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24 de marzo de 2009

24 de marzo de 2009
Por la Memoria y la Justicia

Lentamente, el frente de la tranquera de ingreso a ese sector del V Cuerpo
de ejército en el camino de la Carrindanga donde funcionó el Centro de
detención Clandestina La Escuelita durante la última dictadura, se fue
cubriendo de gente.
Como en los últimos años fue Eduardo Hidalgo, secretario general de la
Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Bahía Blanca quien con voz
quebrada pidió el recuerdo a Olga Vallasciani y presentó a Autoconvocatoria
Mujeres, quienes compartieron algunos textos alusivos.

Son sencillos los actos en este lugar los días 24 de marzo, despojados de
redoblantes y de bombas de estruendo, y no es casual. Quienes arriman sus
oídos a los tamariscos que cercan el lugar pueden escuchar aún los gritos
de los secuestrados, desaparecidos, torturados, gritos que llegan desde el
pasado de terror; gritos que gritan: ¡Memoria! ¡Justicia!
Esos gritos son el sonido de fondo para los actos de los 24 de marzo en La
Escuelita.
Este martes pasado, el sol golpeaba fuerte como las palabras del documento
de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Bahía Blanca.

“Son cosas chiquitas.
No acaban con la pobreza,
Ni nos sacan del subdesarrollo,
ni socializan los medios de producción y de cambio,
no expropian las “cuevas de Alí Babá”.
Pero quizás desencadenen la alegría del hacer,
Y la traduzcan en actos.
Al fin y al cabo, actuar sobre la realidad injusta y cambiarla,
aunque sea un poquito, es la única manera de probar y
probarnos que la realidad es transformable”.

Esto que nos entregó la sabiduría de Eduardo Galeano, es el objetivo a
destruir por quienes hoy quieren volver para arrastrarnos al pasado.
Quieren finalizar el extermino que iniciaron hace 33 años y que redondearon
en los 90 y el 2001, arrebatándole hasta lo poquito que el pueblo en su
lucha ha conseguido (…)
Los embates y las conductas conspirativas son de los aliados para el
espanto, con disfraces partidarios de mano dura, derecha y firme, otros con
pasado denigrante, y desde el híbrido progre, que se subió como centro
izquierda y se bajó por derecha sin un poquito de asco. Desde el
empresariado poderoso tampoco mezquinan nada. Lo hacen porque hay
incoherencias, y contradicciones del gobierno, que los define como
burguesía nacional olvidando su rol anterior, en lugar de aplicarles todo
el peso de leyes y medidas para recortarles ese poder, desenmascararlos
políticamente, y arrinconarlos en el lugar que les corresponde. En forma
planificada medios que responden a lo peor de la política reinstalan
intencionadamente imágenes de los que nos destruyeron históricamente, para
reciclarlos y generar más confusión. (…)
En conclusión en la agenda del Estado democrático, para el hambre, la
pobreza, la marginalidad no hay medidas humanas que las resuelvan, y
continúan siendo asignaturas no prioritarias, sin embargo se prioriza el
estado policial.
Estamos sumamente preocupados por el escenario político que se presenta
ante nosotros en estos días, con una mayoría dirigencial que en su supuesta
conducta opositora profundiza la fragmentación y el salvajismo social.
Porque tampoco compartimos la visión destructiva de comparar esta realidad
con la de los 90 o 2001. Advertimos y llamamos a la atención de todos, como
siempre lo hemos hecho, con la dignidad de nuestra histórica lucha por la
plena e irrestricta vigencia de todos los derechos humanos sin exclusiones
ni privilegios.
Este corto, simple, e insuficiente detalle, permite hoy y en este lugar
certificar y reafirmar cada día más las razones de las ausencias
planificadas y ejecutadas por el estado terrorista en 1976.

