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40 años esperando
Mientras que los represores llegan a la sala caminando desde sus domiciliarias e insultan en plena audiencia, el miércoles 2 de noviembre se escucharon más testimonios de víctimas y familiares, quienes atravesando décadas de impunidad, se sientan frente a un tribunal a poner su palabra y cuerpo como relato de lo vivido.
Categoría: Derechos Humanos

Mientras que los represores llegan a la
sala caminando desde sus domiciliarias e insultan en plena audiencia, el
miércoles 2 de noviembre se escucharon más testimonios de víctimas y
familiares, quienes atravesando décadas de impunidad, se sientan frente a un
tribunal a poner su palabra y cuerpo como relato de lo vivido.

Es el tiempo de los testimonios en el cuarto juicio histórico para la ciudad y
la zona.
35 ex
militares imputados acusados de los delitos de asociación ilícita, homicidio,
tormentos, privación ilegal de la libertad y sustracción de menores, hechos
calificados como crímenes de lesa humanidad y genocidio. La audiencia del
miércoles 2 de noviembre el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Bahía Blanca,
integrado por los jueces José Mario Tripputi, Martín Bava, Jorge Ferro escuchó
a Paula Blaser, hija de Laura Manzo, quien fue secuestrada el 29 de diciembre
de 1975 junto a María Emilia Salto y Daniel Bombara en el barrio noroeste de
nuestra ciudad, cuando ella contaba con 6 años de edad. Los tres militantes
sociales y de la Juventud Peronista fueron llevados primero a una comisaría y
luego a un lugar descampado en las afueras de la ciudad, lo que presumen que
puede haber sido La Escuelita.
Allí todos fueron sometidos a torturas, ensañándose particularmente con Daniel
Bombara. Luego son sacados de ese lugar de tortura y a su madre la dejan en la
comisaría 2da. La pareja de su madre la lleva con otros compañeros que la
cuidaron hasta que llegaron sus abuelos de Río Gallegos. Junto a sus abuelos
emprendieron la búsqueda de su madre por la ciudad, presentando habeas corpus y
reclamos, sin respuestas, hasta ante la insistencia, en la comisaría le dijeron
que la tenían ahí, pero no se la dejaron ver.
El relato de esta hija dio cuenta de lo que ocurre cuando la justicia tarda 40
años.
Al ser trasladada su mamá Laura a la cárcel de Bahía Blanca, recién allí su
abuela puede verla y es donde Laura le cuenta sobre las torturas recibidas y
los nombres de los torturadores, que eran Noel, Salinas y Kussman. Años después
encontraron la carta donde su abuela había escrito estos nombres. Paula cuenta
que recién en el año 2009 le llegó a su madre la citación para declarar en
Juicio, pero había fallecido hacia 3 años.
Su abuela que aún vivía, pidió que la llamen a declarar a ella, pero también
falleció antes de la realización de los juicios, en el año 2010.

Justicia y prensa
El relato de Paula se basa en sus propios recuerdos y en las charlas con su
abuela y su madre. Supo que su madre en la cárcel escuchó que no lo habían
querido recibir allí a su padre, Daniel Bombara, porque se encontraba moribundo
y de allí la simulación de la circunstancia de la muerte de Bombara, con la
puesta en escena donde un grupo de Montoneros roba su cuerpo de la ambulancia
policial. Bombara ya había muerto por la tortura y no sabían qué hacer con su
cadáver. Quedando plasmado esto en las páginas del diario La Nueva Provincia,
que como viene corroborándose en todos los Juicios, cumplío una participación
fundamental en la dictadura cívico militar, entre otras cosas publicando estas
falsas noticias.
La
mamá de Paula permaneció en la Cárcel hasta Agosto de 1981. De Villa Floresta
la trasladan a Olmos, luego regresa a Bahía Blanca y por último es trasladada a
Devoto. Justamente en Olmos, quien le toma declaración es el Juez bahiense muerto
impune Federico Madueño quien junto a su secretario Hugo Mario Sierra, tomaron
la declaración de Laura donde declaró las torturas y vejámenes pasados. El juez
con eso no hizo nada. Esas declaraciones con las firmas de Madueño, Sierra y de
su madre fueron entregadas por la testigo al Tribunal.

Poder decir
El relato de Paula transcurrió recordando las dificultades vividas luego
por su familia y el exilio a Bélgica y también el dolor porque quienes deberían
estar declarando no lo puden hacer:“Estoy presente para declarar en parte por
mí, pero fundamentalmente por mi mamá Laura Manzo, que no llego a estar, por mi
abuela, Catalina Repetto, que tampoco llego a estar, por mi abuelo Leandro
Manzo, Polo, que tampoco llego a estar y esto hace a los tiempos de la
justicia, a los tiempos de la espera. Desde lo personal podría decir que estoy
esperando hace 40 años que esto pase, de mis 7 en que se la llevaron y todo lo
que seguí viviendo después. Desde la democracia puedo decir que hace 30 años
que estoy esperando que esto suceda.”

