Opinión

Fecha: Martes, 19 Marzo, 2019 - 00:00

Reflexiones renovadas

¿Tiene sentido saber extraer conclusiones de lo que paso hasta el 9 de marzo de 2019?
Si no tenés remos, motor y timón, navegas a la deriva.
Respecto a las elecciones que se realizaron en Neuquén, las noticias que recibo confirman mi opinión de que ha ganado la derecha.
Según Navarro perdió Macri en Neuquén, yo no pienso así.
La corriente macrista de extrema derecha y quienes están por encima de ellos, lo importante para ellos es no de que gane el macrismo muy desacreditado, sino impedir que triunfe lo que ellos llaman “el kirchnerismo”.
La división de clases en nuestro país, lo que podríamos considerar como burguesía neoliberal, con contenidos políticos que no son más que variantes de la derecha y de apoyo al capitalismo, que cambia de candidatos, pero no de rumbo.
¿Qué diferencia existe entre Uribe, Santos e Iván Duque en Colombia? Lo que importa al capitalismo y particularmente a su líder Estados Unidos es que gane quien gane en cualquier país del mundo, ellos sigan gobernando.
No veo representación genuina, auténtica y participativa de los sectores populares, sea pueblo y sus derivados, sean pequeñas y medianas industrias y empresas.
Mi clase, la de los jubilados, no la cuento, pues ni siguiera tenemos una organización a nivel nacional que nos represente.
Hoy junto al sector obrero, cuyas direcciones están mas cerca de la empresa y del estado (CGT), lo que llamamos pueblo, vota por partidos y candidatos de la burguesía nacional del neoliberalismo.
Y las consignas pronunciadas antes de las elecciones, desaparecen.
Si ganan después de las elecciones, más de lo mismo, de aquí a octubre maniobrarán para imponer sus candidatos, no sus programas.
En Finlandia acaba de renunciar el gobierno aludiendo que no puede cumplir con lo prometido, eso debería ocurrir en la mayoría de los países, pero no lo harán.
La Provincia de Neuquén tiene reservas petroleras, una es Vaca Muerta, llama la atención que digan que la producción aumenta, y la nafta aumenta cada vez más y en menos tiempo.
Sectores de nuestra producción del campo aún retienen (en sus silos) parte de la cosecha pasada y esperan que aumente el valor del trigo, que el dólar trepe a los $ 55/60 para vender.
Tenemos más pobreza, más desocupación, más hambre, de aquí a octubre los pobres y parte de la clase media, pagaremos precios por comer que ni lo imaginamos.
Un productor de vino de Mendoza declaraba hace días en la televisión que el litro de vino se lo pagan a $ 12 el litro, ese mismo vino en botellas de 750 mililitros en las góndolas de los mercados está a $ 170… La carne sube de precio, quienes van a comprar a las carnicerías saben bien que la carne “se mira y no se toca”.
No veo perspectivas de que esto mejore este año.
Lo que viví de niño durante la crisis de 1929, lo sentí en carne propia, nos echaron del campo (a mis padres) y se quedaron con todas las herramientas, no pudieron pagar el arrendamiento y nos echaron a la calle. No creí que volvería a ver esto en la Argentina, me equivoqué, lo veo en los sectores más pobres de la sociedad.
La esperanza de que el hombre común, lo que denominamos pueblo llegue a cambiar, no lo sé.
Tengo la impresión de que hay motivos para asegurar que la humanidad (los pueblos) comiencen a despertar.
Patria: te di mi vida para que todos aquí y en el mundo vivamos mejor, nunca te pedí un centavo por lo que hice.
Les canto a los pueblos del mundo con las estrofas de una milonga:
“Te quiero así / Con tu cabecita loca / Azúcar, pimienta y sal”.
Me vienen a ver personas que están en movimientos sociales, en partidos políticos de izquierda y de otras corrientes, vienen con sus inquietudes y yo no tengo respuestas, sólo les hago ver que debemos buscar entre nosotros mismos.
Las respuestas y soluciones, esto aún no se ha dado.
Las esperanzas no las pierdo, la vida tira para atrás, me estoy acercando a los 94.
Ayer mismo hicimos planes para el futuro, era una mujer con tal grado de combatividad que me convenció de que siga viviendo y, si puedo que continúe escribiendo.
Parece que tendré que vivir, compré libros de estudio y periódicos que nunca podré leer, pido me lean los títulos y, si pueden algún artículo.
Patria y pueblo, no tengo otra cosa que darte.

Autor: Por Aron Berstein