NUEVA EDICION Cultura

Fecha: Martes, 10 Octubre, 2017 - 00:00

Bienal de Arte

Los Museos de Arte locales inauguraron la Bienal Nacional de Arte, la exposición de arte contemporáneo que exhibe lenguajes artísticos producidos a nivel nacional. Premios, reconocimientos y encuentro que se extenderá en exhibiciones durante todo el año.

“Queremos agradecer mucho el trabajo enorme que hace el equipo de los dos museos de Bahía Blanca, la Bienal es un espacio muy reconocido y muy importante a nivel de todo el país y también internacionalmente para todos los artistas”, afirmaron los integrantes del proyecto “Museo Puerto Piojo”, uno de los cuales recibió unos de los Premios Adquisición. “Es fundamental que este espacio siga creciendo, siga proponiendo esta oportunidad para que muchos artistas puedan concretar sus proyectos y ponerse en diálogo con la gente que viene al museo y siga aprendiendo, también las nuevas generaciones sigan nutriéndose”, agregaron al momento de recibir la distinción.

El premio
La Bienal Nacional de Arte es un espacio de experimentación, de producción y de encuentros geográficos. El nombre es literal, puesto que se realiza cada dos años. La sede son los Museos de Arte de Bahía Blanca, donde se alternan un año para Regionales y otro para Nacionales. Como plataforma da lugar a nuevos lenguajes y formas de expresión a través del arte.
Durante los días previos a la inauguración de la edición de este año se realizó el montaje en las salas de exhibición. Esta actividad suele ser a puertas cerradas, sin embargo, la Bienal optó por realizar la actividad en modalidad abierta, entonces, el público tuvo la posibilidad de convertirse en un participante activo encontrándose con la obra incompleta, en el momento mismo de su colocación en el espacio y con un grupo de artistas, a los cuales pudo dirigir preguntas sobre la creación, la historia que tienen los elementos que la constituyen y las decisiones a la hora de exponer la obra. Asimismo, los artistas lograron encontrarse e intercambiar puntos de vista y formas de hacer y pensar las obras propias y ajenas. Lorena Bicciconti fue la tutora del montaje.
El Premio Adquisición se otorgó a dos obras, este año lo recibieron “Fantasmas” de El Sindicato y “Museo Puerto Piojo” de Expediciones a Puerto Piojo. En el primer caso, El Sindicato está conformado por Juan Manuel Cerioni, Martín Huenuqueo, Marcos Huenuqueo y Stefano Sardini, estudiantes de la Escuela Superior de Artes Visuales. La obra trabaja con la idea de lo fantasmal, recreando escenas de trabajadores de Ingeniero White y poniendo entre signos de interrogación la idea de progreso. Mientras que “Museo Puerto Piojo” genera un intercambio de experiencias que aportan a la recuperación de las costas para su uso público y recreativo, explora las relaciones entre dos “Puerto Piojo”, uno ubicado en Dock Sud, Avellaneda, sobre el que el grupo trabaja hace tiempo y el de Ingeniero White. En ambos casos, las obras serán incorporadas a la colección patrimonial de la ciudad al resguardo de los Museos de Arte. Cada uno de los 10 proyectos seleccionados recibirá el Premio a la Producción, que comprende una suma de 15 mil pesos. Los fondos son otorgados y entregados por el Municipio y el Honorable Concejo Deliberante, se depositan un mes y medio antes y considera los gastos en herramientas y montajes.

