COMITÉ DE BIOÉTICA Salud

Fecha: Martes, 14 Julio, 2015 - 00:00

Proteger la dignidad del paciente

Mediante una conferencia abierta se explicaron las funciones del Comité Institucional de Bioética del Hospital Municipal, las cuales se enmarcan en temas tales como los derechos de los pacientes, las leyes de autonomía del mismo, la muerte digna y el testamento vital.

Desde el Hospital Municipal de Agudos Dr. Leónidas Lucero, se informó la realización de una conferencia abierta a todo el público del Comité Institucional de Bioética perteneciente al mencionado nosocomio e institucionalizado por el Concejo Deliberante en diciembre de 2014.
Con esa información en la mano pensamos que el comité era un organismo nuevo que se presentaba en sociedad pero no es así ya que sus inicios se remontan a 2002 y lo que se hizo en la conferencia desarrollada en el Concejo Deliberante, fue tratar y explicar las funciones que tiene el comité.
Las mismas se enmarcan en temas tales como los derechos de los pacientes en el marco de la bioética, las leyes de autonomía del paciente, la muerte digna y el testamento vital.
Ya con estos datos, el entendimiento sobre lo que significa el comité de bioética de un hospital, va tomando un poco más de color y se torna más claro e interesante ya que no es un ámbito cuyos intereses encierran solo a los profesionales sino que incumbe a la persona que es asistida en el hospital.
En una entrevista mantenida con el doctor Norman Pasquaré, coordinador del Comité Institucional de Bioética del Hospital Municipal, éste le explicó a EcoDias que la prioridad es proteger la dignidad de los pacientes. Una frase breve en la cual pueden encontrarse el espíritu del comité, la importancia de su existencia e incuso su incidencia en las personas.
La charla con el doctor Pasquaré, fue mantenida en horas previas a la conferencia abierta que, según dijo, buscaba que se sepa la existencia de los comités de bioética, para qué sirven y para qué los pueden utilizar: “Ya desde el año 2002 que estamos funcionando”.
Consultado sobre las funciones, respondió sobre la intervención que se realiza en todos los problemas “que pueden surgir dentro del movimiento lógico del hospital, que pueden surgir entre los diferentes equipos de profesionales o entre el equipo de profesionales y el paciente, entre el paciente y el cuerpo de enfermeras o entre los médicos y los familiares, etc. Es decir, no para juzgar ni para definir sino para aconsejar desde el punto de vista de las normas bioéticas que son normas internacionales y también apoyadas por leyes nacionales, resolver los conflictos que pueden suscitarse por cambios de opiniones entre los diferentes efectores del hospital”.
Pasquaré agregó que a lo largo de los años se han presentado diferentes conflictos de distinta índole: “Ahora ha salido una ley de autonomía del paciente que es el ejercicio de la libertad del paciente de aceptar o no lo que el médico le propone para su patología, ya sea una cirugía o un tratamiento. El paciente, una vez que es informado, tiene que informarse de todos los riesgos y beneficios que puede acarrearle la aceptación o no de ese tratamiento, él decide si acepta o no acepta, así le cueste la vida. Es la autonomía del paciente, el ejercicio de su libertad”.
Ha habido, y los hemos informado en estas mismas páginas, reclamos por parte de los profesionales médicos debido a situaciones de riesgo, de peligro o inseguras que se han vivido dentro de la guardia del hospital. Esos temas también son contemplados por el comité.
Acerca de la participación posterior del comité para el tratamiento de esa problemática u otras, Pasquaré señaló: “Nosotros no juzgamos sino que opinamos desde el punto de vista de la bioética cómo se debería actuar. Es un consejo pero la decisión final siempre corresponde al profesional. El profesional puede aceptarlo no puede aceptarlo.
Esto surgió, el auge de los comités de bioética, por algunos casos que sucedieron en Estados Unidos y además por cuando se hacían, y se hacen, los juicios de mala praxis, generalmente el juez o los fiscales que les toca actuar, piden la opinión de un comité de bioética”.