Háganse cargo
“Quisiera decir una última cosa, Me Indigna que estos señores, muchos de
ellos, estén con Prisión domiciliaria, me indigna enormemente, porque son
culpables de Delitos de Lesa Humanidad, Yo soy la víctima, yo como muchos otros
compañeros, no puede ser que nos estemos cruzando en las calles con esta gente
y que sus guardadoras, sean sus propias mujeres, o sea, váyanse a pasear con
sus mujeres… Realmente es indignante y hace que Uno se sienta absolutamente
vulnerable, espero que se pueda remediar eso. Y en relación a todos esos años
de espera, que hoy por hoy vengan a pedir prisión domiciliaria o que apelen a
la edad que tienen avanzada algunos, bien señores, háganse cargo de lo que
hicieron porque en definitiva se tardó muchísimos años en llegar a instancias
como estas, las cuales valoro y agradezco profundamente, pero se tardaron
muchísimos años. Si llegamos con ustedes ya grandes a esta altura, es porque
también pudieron vivir toda una vida Impunes y libremente, pero ya no lo son
más, No para la sociedad, espero que también Acá, se haga Justicia. Y no pueden
estar en prisiones especiales o domiciliarias, yo a mi mama durante años la tuve
que ver a través de un vidrio sin siquiera poder tocarla… lo mínimo es que
tengan cárcel común y paguen por lo que hicieron” Así cerró Paula su testimonio
en el medio de los aplausos del público presente.

Entrevistar a los guardias
En segundo lugar declara Noemí Fiorito de Labrune, 86 años, es fundadora de
APDH Neuquén en 1976, cuando ante el llamado del obispo neuquino De Nevares
para la conformación ciudadana de una organización que actuara en defensa de
los derechos humanos, los Labrune junto a varias familias del resto del Alto
Valle conformaron la APDH.
Fue testigo en el primer juicio de Lesa Humanidad del Vto. Cuerpo de Ejército,
en esta oportunidad, fue citada a declarar acerca de los imputados Arsenio
Lavayén, guardia de la Escuelita apodado “Zorzal”, Oscar Lorenzo Reinhold,
Antonio Alberto Camarelli y Osvaldo Antonio Laurella Crippa.
Su testimonio se basó en acciones que realizaron para la búsqueda de personas
en Neuquén y la zona, así como también las acciones tendientes a la liberación
o mejoramiento de los detenidos que se encontraban en la cárcel durante la
dictadura militar. A su vez, puntualizó sobre las entrevistas que realizó como
miembro de la APDH a los guardias de La Escuelita, en los años ’90 cuando imperaban
las leyes de impunidad. Fueron ellos mismos quienes le contaron su
participación. Al referirse a ese momento, Noemí dijo que tanto para ella como
para los que habían sido guardias era impensada la posibilidad de juicios. Para
la APDH estaban desesperanzados con respecto de la posibilidad de los juicios y
para los que cometieron los delitos estaban esperanzados seriamente que no iba
a ver juicios.

Al baño con los guardias
Luego siguieron los testimonios de Gladys Inés Espínola Vera y el de María
Cristina Prado, esta última a través de video conferencia desde el Consejo de
la Magistratura.
Ella, víctima, testificó por el caso de María Emilia Salto y relató su
experiencia.
Fue secuestrada de su casa en la localidad de Dorrego, a los 21 años.
Estudiante de Filosofía y Pedagogía en la UNS y vivía en Bahía Blanca con dos
personas más. En el momento del secuestro, los captores tenían la cara
cubierta, la subieron a un camión y la trasladaron al Centro Clandestino La
Escuelita, allí estuvo secuestrada durante 17 días, con los ojos vendados,
esposada a la cama de las cuchetas. Relató que para ir al baño siempre era
custodiada por los guardias. Luego fue trasladada a la cárcel de Villa
Floresta. Allí había presas comunes y políticas, entre las que se encontraba
Laura Manzo y María Emilia Salto. Cuenta que a las presas de la Unidad
Penitencial N° 4 las trasladaban algunas a Olmos y otras a Devoto. Ella fue
trasladada de Villa Floresta a Devoto junto a Laura Manzo y María Emilia Salto.
El traslado fue en avión donde sufrió maltrato y violencia. Había música muy
fuerte, la canción que se escuchaba era “Killing me softly”, la traducción es
“Mátame suavemente”, estaba sentada y tenía la cabeza debajo de las piernas y
fue muy perturbador para ella.

