PARA VER Y CONSIDERAR Cine

Fecha: Martes, 18 Julio, 2017 - 00:00

Todo que ver

La asociación Directores Argentinos Cinematográficos ha implementado su propia puesta en valor del cine nacional.

El 3 de julio -en un complejo multisala del barrio Recoleta capitalino- hubo una exhibición especial de la copia remasterizada de La película del rey (1986), con la asistencia de su director Carlos Sorín.
Podría haberse tratado de una función aniversario ya que cumplió treinta años hace relativamente poco, pero se trataba de la presentación ante prensa y público del PLAN RECUPERAR -no muy original el nombre en verdad- de la DAC.
La asociación, que nuclea a más de mil realizadores, hizo un relevamiento del estado del patrimonio audiovisual por más de un año y llegó a la conclusión de que si no se comenzaba un salvataje inmediato, se corría un altísimo riesgo de perder buena parte no sólo de los negativos en celuloide -que se arruinan por un proceso de envejecimiento conocido como «síndrome del vinagre»-, sino en el fílmico utilizado hasta hace pocos años y otros soportes inseguros como el VHS o el digital de baja calidad.
Esto significaría: restaurar los films, pasarlos a formato 4K -o mayor- y preservarlos en condiciones de temperatura y en particular de humedad adecuadas, para que se pueda acceder a ellos en cualquier momento.
No se debería haber llegado a esta situación, porque desde 1999 hay una ley aseguraba la creación de la Cinemateca Nacional cuyo propósito principal sería la preservación, pero recién se reglamentó en 2010 y hasta ahora no se hizo efectiva.
Ante la urgencia, la DAC puso en marcha su propio plan de recuperación, acordando con el laboratorio digital audiovisual Gotika -que lleva dos décadas dedicado a esa tarea-, que escaneará el material disponible en museos, colecciones, en posesión de sus directores o herederos y le devolverá la imagen, el sonido y el color originales.
Hay que recordar, que la producción cinematográfica argentina tiene ciento veinte años, que la incuria ya acabó con la mayor parte del periodo silente y se perdieron entre otros films como El apóstol (Quirino Cristiani; 1917), el primer largometraje animado de la historia.
Afortunadamente, la primera etapa del plan lleva restaurados 20 títulos de los 52 programados, un trabajo sin costo para los directores, que sin embargo darán la posibilidad de exhibirlo durante cierto tiempo y que además de ver su obra preservada recibirán un libro -digital-, que todos los interesados podrán leer o bajar sin costo desde el sitio web:
www.dac.org.ar/.
Una buena noticia en acto.

Autor: Silvana Angelicchio