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Centro Comunitario San Roque

Fue en su inicio un sólido sentimiento de ayuda al prójimo y una inquietud, la de luchar a favor de las necesidades del sector Norte de la ciudad. Con ello estaba el firme propósito, aunque no declarado, de propender a la superación de hogares y su ascenso social hacia metas que definían sus propios problemas: falta de capacitación laboral, analfabetismo, repitencia y ausentismo escolar, etc… Los objetivos eran un sueño pero la voluntad enorme y, entonces, se puso manos a la obra.
Así cuentan su propia historia en una breve reseña las autoridades del Centro Comunitario San Roque.
“Se había puesto de moda erradicar los barrios de emergencia, que hoy están multiplicados por mil. Había un grupito de chicos que se reunía cerca del canal Maldonado y con ellos empezamos a trabajar con la ayuda que conseguía una monjita del Hospital Español pidiendo dinero a los médicos. Comenzamos dándoles una meriendita y después vino todo solo. A decir verdad, ¡muchas cosas nos caen del cielo!”, dice sonriendo Francisca De Mónaco, tesorera de la institución, recordando la obtención de becas y subsidios.
El Centro Comunitario tuvo su primera sede en una casilla precaria al lado del canal Maldonado, la segunda en un galpón humilde en Zelarrayán 2053 y para progresar se hizo necesario constituirse formalmente, concretándose el 19 de octubre de 1969.
Con la venta de Tarjetas de Fin de Año adquirieron un terreno sobre la calle Estomba, luego recibieron en donación un segundo, consiguieron la asignación de otro fiscal en la misma manzana y mediante un subsidio dieron inicio a la construcción de la sede, en el número 2345 de la mencionada arteria.
En la institución se destaca la tarea de la Escuela de Capacitación Laboral San Roque con cursos de dos años en las especialidades de carpintería de muebles, mecánica del automotor, instalador de obras sanitarias domiciliarias, entre otros. Desde sus orígenes, por la escuela han pasado 4800 alumnos.
Varias organizaciones intermedias utilizan las instalaciones del Centro San Roque para desarrollar sus actividades, como por ejemplo el Centro de Jubilados “Alegría de vivir”, la peña tradicionalista “Anai Ruca”, el Jardín de Infantes Nº 925 y Alcohólicos Anónimos.
La Casa del Niño atiende a chicos en edad escolar apoyándolos en el estudio, brindándoles desayuno, almuerzo y merienda, recreación y seguimiento sanitario. Mediante el cuidado de docentes y maestras jardineras han ingresado en estos servicios 3000 menores.
“Tenemos un programa para adolescentes. Son 20 chicos en situación de riesgo, que van a la escuela y después acá hacen actividades varias como artesanías o cocina. Por otra parte, pudimos entrar en el programa de Solidaridad Cultural del municipio y tenemos un coro para los jóvenes de la institución y la comunidad en general. Además, esta semana arrancamos con el Círculo de Ajedrez”, afirma Francisca.
Años atrás apoyaron a 48 familias a conseguir un techo propio mediante el sistema de autoconstrucción de viviendas en terrenos procurados por el Centro San Roque.
Vista la tarea realizada en base al esfuerzo y solidaridad, nacidos de la libre iniciativa de vecinos, padres, ex alumnos, adherentes y cooperadores desde fines de la década del 60, Francisca De Mónaco siente en la actualidad un contexto distinto respecto a la participación de los bahienses pero no se resigna a bajar los brazos.
“Bahía Blanca necesita voluntarios. Recibimos mails de otros lugares y dicen que se desarrollan muchas actividades. Acá ya no es así, dicen que son otros tiempos, se perdió esa ayuda… Nosotros conseguimos todo con los papás, ustedes saben que la plata no alcanza nunca, pero contamos con el apoyo de los padres. De todas formas en Bahía faltan voluntarios…”, palabras finales de Francisca: para considerar, pensar y participar.

Principios del Centro
– El desarrollo de los pueblos depende del desarrollo de sus hombres.
– Los hombres no son puro cuerpo ni puro espíritu, sino una unidad de los dos factores.
– El hombre no vive solo, sino en una familia. La familia comunitaria básica se integra en una comunidad de familias y forman la Nación e integran la humanidad.
– El desarrolla de la humanidad tiene por base al hombre íntegramente formado y las comunidades vitalizadas por un conjunto de iniciativas.
– Sin promoción humana, el desarrollo es antisocial, porque el hombre queda por debajo del progreso.
– El progreso es el paso de un nivel inferior a un nivel superior. Progreso significa llegar a un estado superior de vida integral.
– Este ascenso debe ser un esfuerzo de todos en colaboración proporcional de cada uno. En la comunidad, todos nos debemos.
– La comunidad emprende su propio desarrollo cuando sus hombres organizan actividades solidarias en procura de bienes comunes.
– La promoción empieza cuando la conciencia ubica y responsabiliza.

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2006-03-04 00:00:00
Etiquetas: Instituciones.
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