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Asumió la presidencia Mauricio Funes del FMLN

El Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional, legendario movimiento revolucionario fundado en 1980 con los afluentes de varias corrientes de la izquierda salvadoreña, accedió legalmente al gobierno en la persona del ex periodista Mauricio Funes. Este histórico acontecimiento se produce a 17 años de los acuerdos de paz que pusieron fin al conflicto interno que durante 12 años enfrentó al ejército salvadoreño con el FMLN, y en cuyo transcurso se estima que resultaron muertos más de 60.000 ciudadanos. La mayor parte de ellos, víctimas de las acciones represivas de las Fuerzas Armadas, y del accionar de grupos paramilitares de ultraderecha. Una de esas víctimas fue el recordado arzobispo monseñor Oscar Arnulfo Romero, asesinado en 1980 por el disparo de un francotirador tras haber pedido públicamente a los soldados “que no dispararan contra el pueblo salvadoreño” y haber asumido públicamente su compromiso con los pobres.
“Precisamos reconstruir y reinventarnos el país, sin abandonar lo que tiene de bueno; debemos potenciar un modelo de desarrollo que disminuya desigualdades internas”, dijo el nuevo presidente al asumir su cargo. Y añadió: “Seré fiel a los más desprotegidos, los únicos privilegiados de mi gestión serán los que monseñor Romero definió como los más pobres; el cambio comienza ahora”.
Antes de la ceremonia de toma de posesión el presidente visitó la tumba del arzobispo Romero. Marcando con claridad la distancia con las épocas de lucha armada que desarrolló el movimiento en cuya representación ganó las elecciones, Mauricio Funes afirmó: “Las principales armas serán la fe, la esperanza, la alegría y la fuerza de la nuevas ideas. La principal meta es vencer la pobreza y el atraso político”.

Los retos que afronta Funes
La tarea que tiene por delante este primer gobierno de izquierdas en el país centroamericano es enorme. En El Salvador, el 40% de la población (7 millones de habitantes) son pobres y 1,2 millones sobreviven de la economía informal. Un tercio de su población trabaja en Estados Unidos. Desde allí envían remesas a sus familiares, que el año pasado superaron los 2.400 millones de euros. Pero esos aportes están disminuyendo desde setiembre pasado a raíz de la pérdida de puestos de trabajo por la crisis capitalista.
El Salvador se encuentra en plena recesión, con una economía en crisis y un déficit fiscal que a finales de año alcanzará más de mil millones de euros, es decir, la tercera parte del presupuesto nacional. En su discurso no esquivó describir esa herencia: “Debemos hablar sin rodeos: recibo un país con deterioro de las finanzas públicas en un cuadro de una economía dolarizada”, destacando que “la responsabilidad de esto (la crisis) no es del pueblo, añadió, sino de la élite dirigente que estuvo hasta hoy en el poder. La mayoría de los indicadores económicos muestran un deterioro general de la economía. Por ello, estamos lanzando una plan global anticrisis para garantizar la estabilidad de la economía y aminorar los problemas sociales”.
También adelantó algunas de las medidas que piensa adoptar: resguardar los empleos existentes y generar nuevas fuentes de trabajo, por lo que espera crear unos 100 mil empleos directos en los próximos 18 meses. También prevé aprovechar esta crisis para iniciar la construcción de un sistema de protección universal para las mujeres y hombres del país. Asimismo, anunció la ejecución de un programa de empleo temporal, ampliación y mejoramiento de los servicios públicos, así como un plan de construcción de viviendas y mejoramiento de aquellas que se encuentren en condiciones de pobreza severa.
El mandatario otorgará el financiamiento oportuno a los pequeños y medianos empresarios, a través de la nueva Banca Estatal, así como de un sistema de garantías para que los empresarios puedan acceder a los créditos de la banca privada. De igual forma, adelantó que se eliminarán las cuotas de acceso a los servicios de salud y se apresurará la dotación de medicamentos a la red de hospitales y centros sanitarios. “No más hospitales sin medicinas, ahora tendrán el cuadro básico de medicamentos”, enfatizó. En el campo de su política exterior, Funes anunció que restablecerá relaciones diplomáticas con el gobierno cubano. También definió que el destino de su país “está indisolublemente ligado a nuestros hermanos centro y sudamericanos” y su compromiso de impulsar “la unidad regional y latinoamericana”.

¿Se cumplirán las expectativas populares?
Su compromiso de realizar un profundo cambio social sin comprometer la economía de mercado, parece imposible de concretar. Algunos de sus colaboradores indican que Funes intentará aproximarse a las formas de gobierno del brasileño Lula, y de contar con el apoyo del nuevo gobierno norteamericano de Barack Obama. Esto último se da por descontado si tenemos en cuenta que días pasados la secretaria de Estado Hillary Clinton afirmó que el gobierno que representa está interesado en “mejorar” el Tratado de Libre Comercio que tiene con El Salvador. En los próximos meses se verá si el júbilo de los viejos luchadores del FMLN por la victoria electoral y sus expectativas de cambios sociales y económicos se corresponden con las medidas que tome el nuevo gobierno.
Por lo pronto, en su primer gabinete Funes no cubrió los cargos claves con hombres del Frente, sino con técnicos de su confianza. En la cartera de Hacienda nombró a Carlos Cáceres que es un ex directivo de la patronal bancaria salvadoreña. El presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), Federico Colorado, afirmó a la prensa que los elegidos por Funes son “personas que están conscientes de la importancia que tiene el sector privado en el trabajo conjunto que se debe tener entre el gobierno y la empresa privada”. Aunque parezca prematuro hacer valoraciones, es dudoso que a partir de esas designaciones pueda articularse un programa de redistribución de la riqueza que permita atender las principales urgencias sociales y cumplir con las expectativas populares que fueron la base de la victoria electoral del FMLN. Pero el tiempo tiene la última palabra.

Por Carlos Iaquinandi, Agencia SERPAL, Servicio de Prensa Alternativa. www.serpal.info

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2009-06-06 00:00:00
Etiquetas: Internacionales.
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