“Llevo en los genes la memoria de un
genocidio”
El anteúltimo testimonio fue el de Liliana Griskan, es víctima del
Terrorismo de Estado, tenía 22 años y era militante estudiantil. Entre fines de
septiembre y mediados de octubre de 1976, cuando cursaba el segundo año en la
Universidad Nacional del Sur, un operativo rastrillo entró en su casa en la
calle Estomba al 300 alrededor de las 12 del mediodía, cuyo único objetivo
aparente fue su casa, porque fue el único lugar donde entraron. Estaban
uniformados y con armas. Destruyeron todo en la casa, tiraron panfletos en su
habitación. Luego de romper todo les dicen que a las 14hs van a volver.
Liliana, el padre y el hermano no entendían. Efectivamente a las 14hs los van a
buscar en un camión militar donde secuestran a su padre, a su hermano y a
Liliana y los trasladan al Vto. Cuerpo de Ejército. Allí adentro, al hermano y
al padre los derivan a una dependencia del Vto. Cuerpo y a ella a la Sala de
Guardia del mismo lugar. Eran separados los hombres por un lado y las mujeres
por otro. Cuando ingresa ve a tres o cuatro mujeres que estaban allí en la
misma situación que ella y permaneció tres semanas en ese lugar hasta que le
otorgan la libertad junto a su hermano y su padre. Liliana relató que la
interrogaban todo el tiempo sobre la UNS, sobre los estudiantes y las actividades
políticas y estudiantiles y que para los interrogatorios las llevaban a otro
sitio dentro del Vto. Cuerpo.
Ella era militante estudiantil en ese momento, adherente a la JUP (Juventud
Universitaria Peronista) y cuando Remus Tetu cierra las carreras para todos los
alumnos que no tuvieran el 50% de las carreras como Economía, Historia, Letras;
los estudiantes iban casa por casa pidiendo firmas para que abrieran las
carreras, iban a asambleas. Relata que en ese clima mataron a un compañero
Fernando Alduvino como también a Watu (por Watu Cilleruello) y menciona los
secuestros y desapariciones de Zulma Izurieta, Graciela Izurieta y Cora Pioli,
todas estudiantes de la UNS. Recordó también que fue secuestrada Alicia Partnoy
(también estudiante de Humanidades) junto a Carlos Sanabria y luego fueron
liberados.
En el operativo estaba el entonces Teniente Lawless. El padre y el hermano lo
conocían por un inconveniente con Lawless por un choque vehicular con el
hermano uno o dos años antes del operativo, y lo reconocieron en ese momento,
en el operativo que hacen en su casa. Ella no lo conocía hasta que estuvo
secuestrada en el Vto. Cuerpo de Ejército y Lawless se presentó con otro
nombre, se hizo llamar Jorge. Al día siguiente un soldado le comentó quién era
y que se llamaba Alejandro. Lawless la fue a ver al menos dos o tres veces
mientras ella estuvo secuestrada en ese lugar.
También refirió que conoció en la Sala de Guardia al por entonces, Teniente
Coronel Tauber, que la llamó para interrogarla sobre el ámbito de la UNS, le
mostró una mesa llena de libros y le dijo que eso es lo que había incautado a
los subversivos y que él se formaba ideológicamente con ese material. Fue la
única vez que lo vio. Del mismo modo, explicó que siempre estaba presente el
Capitán Otero, que ella nunca lo vio, pero escuchaba en los pasillos que lo
saludaban y que él formaba parte de la gente que estaba allí.
En la Sala de Guardia estaban a cara descubierta y sin esposas, tenían
televisión y las sometían a torturas psicológicas todo el tiempo.
En su declaración enfatizó que siendo judío uno las pasaba doblemente peor en
esas circunstancias en donde los tormentos se duplicaban.
Cuando obtuvo la libertad, se casó y se fue al exilio a Israel.
Al finalizar su testimonio expresó: “Llevo en los genes la memoria de un
genocidio, viví históricamente la muerte de mis compañeros más queridos a los
cuales reivindico profundamente… Que se haga justicia, porque es la única arma
que tiene la sociedad para que estas monstruosidades no se cometan nunca más y
para que podamos respirar un clima de justicia y de utopía social y de
convivencia fraterna entre las personas”.
Al finalizar los testimonios del día 2 de noviembre, el Fiscal José Nebbia
insistió con el pedido que había hecho oportunamente el Ministerio Público en audiencias
pasadas que los detenidos que tienen prisión domiciliaria en la ciudad, se
acerquen a la Unidad Penitencia N° 4 y de allí sean trasladados en el camión
junto con los demás imputados hasta Colón 80, y que luego al finalizar las
audiencias sean retirados del recinto de la misma manera, para evitar el
contacto con las víctimas y los familiares de las víctimas en la calle. El
Tribunal respondió ya había tomado una decisión al respecto cuando fue
planteado y que se iban a tomar las medidas pertinentes para ver si se había
desobedecido esa resolución.
En las audiencias siguientes -15 y 16 de noviembre- se pudo ver a detenidos
llegar a Colón 80 caminando, solos.

El las audiencias de principios de noviembre estuvieron presentes alumnos y
alumnas de la Escuela Media Nº 6, de calle Vieytes y el segundo día, también de
la Escuela Mosconi de Ing. White.
Las audiencias de este juicio son orales y públicas y las próximas están
dispuestas para el martes 15 de noviembre a las 15 hs. y el miércoles 16 a
partir de las 9 hs. en Av. Colón 80. las personas mayores de 18 años pueden
concurrir con DNI, y los grupos de estudiantes desde los 16 años pueden hacerlo
en compañía de sus docentes. Para esto hay que contactarse con el tribunal al
correo [email protected]pjn.gov.ar

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2016-11-23 00:00:00
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