consigan acercar nuevos “clientes” dispuestos a poner dinero. Los que reciben los mayores beneficios son quienes ponen en marcha el sistema, y ocupan la posición superior de la imaginaria pirámide. Pero cuando llega el momento de quiebre, los advenedizos no sólo no alcanzan beneficios, sino que pierden sus ahorros. Así ocurrió con una red de empresas informales de captación de ahorros que puede haber embaucado a unos tres millones de colombianos, la mayoría de ellos, personas de escasos recursos. Miles de personas iniciaron una protesta que adquirió visos de revuelta popular en algunas ciudades.
El gobierno de Álvaro Uribe implantó el estado de emergencia social, lo que le permitirá legislar por 30 días sin depender del Congreso y de su visto bueno. En total fueron cerradas unas sesenta oficinas de la compañía financiera DMG, cuyo dueño, David Murcia Guzmán insiste en que su negocio es legal. El gobierno afirma que está incautando activos para colocarlos en una cuenta especial para hacer frente a las devoluciones que sean posibles a los ahorradores estafados. El episodio forma parte del proceso de descomposición generado por los fondos ilegales del narcotráfico y la corrupción que carcome a funcionarios y legisladores oficialistas e incluso a los propios organismos de seguridad.
Ante el desborde, el presidente Uribe dispuso el estado de emergencia que puede convertirse en una medida ineficaz en sus principales objetivos: varios de los responsables de la red de estafas huyeron del país y es difícil que gran parte del dinero pueda ser recuperado. Nuevamente, en esta ruleta mafiosa en la que se ha convertido Colombia, gana la banca y pierden los pobladores más humildes.

Por Carlos Iaquinandi, Agencia SERPAL, Servicio de Prensa Alternativa. www.serpal.info

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2008-11-21 23:00:00
Etiquetas: Internacionales.
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