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Una mirada sobre el estrés
Categoría: Salud

“Estoy estresado”. “Estoy deprimida”. “Estoy angustiado”.
Frases que escuchamos con frecuencia o que bien podemos hacerlas propias ya que podemos sufrir lo mismo por diferentes cuestiones, sean estas sociales, laborales, sentimentales, familiares y hasta cuestiones que no nos tocan directamente pero que también nos generan conflicto.
¿Qué nos causa estrés? ¿Qué podemos hacer frente a eso?

Un diccionario enciclopédico habla del estrés refiriéndose a un conjunto de reacciones que genera el organismo al enfrentarse con un agente nocivo y también hace mención a la extenuación física.
Podemos hablar de presiones, de nervios, de coacción, de factores sociales, de problemas laborales, escolares, personales y así de un montón de causantes que hacen que entremos en diferentes estados de los cuales se nos hace difícil salir y que nos pueden provocar problemas físicos porque es el cuerpo un lugar donde pueden aflorar distintos dolores o complicaciones provocadas por el stress. Algunas personas, dicho vulgarmente, desahogan su problema a través de su físico.
Al hablar del estrés lo podemos hacer desde el punto de vista biológico pero también desde al que atañe al psicoanalítico aunque en realidad tienen varias cosas en común vistas desde diferentes ángulos, por ello se dice que la especialidad es conexa.
Antonio De Luca es médico psiquiatra (Mat. Provincial 1149_0 – Nacional 52891) y define al estrés como la perdida del equilibrio biológico habitual del sujeto humano: ”Sería la perdida de los mecanismos que se conocen como homeostáticos, homeostasis quiere decir equilibrio. Esa sería la mejor definición que podríamos dar. Tiene componentes hormonales, tiene liberación de caticolaminas periféricas y centrales por ejemplo la famosa piel de gallina con la adrenalina”.
Siguiendo con definiciones, también se puede hablar de neurotización que suena a palabra fuerte pero que no tiene porque asustar ya que son conceptos que tienen que ver con el psicoanálisis, con una psicología más dinámica y es justamente ahí donde uno puede encontrar una buena ayuda: “No son cosas desencontradas, alguien puede padecer porque perdió el empleo y un buen tratamiento psicoanalítico le permite tener unas mejores defensas frente a ese desafío o se puede someter masoquistamente al maltrato de perder el empleo o decir “este es mi desafío y veo como lo enfrento” y superarlo”.
Afirma el profesional que hoy son muchos los pacientes que consultan por estrés aunque no siempre la persona que pierde los mecanismos mencionados se presenta con los mismos síntomas: “Hay gente que no puede comer, gente que le duele el pecho, que le duele la cabeza y hay gente que hasta siente vértigo y uno tiene que hacer la diferencias entre síndromes orgánicos y resulta que el sujeto lo que tiene es alterada su dinámica psicológica. Hay gente que se presenta con mucha angustias, gente con fobias, o sea que no hay una única manera de presentarse, entonces hay muchísimas personas que se presentan a la consulta por el llamado estrés o neurotización, lo que pasa es que lo hacen con un vínculo diferente”.

Un ejemplo
Cuenta De Luca que en vísperas de elecciones se aumentan las consultas por estrés. El hecho de preguntarse a quien votar, la situación ante un partido que se escindió o ante candidatos que van por fuera del partido de uno, la necesidad de expresión negada ante eso provocan cierto desconcierto en el sujeto: “El hecho de votar cada dos años y la dinámica social permanente invita al sujeto a la angustia porque aparece la inseguridad.”.

Los “dorados” años 90
Esta inseguridad y desconcierto ante la situación que se genera en el ámbito mencionado habla de cambios producidos justamente en ese ámbito. Y esos cambios están relacionados con otros de profunda raigambre social que han sido clave en modificatorias tanto del campo de la política como de nuestra vida misma y la forma y el ritmo en que la transitamos, lo cual en conjunto han provocado de un tiempo a esta parte un gran crecimiento de casos de estrés: “Diría que mientras había ciertas estructuras sociales y cierta conformación ideológica donde el sujeto podía creer, mientras el ser humano creyó, el peronista en la dialéctica de Perón, el radical en la postura simbólica de Yrigoyen, incluso hasta Alfonsín con aquel esbozo del tercer movimiento histórico…era como que había una estructura ideológica que al sujeto lo guiaba”. El problema, continúa De Luca, es cuando en el 89 se produce la hiperinflación y el mundo de las ideologías cae en descrédito, así el hombre quedó con un tremendo desnudo: “ahí el ser humano perdió idealizaciones, ideales, ideales del yo como dice el psicoanálisis donde poderse asignar un lugar. Políticamente, ahora que ideológicamente estamos en un mundo tan globalizado donde la singularidad y la particularidad se perdió ¿Qué es el ser nacional? ¿Qué es ser argentino? ¿Qué es ser yo en el mundo y cuál es el pensador político que a mí me guía? Al despoblarnos de todos esos valores creo que aumentaron muchísimo las enfermedades mentales y le diría que encuentro angustias que tienen que ver con la existencia, angustias existenciales”.

Crearse un lugar
Hasta aquí hemos hablado de algunas causas, de cambios, de actuales conductas, de épocas, de la entrada del neoliberalismo y todas sus consecuencias, etc. Pero el tema está en que hacer mientras tanto, que puede hacer uno ante las situaciones que los estresan. Una respuesta puede ser la terapia, el análisis, pero también está el hecho de ir tomando pequeñas decisiones desde lo de uno, a través de su ocupación o de aquello que rodea su entorno: “Uno tiene que inventarse pequeñas creatividades para evitar la permanente castración, la castración es lo que crea una nadificación, uno se puede ubicar frente al vacío y al vacío de alguna manera rellenarlo pero la nada es muy infinita, se nos escapa, al vacío uno le crea bordes”.
Por último y continuando la idea, De Luca aconsejó que: “Uno tiene que ir conformando sus estructuras, sus armazones de referencia afectiva intelectual y de esa forma uno puede oponer el mecanismo. Puede ser a nivel del deporte, hacer determinado deporte con compañeros, ir a determinado club donde soy querido y donde el discurso me hace existir. Pero lo fundamental es que el ser humano pueda decir existo y tengo ciertos articuladores de libertad. Tener mecanismos testigos para no sentirse castrado yendo por un solo medio, se trata de crearse un lugar uno mismo”.

El conflicto agrario es estresante
“Este tema originó consultas médicas, no solo del campesino que dice que no sabe como va a terminar esto, sino de la gente en general. He observado que se psicotizó mucha gente pensando que nos vamos a quedar sin alimentos si esto continúa, gente que dice que no es dueña de su destino, no sabe que puede tomar decisiones por el y dice estar preso entre el poder del gobierno y el campo. Eso trae trastornos y se pueden incluir dentro del estrés”.

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2008-06-14 00:00:00
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