Gas, garrafas y leña Cultura

Fecha: Domingo, 31 Agosto, 2008 - 00:00

Simposio vecinal en el Museo del Puerto

Este pasado 26 de julio se realizó en la Cocina del Museo del Puerto el primer “Simposio Vecinal” en el que  se discutieron problemáticas referidas a la cuestión del gas en White. El proyecto “Simposios” tiene como objetivo exponer las inquietudes vecinales, muchas veces fuera de la agenda política y mediática.

Hacer una “Historia Social de la producción del puerto de Ing. White” no solamente implica indagar la historia y la actualidad de las múltiples actividades de la producción macroeconómica de este puerto, cerealero y petroquímico. Al mismo tiempo es imprescindible apreciar aspectos y problemáticas que se presentan cotidianamente entre los vecinos y que motivan diferentes demandas y/o estrategias de resolución indefectiblemente ligadas.
Así, el pasado 26 de julio vecinos del Bulevard, Saladero y White fueron convocados para conversar acerca de la cuestión del gas, puesta sin duda en escena a partir de la llegada del buque regasificador al puerto. De ahí es que se hizo pertinente indagar por la problemática del calor: su necesidad en la vida cotidiana, las diferentes formas de producirlo y las deficiencias que conlleva.
Cuestiones como las garrafas sociales y sus notorias falencias, la falta del tendido de red en El Saladero, la experiencia de la Sociedad de Fomento del Boulevard y la conclusión de la obra de gas en el barrio, la merma sostenida del gas en invierno, la leña y su costo, fueron los temas centrales del debate.

“Las garrafas sociales las recibimos porque nos dan el bolsón. Nos dan los bonos, compramos las tres garrafas de una para ya tenerlas, nos dan tres por inverno, para todo el invierno. Compramos las tres, pusimos una y perdía por encima de la llave, duró una semana y media. Pusimos la otra y perdía por la manguera y encima traía menos, duró una semana y dos días. La otra era pura agua, no perdía, llegó a durar tres semanas, pero el gas era un llamita así... y tardabas dos horas para poner el agua del mate. Te pregunta la empresa con qué va a pagar, ¿con el bono o en efectivo? Decís con el bono y las garrafas están separadas, son otras. Las garrafas malas y las buenas” (Gisela, vecina del Barrio Saladero).

“Nosotros tuvimos que armar un consorcio para tener gas. Y no lo regaló nadie, lo puso el vecino. Tuvimos que armar un equipo de trabajo entre los fomentistas, compramos palas, equipos y una bomba. Y empezamos a abrir zanjas, compramos las cañerías, encima nos había agarrado la hiperinflación. Cabirón nos dio un subsidio. Tratamos de llegar los más lejos posible por si en un futuro hacía la obra el Saladero, dejamos el acople en la calle Rodo. Ahí tenemos unos vecinos que no tienen gas, y estamos trabajando en un proyecto para llevarles. Ahora es muy duro, es una empresa privada la del gas, antes era del gobierno y era otra cosa...” (Cristóbal Leyes, presidente de la Sociedad de Fomento del Bulevar).

Katy: “Hace unos meses juntamos firmas en todo el barrio para que llegue el gas. Pero ahora todo está parado porque el doctor está de licencia, tuvo problemas y eso está encajonado en el consejo”.
Gisela: “Y bueno, mientras tanto usamos, leña, salamandra. Está 20 - 30 pesos los 50 kilos”.
Katy: “40 pesos pagué la mezcla ayer. Te meten cualquier cosa. El piquillín está carísimo. Menos de 40 pesos no conseguís”.
(Katy Aponte, presidente de la Sociedad de fomento del Saladero, y Gisela, vecina del Saladero).

“
Nosotros notamos la falta de gas con la comida, lo que hacíamos en menos tiempo ahora lleva más tiempo. Lo solucioné con un horno que me hizo mi marido, porque él se da maña para todo. Y en las cantinitas el horno llega a 300 ºC y no tiene el calor que tiene que tener. Lo empezamos ya a notar desde el año pasado, el gas no tiene calor, le falta un elemento, no puede ser que tardes tanto en hervir algo. Y este año es mucho más visible, y lo nuestro es un negocio, ¿pero la casa común? Eso no lo controla nadie.” (Cristina Leiva, vecina de White).

Autor: Leandro Beier