MEDIO AMBIENTE Ecología

Fecha: Martes, 19 Febrero, 2019 - 00:00

Un gran humedal

Villa del Mar celebró el Día Mundial del Humedal, una forma de renovar compromiso con este paraíso de flora y fauna.

La premisa de este año fue el cambio climático, destacándose el rol de los humedales como grandes reguladores de los ciclos del agua, las mareas, las inundaciones y las sequías. A nivel local, la Reserva Natural Bahía Blanca, Bahía Falsa y Bahía Verde ofrece un humedal en las cercanías de Villa del Mar y en el Puerto Cuatreros, en Gral. Cerri, son dos de los 23 sitios designados como sitios Ramsar en Argentina, que recuerda la convención firmada en el año 1994.

Fecha clave
El 2 de febrero es la fecha elegida para poner en vigencia la vida de los humedales del mundo. “Aplica una definición amplia, que abarca todos los lagos y ríos, acuíferos subterráneos, pantanos y marismas, pastizales húmedos, turberas, oasis, estuarios, deltas y bajos de marea, manglares y otras zonas costeras, arrecifes coralinos y sitios artificiales como estanques piscícolas, arrozales, reservorios y salinas”. El documento internacional procura la conservación y el uso racional de los humedales mediante acciones locales y nacionales que contribuyan al desarrollo sostenible en todo el mundo.
El viejo adagio confiesa que “lo que se conoce, se quiere y se cuida”, por lo tanto, tuvo gran sentido la caminata por el humedal costero próximo al Fortín Cuatreros, sitio donde se inauguró un mirador, tal como el existente en Villa del Mar. En la propuesta, se incluyó un circuito de interpretación natural a cargo de Guardianes del Estuario. Tellus Asociación Conservacionista del Sur, organización no gubernamental que realiza tareas de concientización del medio ambiente, dio un taller de plantas nativas. En estas actividades se crearon parámetros de posibles senderos de interpretación, que tendrán en cuenta la posibilidad recreativa e informativa del lugar, como ecosistemas que actualmente albergan poblaciones numerosas de crustáceos, peces, mamíferos y aves marinas. El proceso de conocimiento y concientización incluye a las aves migratorias y las tortugas marinas, sus visitantes frecuentes, quienes encuentran en ellos alimento y descanso a viajes de cientos de kilómetros. También, los humedales son promulgados como espacios de contemplación de la naturaleza, que pone a resguardo a sus visitantes humanos y animales, generando sensaciones de pertenencia a la naturaleza, silencio y conexión.

Objetivos perseguidos
Desde la década de los ´80 se habla del cambio climático, las consecuencias del calentamiento global y la actividad humana en sus facetas más contaminantes. En este sentido, los humedales juegan un rol primordial en el ciclo de agua, regulan los excesos y la defiencia hídrica, además, contribuyen en el mantenimiento de depósitos subterráneos. Son grandes retenedores y transformadores de los sedimentos, aportan nutrientes y reciclan contaminantes, preservando la calidad de las aguas costeras. Asimismo, contienen una biodiversidad plasmada en miles de visitas de aves migratorias, esto ha generado estudios por parte de la Universidad Nacional del Sur y las organizaciones no gubernamentales como la ONG HAPIC, ambas elevaron en una iniciativa conjunta el sector de 260 mil hectáreas comprendidas por Bahía Blanca, Coronel Rosales y Villarino a la Red Hemisférica de
Reservas de Aves Playeras, que recibe a por lo menos 400 especies, muchas de ellas en peligro de extinción. De esta forma, se convirtió en el sexto subsitio preservado a nivel internacional.
Los humedales son considerados colchones hidrológicos que intervienen, asimismo, en las actividades económicas de la región. Muchos brindan recursos para consumo humano, tales como agua para beber, pescados, frutas comestibles, madera, turba, leña y cañas para techos. La continuidad de actividades pesqueras mucho depende del aporte y cuidado suministrado por estos manantiales. También se constituyen en acuíferos que bien protegidos pueden ser un recurso hídrico para las comunidades. “
Se prevé que la demanda de agua aumente de forma sostenida en los próximos decenios. Ahora bien, se anticipa que el cambio climático provoque una disminución de la disponibilidad de agua, sobre todo en las zonas áridas y semiáridas. Para encarar este problema muchos países deberán continuar haciendo esfuerzos para incrementar la capacidad de almacenar agua a fin de hacer frente al aumento de la demanda de agua de regadío”, aseguran desde Ramsar La problemática del agua está instalada, desde la perspectiva de reservorios con escasa cantidad como así también las consecuencias de las lluvias, y quiénes son los dueños de los territorios donde grandes espejos de agua han pasado a manos privadas. Por lo tanto, los humedales adquieren un protagonismo ineludible al momento de ser proveedores de este recurso indispensable para la vida. En relación a su rol en el efecto invernadero, aún resta seguir investigando el impacto generado por su existencia. Sin embargo, se sabe que son depósitos de carbono, liberan grandes cantidades de este elemento y de metano a la atmósfera, y por lo tanto, su conservación, mantenimiento y restauración evita emisiones de gases de efecto invernadero provocadas por los humanos.

Autor: Redacción EcoDias