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Sobran los trastornos
Categoría: Interés general

(Rinngggg) Hola, que tal. Mi nombre es Joaquín y lo estoy llamando para comunicarle que usted ha sido seleccionado para un importante beneficio.

(Rinngggg) Hola, que tal. Mi nombre es Joaquín y lo estoy llamando para comunicarle que usted ha sido seleccionado para un importante beneficio.

(Rinngggg) Hola, que tal. Mi nombre es Joaquín y lo estoy llamando para comunicarle que usted ha sido seleccionado para un importante beneficio.

(Rinngggg) Hola, que tal. Joaquín repetía esa frase muchas veces en una hora, cientos de veces en el día, miles de veces en la semana. Joaquín trabajaba en un call center de Bahía Blanca. Joaquín llegó a soñar con llamados telefónicos.

Los centros de llamadas, call centers ahora devenidos en contact center, son un servicio al parecer obligado de casi cualquier empresa.
La expansión de este sistema de call centers hace que sea hoy una de las industrias con mayor crecimiento en la cantidad de empleos en el país.
Crisis del 2001. Argentina se ha vuelto un paraíso para la tercerización de esta clase de trabajos. Pensemos. Bajo costo de los insumos principales como la energía eléctrica, las telecomunicaciones. Y… el valor de la mano de obra, que representa el 70% de los costos totales.
Pero, ¿por qué empresas multinacionales quieren mano de obra argentina barata? Decisiva es la alta calificación educativa de los trabajadores argentinos. Jóvenes, muchos estudiantes universitarios y bilingües, y como por lo general es el primer trabajo al que acceden, las condiciones de flexibilidad suelen ser aceptadas.

Buena y barata
Estos espacios desde los cuales los empleados llaman y llaman -o atienden y atienden-, se vuelven ineludibles en la actualidad para las empresas: servicio al cliente, telemarketing, registración para eventos, soporte técnico, encuestas telefónicas, telecobranzas, campañas solidarias, y recaudación de fondos.
Con el salario de un teleoperador español, se pagan tres sueldos en Marruecos y todavía más en Argentina. Casualmente éstas son las dos localizaciones preferidas de varios mega call center. Un ejemplo es Atento S.A., del grupo Telefónica.

Explotación
“El tipo de explotación sobre el que se sostiene este modo de trabajo es especialmente llamativo. La vida útil de un trabajador de call center -según diversos testimonios recogidos por Cash– se condensa en la endemoniada cifra del triple seis: seis meses, a seis días por semana, de seis horas cada uno. Otras fuentes hablan de dos años. Se trata de un empleo que se caracteriza por ser rutinario y estresante pero sobre todo muy desgastante. Esas condiciones se deben en buena medida a la alta flexibilidad del sector, que se resume en algunos puntos: un salario variable e inestable (sujeto a un cambiante esquema de ‘premios y castigos’), turnos rotativos y exigencia permanente de disponibilidad horaria, contratos por tiempo indeterminado, control estricto y personalizado de las tareas y una serie de secuelas físicas y psíquicas que se desprenden específicamente de este tipo intensivo de teletrabajo.
En estos empleos es donde el síndrome de burn out (estar quemado) afecta proporcionalmente a más trabajadores. Esas características hacen que la rotación de la fuerza de trabajo del sector sea muy alta. A esto se suma la dificultad de tener un encuadramiento sindical adecuado: la mayoría de los trabajadores de call center son incorporados al gremio de comercio, cuando por la tarea que desarrollan les correspondería pertenecer al de telefónicos. Esta cuestión no es menor, ya que sólo siendo considerados telefónicos estos trabajadores pueden tener reconocimiento de sus dolencias como enfermedades laborales, siendo que las más frecuentes son propias del oficio: nódulos en la garganta, problemas de audición, tendinitis, stress mental y ataques de pánico”
Fuente: Suplemento Cash, Página/12 (10 de Diciembre de 2006).

Bahía Blanca
Hacia fines del mes de junio se podía leer en los medios locales:
“La empresa Telefónica instalará en nuestra ciudad un centro de atención al cliente (call center) que dará empleo, en principio, a 200 jóvenes.
La novedad fue confirmada por el intendente Cristian Breitenstein, tras las reuniones que mantuvo en La Plata con directivos de la firma.
El perfil buscado será el de estudiantes universitarios con manejo en idiomas, especialmente el inglés. El emprendimiento comenzaría a operar el próximo mes” (www.frenteacano.com.ar).

