La reválida de Girotti Derechos Humanos

Fecha: Domingo, 5 Junio, 2011 - 06:40

La impunidad institucional

Una de los argumentos que más circuló, entre los responsables por complicidad de la permanencia como docente en la Universidad Nacional del Sur de la abogada Gloria Girotti fue: “No debemos juzgar porque no estamos para eso, y es la Justicia quien debe hacerlo”. Ese posicionamiento es falso de origen, ya que nadie planteó en ningún momento el juzgamiento de Girotti sino la condena social en el ámbito de la UNS, demostrando su carencia de valores morales, democráticos y de respeto por una de las bases fundamentales del Estado, como son los Derechos Humanos. Se intentó impedir que continuara el error o no, sucedido hace años cuando se permitió su ingreso sin impugnación. Esa impugnación no ejecutada entonces, sucedió a pesar de ser público desde hace no menos de 25 años el rol de la abogada Girotti y el abogado Sierra, secretarios ambos en el Juzgado Federal Nº 1 a cargo del por entonces Juez del Plan Genocida en la Bahía del Silencio, Guillermo Federico Madueño.
Sin embargo, el intento fracasó por 15 votos a 12, con una abstención. Pongo los números de la votación, porque el contenido entre los que estuvieron de acuerdo con la continuidad con los que rechazaban esa posibilidad, son de una abismal diferencia que no se puede cuantificar. Los tecnócratas del institucionalismo, repitieron casi cadenciosamente que impedir el continuismo de Girotti ponía en riesgo a la UNS y se debía proteger esa condición. Sólo eso: de valores o principios, nada en su argumentación. Entonces me pregunto: ¿Acaso la UNS no ha escondido siempre ese debate de principios detrás de una supuesta institucionalidad prioritaria? ¿Acaso la UNS no esconde ese debate, y se esconde, cuando dice tener política de Derechos Humanos por otorgar reconocimientos de toda índole que son sólo formalidades, mientras valida a docentes como Girotti, Sierra o Montezanti? ¿Acaso no es eso poner en riesgo o exponer a la indignidad a la UNS, al igual que lo han hecho recibiendo dinero de empresas contaminantes? ¿De qué defensa de la institucionalidad de la UNS hablan los 15 consejeros que a partir de hoy son cómplices de Girotti, y por añadidura de Sierra y Montezanti? ¿O su memoria sesgada o nula no registra que esas personas fueron parte del aparato del Terrorismo de Estado que entre otras cosas usurpó el poder derrocando a un gobierno elegido por el voto más allá de opiniones sobre el mismo? Los consejeros validadores, con un discurso infame y contradictorio, se arrogaron al final, como un blanqueador de ropa, que la UNS va a ser sede de los juicios a los genocidas del Quinto Cuerpo de Ejército y su Centro Clandestino de Detención “La Escuelita”.
Resulta difícil, en mi caso imposible, tener una mirada esperanzadora de la dignidad institucional de la Universidad Nacional del Sur, después de semejante acto de legitimación de la impunidad que se encolumna a partir de hoy y más que nunca, con los actores de poder de la Bahía del Silencio. También se hace necesario que todos los actores universitarios, que repudian estas permanencias y otros olvidos de la UNS, de una vez por todas y sin argumentos que evadan su responsabilidad, resuelvan dejar en muchos casos conductas testimoniales al momento de disputar poder en elecciones, porque ellos no son testimoniales: se unen como en este caso para el continuismo de la impunidad.
Finalmente, queda como resaca el nivel de hipocresía y cinismo de los consejeros que pretendieron comparar la metodología del Estado de Derecho con la metodología del exterminio del Terrorismo de Estado en cuanto a sus víctimas, poniendo desvergonzadamente en ese lugar a la abogada Girotti.
Hamlet Lima Quintana escribió hace tiempo: "La memoria es un pájaro de fuego, que ejerce un oficio luminoso: es la clara pasión de contramuerte".

La vida agitó las alas hoy en el Consejo Superior Universitario frente a la expresión de la muerte de los legitimadores del continuismo de Girotti. Nuestra memoria lo registró, así como sus nombres y la condena social por su complicidad con la impunidad de la Bahía del Silencio.

Eduardo A. Hidalgo. Ex Detenido Desaparecido. Secretario general de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de Bahía Blanca.

Autor: Por Eduardo A. Hidalgo