FALTAN ELLOS, reiteradamente victimizados por esos jueces que con sus
medidas dilatorias atrasan los juicios a los genocidas, y su resultado es
la negación de justicia. Tal es el rol en la actualidad del juez Alcindo
Álvarez Canale que niega entre otras cosas la figura de la asociación
ilícita para quienes actuaron en el genocidio.
FALTAN ELLOS, violentados nuevamente por las manipulaciones jurídicas en su
perversa interpretación del genocidio, que está probado fue planificado, y
cuyas indefiniciones por lo tanto abonan a la concreción de la impunidad
definitiva. (…)
FALTAN ELLOS, por lo que también convocamos a ejercer la memoria respecto
de la minoría civil impune, que aún reivindica el genocidio explícita o
implícitamente, y que en algún momento deberán ser juzgados porque fueron
los realizadores del otro objetivo del terrorismo de estado, el botín
económico arrebatado y sostenido sobre los 30000, a costa del hambre de
nuestro pueblo hasta nuestros días.
FALTAN ELLOS, quedando más que claro que no somos nosotros quienes buscamos
venganza o revancha, sino los que reaparecieron para desaparecer a Jorge
Julio Lopez y continúan con sus amenazas para intimidarnos.
FALTAN ELLOS, pero continuaremos congregándonos por amor a los que perdimos
y a su lucha, buscando verdadera justicia, apasionados por la libertad y la
plena e irrestricta vigencia de todos los derechos humanos para todos y
todas. (…)
FALTAN ELLOS, pero no cambiamos nuestra exigencia que los que delinquen,
porque la sociedad no generó las salvaguardas previas de atención a los
excluídos, sean juzgados probadamente por lo que hacen, y no por causas
armadas, lo que dicen los opinólogos o los patéticos protagonistas
mediáticos legitimados por una dudosa fama, como si no tuvieran en muchos
casos un despreciable pasado.
FALTAN ELLOS, y seguimos buscando, con errores y contradicciones de las que
nos hacemos cargo, el objetivo de nuestros compañeros detenidos
desaparecidos, esa otra sociedad que se refleje en un espejo de verdadera
humanidad. Repudiando las sumatorias de autoritarismos, disfrazados de
preocupados por el bienestar y seguridad del pueblo, después de haber
participado junto al poder económico y político de entonces en la fiesta
del genocidio neoliberal del 76, los 90 y el 2001.
FALTAN ELLOS, por lo que sostenemos tenaz y firmemente nuestro rechazo
hacia la conducta de esa clase media arribista que sigue pidiendo pena de
muerte o baja de imputabilidad para los menores. Que confunde con perversa
intención la supuesta diferencia de derechos entre los que delinquen y la
sociedad en general. Ese es el discurso de los genocidas, que les fue útil
para el exterminio de los que ellos llamaron subversivos. Su discurso no
dice nada de las responsabilidades de toda esa sociedad sobre las
injusticias que pesan sobre quienes ven sistemáticamente violados sus
derechos humanos más elementales; de las víctimas que mueren cotidianamente
por abortos mal realizados, por violencia policial, de cáncer producto de
agrotóxicos para cultivar soja transgénica, de las víctimas de la
dictadura. La inseguridad tan temida es un tipo de violencia de una clase
social sometida a la violencia cotidiana de ser testigo de la opulencia a
la que jamás podrá tener acceso. Quien quiera exigir seguridad deberá ante
todo pensar qué ha hecho para generar una sociedad más justa y, por lo
tanto, más segura. Los derechos humanos son derechos de todos sin excepción
y adquiridos simplemente por nuestra condición de humanos, garantizados por
la Constitución y el Estado, único que además puede violarlos. (…)
FALTAN ELLOS, lo que hace necesario mantener nuestra atención frente a ese
nuevo reagrupamiento conservador neoliberal desestabilizador, mezclado en
alianzas útiles a los que quieren volver por todo.
FALTAN ELLOS, pero somos testigos de la tergiversación y malversación del
concepto de representación en el caso del accionar agropecuario. Una
dirigencia que se autoproclama defensora de la patria, pero que en realidad
busca que les garanticen las ganancias a una minoría productora poderosa y
privilegiada, a la que ellos son funcionales o de la que forman parte.
Demostrado además en las llamadas jornadas de capacitación política que
organizaron, donde por ejemplo en esta Bahía del Silencio sentaron como
capacitador al paradigma del respeto histórico por las instituciones y la
democracia, Vicente Massot. En tanto el gobierno debe saber distinguir y
hacer todos los esfuerzos para separar de la manada de la Mesa de Enlace, a
los dignos hijos de la tierra, a los pequeños campesino que verdaderamente
trabajan la tierra y merecen todo.
