Opinión

Fecha: Martes, 19 Febrero, 2019 - 00:00

Jubilados del mundo

Leí hace mucho tiempo que los elefantes cuando llegan a viejos y presienten su fin rumbean para su cementerio.
A los jubilados de mi país (Argentina), el gobierno (mafia que se apoderó del mismo) nos empuja a morir, nos niega lo que necesitamos para vivir, nos llegan aumentos de tarifas imposibles de pagar de los servicios públicos, nos quitan conquistas que nos hacían más llevadera la vejez.
Aumentan los años de trabajo y pagarían solo un 40% de lo que ganarían trabajando.
No puedo evitar que aparezcan en mi memoria las estrofas que compuso y cantó Don Ata: “Duerme, duerme, Negrito / Que tu madre está en el campo, Negrito, / Trabajando, sí, trabajando”.
Me pregunto si la revolución de los pueblos de América del Sur del Imperio Español se cumplió alguna vez.
El capitalismo, neoliberalismo, la división de la humanidad en clases y los actuales medios de comunicación, nos han vaciado el cerebro de contenido social y humano.
Viví 10 años en Buenos Aires. Aprendí mucho pero el campo (la expresión pampa) estaba en mi cuerpo y corría por mi sangre.
Recuerdo a Don Ata: “Tu que puedes, vuélvete, / Me dijo el río llorando”.
Yo lo hice, no creo en las burguesías capitalistas, que de una u otra forma nos gobiernan (a los pueblos).
No creo que un solo partido político pueda salvar al país, solo los pueblos con un programa preestablecido, que se conviertan en coaliciones.
Sólo gobiernos populares.
Rechazo al populismo creado por las falsas democracias que nos gobiernan, nos usan para enriquecerse.
Dejé incompleta mi vida en Buenos Aires, allí aprendí todo lo bueno y todo lo malo de la división de clases, de la burguesía nacional y del manejo que hacen nombrando gobiernos.
Y fue allí donde un nocturno intelectual (traductor de idiomas), fumador empedernido y sin un mango, fue en un bar allí por Corrientes al 5000, me dijo a las 5 de la mañana, entre un café y un pucho.
“Aron: Estados Unidos aún no recibió la lección que la historia le tiene reservada”.
No se si lo veré, pero es la verdad.
Es lo que tiene que venir.

Autor: Por Aron Berstein