Vida digna y muerte digna
Al comienzo de esta nota, mencionamos los diferentes temas que refieren a las funciones específicas del Comité Institucional de Bioética. Así que fue nombramos los derechos de los pacientes, las leyes de autonomía del mismo, la muerte digna y el testamento vital.
Sobre los dos primeros, el doctor Pasquaré ya dijo lo suyo desarrollando una explicación y citando ejemplos concretos.
Respecto a muerte digna, Pasquaré comentó: “La muerte digna refiere a tratar que el paciente en su pasaje de vida a la muerte lo sea lo más serenamente posible. Por eso ahora hay una nueva especialidad de calmar los dolores, los tratamientos, con los nuevos adelantos de la Medicina en los últimos años, uno puede prolongar la vida más allá de lo aconsejado. Pero eso suele traer inconvenientes a los pacientes, entonces los pacientes una vez que son informados cuáles son los riesgos y los beneficios que corren, pueden aceptar que se les prolongue la vida o no. Una muerte digna es facilitar el pasaje de la vida a la muerte calmando los dolores y que sea, pese a que parezca una redundancia, lo mejor posible”.
No hace mucho tiempo vio la luz en nuestro país una ley que profundiza sobre la cuestión de la muerte digna: “A veces las personas hablan de muerte digna pero hay que saber interpretar la ley. La muerte digna puede dar lugar a que se pueda confundir con una eutanasia, eso no es así”.
Más allá de todo esto, Pasquaré dijo algo muy interesante sobre muerte digna y vida digna: “Nosotros opinamos que si hay una vida digna puede haber una muerte digna pero si no hay una vida digna es muy difícil tener una muerte digna”.
En ese sentido explicó que la bioética funciona de manera conjunta con la aplicación de los derechos humanos que deben asegurar para todos los habitantes una vida digna en la que se pueda contar, entre otras varias cosas, con servicios tales como luz, agua y gas.
A la vez, dentro de la medicina existen adelantos y tecnologías que también deben estar al alcance de los pacientes: “Pero si no están en condiciones de recibir eso, si su vida no es digna y viven en una casucha de chapa y no tienen alimentos, son desnutridos, no tienen trabajo, no pueden calentarse en invierno, es muy difícil tener una muerte digna”.
El tema restante que nos quedaba por detallar es el que concierne al llamado testamento vital que es el que puede hacer la persona para asegurarse un no esfuerzo profesional para prolongarle la vida en caso de encontrarse en condiciones que signifiquen un sufrimiento y un encarnizamiento para tratar determinada patología: “Puede dejar un testamento donde dice que si se encuentra en esas condiciones no hagan esfuerzos por prolongarle la vida sino que lo dejen pasar, como nosotros decimos, con una muerte digna. Pero, claro, también hay que saber interpretar las leyes, esos testamentos deben hacerse junto con la familia, no un testamento que la familia se entera en el momento en que el médico le dice “acá su esposo dejó un testamento vital”. Se hace ante escribano público y con la participación de toda la familia, que toda la familia sepa que el paciente tiene un testamento vital”.
Ante todo lo dicho hasta aquí, se entiende que la misión fundamental del Comité Institucional de Bioética tiene que ver con la información y la promoción de los derechos de los pacientes y de los profesionales: “Claro, la prioridad es proteger la dignidad de los pacientes. Los pacientes son seres humanos enfermos, no son objetos entonces deben ser tratados como tal, como seres humanos”.
Para Pasquaré, de los pacientes hay que proteger “su libertad de acción, su autonomía, su intimidad, la confidencialidad de sus datos… eso también hace a la dignidad del paciente”.
Pasquaré afirmó que el comité es interdisciplinario y que la docencia por parte de quienes lo integran debe ir orientada hacia dentro y hacia afuera del mismo: “Es decir, nosotros estamos continuamente haciendo cursos y leyendo artículos sobre bioética desde el punto de vista internacional y nacional pero también aparte de hacer docencia hacia adentro tenemos que hacer docencia hacia afuera. Es decir hacia el público, hacia el pueblo porque la mayoría de la población no conoce el funcionamiento de los comités de bioética, cuál es la función, para qué sirven y porque hay una ley de la provincia donde dice que todas las instituciones deberían tener un comité de bioética justamente para defender al paciente en su dignidad y para resolver los inconvenientes que pueden surgir en el ejercicio de la Medicina”.

Autor: Redacción EcoDias