FALTAN ELLOS, por lo que fuimos víctimas de los grupos que cortaron y
cortan hoy el tránsito por las rutas, que ahogaron el suelo con millones de
litros de leche mientras hay niños que carecen cotidianamente de ese
alimento básico, que generaron desabastecimiento alimentario, que toman
bancos y se sacan fotos con la dirigencia política de la mediática
oposición cerril, sin que ya nadie dude de su verdadero objetivo que son
los puestos electorales y llevarse puesta no solo a la institucionalidad
sino al propio pueblo, mostrándose como algo que no son, campesinos
desesperados que no tienen otra chance para llamar la atención.
FALTAN ELLOS, y en paralelo sectores sociales afines con esa misma y
particular sensibilidad, opinan que un grupo de marginados cortando una
ruta o una calle es un conjunto de negros de mierda que no dejan trabajar
al resto, a pesar de la perversa trampa que a esos les viola sus derechos y
los condena a proseguir sin trabajo gracias a unos pesos miserables con
forma de plan de ayuda.
FALTAN ELLOS, en tanto ante esta Bahía del Silencio estalla
inevitablemente, lo que estuvo escondida estratégica y cobardemente, la
ideología hundida en la oscuridad que fue funcional al terrorismo de
estado. Formas culturales del fascismo y la discriminación dejan al
descubierto las razones del perfil de la ciudad que muchos observan cuando
llegan desde otros lugares, advertido al menos desde nuestro lugar más de
una vez sin ser oídos. Sucedió al salir de las cárceles de la dictadura,
cuando muchos dirigentes políticos locales nos consideraban afectados por
el síndrome del preso político por exigir justicia. Luego silenciaron su
voz frente al Punto Final, la Obediencia Debida y los Indultos. La
discriminación hacia Marisol, que muchos saben y ahora se asombran, la
ponen en marcha menores aleccionados por quienes son parte de ese
pensamiento instalado históricamente en la ciudad, padres, amigos, y otras
yerbas.
FALTAN ELLOS, y en la Bahía del Silencio se utilizan más de 40 millones de
los dineros del pueblo en obras no prioritarias, injustas para el momento
aunque se las disfrace de exigencia popular. Terminal de colectivos,
aeropuerto, peatonal y semipeatonal en marcha en su licitación y 4 millones
para la jerarquía eclesiástica. En tanto amplios sectores de la ciudad no
cuentan con agua o cloacas, directamente relacionadas con un derecho básico
que el estado, en este caso municipal, debe proteger como lo es el de la
salud, y que cuando los vecinos reclaman se les pide paciencia porque ya se
va a hacer. Mientras la brutal contaminación de la ría, deja a familias
enteras sin su trabajo productivo y centenario como es la pesca, y tiene
como respuesta y solución a su derecho al trabajo, la acusación de que
quienes reclaman son responsables de lo que las grandes empresas no ganan
porque se corta al puerto. Los responsables políticos de los últimos 25
años en gobernar la ciudad y la provincia, como las empresas instaladas
solo ofrecen silencio o se sacan el sayo de encima demostrando su
irresponsabilidad, falta de sensibilidad y compromiso. En tanto también se
está preparando el escenario adecuado para explicar el próximo aumento del
boleto de colectivos, y el subsidio a las empresas que también le pagaremos
todos con nuestras tasas e impuestos. (…)
FALTAN ELLOS, e insistimos en las conductas críticas fundadas y probadas
que toda sociedad tiene derecho a hacer en esos términos. En construir así
disensos válidos, pero también consensos muy fuertes legitimados
activamente por las mayorías populares. Con proyectos nacionales para
concretar el ejercicio de los derechos de todos y todas sin más demoras, y
no en oposiciones salvajes, vacías alianzas busca votos, falsos discursos
como en general vemos por estos días; útiles a los oportunistas, a los que
han vivido siempre de la política, y a los eternos enemigos de una popular
y auténtica democracia.
FALTAN ELLOS, por eso sostenemos el objetivo de una sociedad de convivencia
pacífica y honesta.
FALTAN ELLOS y por todo esto nos mantenemos prevenidos sabiendo que esta es
una sociedad muy rápida para quedarse sin memoria.
Aunque FALTAN ELLOS su ausencia es una presencia cotidiana. Siguen estando
junto a nosotros cada día de cada año, señalando el camino de que un pueblo
es tal cuando empuja con lucha digna, sin dogmatismos, con dignidad y
pensamiento crítico, y no cuando sigue sin responsabilidad, con
reaccionarismo y falta de memoria, olvidando una y otra vez lo conseguido,
u olvidando y condenando a los que olvidó en el camino por su propio
egoísmo.

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2011-10-25 10:11:13
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