REPRESION EN PEPSICO Nacionales

Fecha: Martes, 18 Julio, 2017 - 00:00

"Entraron rompiendo todo"

Al cierre de nuestra edición una nueva escalada represiva del estado. Esta vez en la planta de PepsiCo.
Poco antes de las 10 de la mañana del 13 de julio los efectivos de la Policía Bonaerense y Gendarmería Nacional a palo y gases tomaron el control de la planta de la empresa PepsiCo Snacks, ubicada en la localidad bonaerense de Florida, partido de Vicente López, planta que ocupaba un grupo de trabajadores ante el cierre del establecimiento.

Con un gran operativo de agentes de la Policía Bonaerense y Gendarmería Nacional, coches hidrantes para cortar las calles cercanas a la planta ocupada el gobierno inició el desalojo de la planta poco después de las 8 de la mañana por orden de la jueza Andrea Rodríguez Mentasty.
Esta multinacional alimenticia, PepsiCo Argentina, anunciaba a mediados de junio la decisión de cesar las operaciones de la planta ubicada en la localidad de Florida en Vicente López, que contaba con unos 600 empleados y empleadas.
La empresa inició un proceso de negociación y ofreció indemnizaciones, el traslado a tareas administrativas en otras sedes o a Mar del Plata. Por su parte el Ministerio de Trabajo puso en marcha el Programa de Transformación Productiva, destinados las empresas que cambian sus procesos y el propio Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación con Daer a la cabeza, acompañó el proceso incluso ante rechazo del sector de trabajadores que ocupaban la planta.

Al aire
Diversos medios de comunicación presentes registraron las voces y las imágenes.
“Entraron rompiendo todo. Vidrios, puertas y ventanas. Palos y gases. Y amenazas. Amenazas de todo”, relataba en comunicación telefónica desde adentro de la planta Camilo Mones, quien es delegado de los empleados despedidos de PepsiCo.
Eran cerca de 20 trabajadores que permanecieron en el interior de la fábrica que fue embestida por la Infantería de la Policía Bonaerense luego de la represión previa en la calle.
Terminaron desalojando. "Peleamos hasta el final. Nos sacaron pero la lucha va a seguir. Esto no se termina acá”, aseguraban .Luego del ingreso violento de la policía, el delegado y varios operarios y operarias se resguardaron en una de las terrazas de la planta para evitar ser detenidos. Pedían que se dejara entrar a una comisión de diputados y abogados para negociar la salida de los trabajadores. “Sólo queríamos negociar. Pedíamos trabajo y nos rompieron la cabeza”, se indignó frente a la actitud de la policía.
“Afuera nos reprimieron en forma brutal. Adentro, también. Tiraron gases y nos corrieron. Hay un compañero con problemas de corazón y una compañera con problemas de nervios desde que la gasearon”, dijo al canal C5N al aire justo cuando se alertaba que la policía había roto un caño de gas ubicado en las cercanías de la terraza en la que estaban. “Se rompió el caño de gas presurizado. Bajen. Vamos a volar todos”, dijo hasta que la comunicación se interrumpió.
 “Para subir a la terraza, un policía pisó un caño maestro de gas y lo rompió”. “Había un olor terrible y varias compañeras vomitaron”, comentaron. Fueron varios los trabajadores que con el correr de los minutos comenzaron a tomar contacto con los medios presentes mencionando que la rotura "fue a propósito, para que bajemos".
“En la desesperación, hubo compañeros que se pusieron al borde de la terraza pero la policía igual siguió avanzando, no les importó nada”. Desde los relatos se responsabilizó de la brutal represión a "la gobernadora (María Eugenia) Vidal, que mandó a reprimir a las obreras; porque el 70 por ciento del personal son mujeres”.
Empleados y empleadas aseguraron que no se arrojaron piedras contra las fuerzas de seguridad y agradecieron la colaboración de los vecinos que los acompañaron ayudándolos a sostener la toma que mantenían desde el 20 de junio, cuando la empresa decidió cerrar la planta y dejar en la calle a 600 trabajadores.
“No estamos detenidos, estamos despedidos. Nos fuimos. Peleamos hasta el final, hasta lo último. Nos desalojaron pero la lucha va a seguir. Esto no se termina acá, nos van a ver en Mar del Plata y en la Panamericana”, advirtió Mones haciendo referencia a la planta de la empresa en esa localidad.
Patricia Mora, también delegada de PepsiCo, dijo que “no hubo negociación ni nada” “tampoco le dieron la posibilidad de dialogar ni a los diputados que están acá”. “Sólo queríamos pedir nuestros puestos de trabajos y que viniera un juez de garantías, pero nos golpearon y tiraron con todo”.

Autor: Redacción EcoDias