Historia
Las Bienales se realizan en los Museos de Arte locales desde 1996, un año después de que se creara el Museo de Arte Contemporáneo. A diferencia de su antecedente, los salones, que tenían la particularidad de otorgar premios por disciplina, es decir, un premio para la categoría grabado, otro para pintura y lo mismo para escultura y dibujo, las Bienales ampliaron el panorama y promovieron el ingreso de instalaciones, objetos, fotografías, entre otros lenguajes.
Entre 1996 y 2012, la propuesta se limitaba a la recepción de obras terminadas. La modalidad estaba vinculada al concurso, el jurado realizaba una preselección de las obras y posteriormente, una selección definitiva. A los artistas ganadores se les otorgaba un premio en dinero y los Museos de Arte fueron acrecentando su colección. Además se entregaban menciones no remuneradas.
Las Bienales han tenido marchas y contramarchas a lo largo de tantos años de trayectoria. “Afecto natural” de Silvia Young, una de las obras que más polémica generó en los medios de comunicación locales en 1997, cuestionando el destino de los fondos públicos, sin tener en cuenta los lenguajes del arte contemporáneo que estaban apareciendo en los museos de la ciudad. Otra controversia se vivió al año siguiente con la obra “Sin título” de Daniel Joglar, que fue descripta como un trozo de nylon con argollas de plástico, sin dar lugar al contenido o las preguntas que la obra podía disparar.
La participación de los artistas ha sido vasta, muchos de ellos cobraron prestigio nacional e internacional, como fue el caso de Adrián Villar Rojas, quien participó en 2004, como también Sebastián Gordín, que tiene una activa participación en los circuitos de arte. Los integrantes del jurado fueron personajes reconocidos del ambiente, tal es el caso de Gumier Maier, Luis Benedit, Clorindo Testa, Jorge Macchi, Elba Bairon, Tulio de Sagastizábal, Eduardo Iglesias Brickles, Román Vitali, Carlos Herrera, Cristina Schiavi, Tamara Stuby, Daniel Joglar, Karina Peisajovich y Magdalena Jitrik. Este año la Bienal contó con la mirada de Raúl Flores, Yanel Najle y Guillermina Morgan, como integrantes del jurado.
La curiosidad la constituye que sola vez se incorporó la categoría video dentro de la propuesta de la Bienal, esto sucedió en 1996, Manuel Ferré obtuvo el Premio Adquisición en esta categoría por su producción “Gesetz und expeiment”. En 2013 se abrieron categorías relacionadas; video arte y arte sonoro. La Bienal no siempre contó con fondos públicos para realizar la premiación, entre 1999 y 2003 la Fundación Telefónica costeaba los mismos, esto se repitió en 2008 y 2009. Actualmente, los aportes los brinda la Municipalidad y el Concejo Deliberante.
En 2014, se propuso que los artistas enviaran el proyecto de su obra. De esta forma, el formato proyecto. Con esta nueva modalidad se desplazó la presentación de un objeto artístico concluido, listo para ser expuesto, para darle importancia a los procesos de creación y de montaje. También modificó la noción habitual de obra de arte ya que no se valoriza únicamente el objeto sino todas las etapas para culminar en él, evidenciando un costado intelectual en donde se investigó y proyectó una idea, continuando con su producción cada artista en su taller o en sitios específicos de los Museos, su concreción en el espacio con el montaje, su instalación definitiva en las salas y las reflexiones o lecturas posibles que aparecen en la posteridad de la interacción con el público.

SELECCIONADOS 2017
“El Paraíso de los creyentes” de Nicolás Martella, exhibe una biblioteca en formación con un denominador común: todos los libros se titulan el “Arte de...”, las áreas y géneros son muy amplios, coexisten “El arte del Feng- Shui”, “El arte de amargarse la vida y “El arte de amar”. El artista Gonzalo Maciel exhibe un tótem en medio de la sala y propone trasladar al visitante, mediante la activación de sus sentidos, a un luminoso atardecer, bajo el título “Todos los colores del mundo”. También, forma parte de la muestra “Falsos amigos”, Lihuel González creó un software de computadora que traduce al español y reinterpreta los escritos de una serie de libros en idioma extranjero, genera nuevos contenidos y pone en jaque la idea de autor y de originalidad.
La CONU es una organización internacional que piensa el lugar y el modo en que se inserta Argentina en el mundo globalizado. Durante cinco meses, funcionará en una de las salas de los Museos, una oficina consular de dicha entidad, renombrada como la ONU del conurbano y que cuenta con Nicolás Testoni como embajador. Rodrigo Barco propone “Mi (Museo Inmaterial)”, busca generar una reflexión sobre el espacio que ocuparon las artes visuales durante los años ´50, durante el primer gobierno de Perón. “Estandartes del color” plantea la expectativa de que el tránsito modifique a la obra y al mundo que la contiene, la autoría es de Marina Daiez, oriunda de la ciudad de Buenos Aires. Guido Poloni con “Se lo ponemos después” reivindican la elaboración de aceite de oliva, originado de la cosecha del olivo ubicado en el jardín trasero de los Museos, una forma de incorporar el árbol al patrimonio artístico de la ciudad, la meta es su resguardo. Finalmente, Natalia Forcada expone una serie escultórica perfomática basada en la realización de prótesis con instrumentos musicales, “Prótesis para músicos” puede ser tocada adosándola como prótesis al cuerpo del intérprete.
La Bienal se puede visitar de martes a viernes de 14 a 20 horas, los días sábados de 16 a 20 horas en su sede de Sarmiento 450. Estará vigente hasta el 16 de febrero del próximo año.

Autor: Redacción EcoDias