Mientras tanto, en una nota publicada por el diario La Nueva Provincia se comentaban las características del Grupo Atento y este tipo de emprendimientos
“ ‘Se trata de una oferta laboral interesante para un primer empleo. Sólo requiere saber manejar una computadora y tener el secundario terminado. Es trabajo registrado, con turnos de 6 horas, media hora de descanso, y con respeto a todas las normas laborales’, explicó ayer Cecilia Petrich, vocera de prensa del grupo.
Indicó que además de constituir una propuesta laboral atractiva para los estudiantes universitarios, también suelen acudir a ella las mujeres mayores de 40 años, que en algún momento de su vida han interrumpido su vida laboral, y que ahora pretenden reinsertarse en el mercado. (…)
‘Es empleo registrado, con salarios que se ubican por encima de la media nacional, y encuadrado dentro del convenio de Empleados de Comercio’, relató la fuente.
Petrich también indicó que por las características del empleo requerido, es muy importante que estas radicaciones encuentren un clima favorable en la comunidad.
Atento ocupa en la Argentina a 6.000 personas y mantiene una cartera de 30 clientes, en su gran mayoría empresas de gran porte”.

“Te rompe la cabeza”
Joaquín accedió a entrevistarse con EcoDias cuando leyó el informe publicado en la edición 208. Él es un ex trabajador de un call center de una reconocida marca de alarmas. Al escucharlo se puede entender la maraña de problemáticas que involucra el trabajo en un centro de llamados (call center) y la manera en que se consume la vida de quienes optan por este trabajo.
La gravedad de la situación nos obliga a revelar que Joaquín no es su nombre real, que fue cambiado para preservar su identidad y su trabajo.

Caso 1
Joaquín fue uno de los jóvenes que trabajó en un call center ubicado en calle O’Higgins 464. Call center de una empresa de alarmas que abrió a principios de este año.
A partir de un aviso en el diario que convocaba a jóvenes con promesas de “excelente contrato y clima laboral”, llegó Joaquín a ese lugar. Eran pocas horas diarias. Tuvieron una capacitación de dos o tres días “donde nos entrenaban para convencer a las personas de que compren el servicio y para que conozcamos el producto”.
Comenta Joaquín que tenían una “supervisora”, un dispenser para tomar agua, y que “nos podíamos levantar cuando quisiéramos, pero en teoría teníamos un breack de 15 minutos que no lo podíamos tomar todos juntos para que no deje de sonar el teléfono”.

Blanco y negro
 “El pago era en negro, todo en negro, cuando entramos nos dijeron que nos iban a ir blanqueando a todos de a poco. En la entrevista me dijeron que pasando el primer mes me blanqueaban… Pasó el primer mes y nada, pasó el segundo y nada, y el tercero no llegué a completarlo, pero no blanqueaban. Una vez cayó el del Ministerio de Trabajo, entrevistaron a todos pero ninguno estaba en blanco, el único que estaba en blanco era el que estaba al frente del call center”.
El pago era un básico de $ 200 y después la comisión por lo que se vendía: “Hasta 4 alarmas te quedaba $ 20 por cada alarma, de 5 a 10 $ 25, de 10 a 15, $ 30”.

Limados
“El tema es que te rompe la cabeza porque son 5 horas hablando con gente por teléfono. Usábamos la guía, la imprimíamos y de ahí sacábamos los números. Nos capacitaron para decir: Usted ha sido seleccionado para que la alarma sea gratis para usted… Mentira, no era un estudio”.

Ardides y tretas
Con el tiempo Joaquín fue descubriendo que el servicio no era como él lo vendía: “Vos le tenías que decir a la gente que se podía dar de baja a la alarma cuando quería, pero después no era tan así”.
“También nos decían que pagarla con tarjeta era mejor, que los enganchemos así. Incluso me acuerdo que les vendíamos a gente del plan Jefes y Jefas con tarjeta de débito, y capaz que cobraban $ 200 y les salía $ 70, y no la iban a poder dar de baja porque se debita automáticamente. Entonces, te planteás qué estas haciendo… Engañando a la gente”.

Soñar con llamados
“Afecta mucho el tema de estar 5 horas hablando. Te rompe la cabeza. Es el mismo speach que te lo aprendés de memoria, y lo repetís mil veces, tanto que ya lo soñás.
Yo soñaba con hablar con gente por teléfono. Llegué a atender en mi casa con el speach que usábamos.
El lugar físico era cómodo, teníamos unos teléfonos comunes, las sillas eran cómodas, pero es como si estás todo el día con el traste en la silla no das más.
Al principio pensé que era bueno, que eran pocas horas, pero me di cuenta que prefiero no estar 5 horas sentado hablando con gente por teléfono todo el tiempo, mirando la pared o el teléfono, como un caballo con anteojeras”.

Más información, mucha más información
www.leydelteleoperador.com.ar
www.teleperforados.com.ar

La página de Teleperforados fue creado en Agosto de 2005 por los trabajadores de call centers a raíz de un sinnúmero de abusos, condiciones laborales y de seguridad e higiene nefastas, situaciones de maltrato e inoperancia.

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2007-08-18 00:00:00
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