PARA VER Y CONSIDERAR Cine

Fecha: Martes, 25 Septiembre, 2018 - 00:00

Renacida

Una variedad de bellos rostros y voces han dado y siguen dando brillo a la misma estrella.

Hace pocos días en la alfombra roja de la septuagésimo quinta edición del Festival Internacional de Cine de Venecia, Bradley Cooper y Lady Gaga presentaban su remake de Nace una estrella, un verdadero clásico cinematográfico del siglo XX.
La historia es reconocible: una chica tiene talento para cantar, actuar o ambas cosas y conoce a un famoso actor, cantante o ambas cosas, que se vuelve su mentor y su enamorado hasta que el éxito de ella y la decadencia de él ponen en riesgo la relación.
La versión original fue la de 1937, basada en una idea de Robert Carson y William Wellman -ganadora de un Oscar a esa categoría descontinuada- que fue desarrollada por un grupo de guionistas que incluía a la escritora Dorothy Parker; dirigida por el propio Wellman e interpretada por Janet Gaynor, una verdadera estrella durante el periodo silente y el galán Fredric March.
Fue un éxito, pero de allí en más esta trama se transformó en el vehículo -usando la acepción cinematográfica del sustantivo- ideal para destacar las dotes canoras de una actriz o llevar a cantantes consagradas a la gran pantalla y hacer el dos por uno vendiendo entradas y discos.
Así en 1954 la chica del cuento fue Judy Garland, que actuaba y cantaba desde niña con la dirección de George Cukor y el británico James Mason como su contraparte masculina.
Una reversión musical, que superaba a su predecesora en valores de producción y resultado y se convirtió en la más clásica.
Sin embargo y por aquello de que no hay dos sin tres, en 1976 la posta la tomó Barbra Streisand en la cumbre de su fama.
El director por encargo fue Frank Pierson y él galán Kris Kkristofferson, autor e intérprete de música country en uno de sus primeros protagónicos.
La trama se modificó levemente llevándola al ambiente del rock, que exponía los problemas de la pareja en presentaciones multitudinarias y con una estética todavía algo hippie.
Esta vez la banda sonora vendió mucho y tuvo un hit en
el tema de amor “Evergreen”, probablemente lo más recordable del largometraje.
Finalmente la nueva, para lucimiento de la voz de Lady Gaga y para el debut como director de Bradley Cooper, que hace doblete como el interés romántico de turno.
Lo curioso es que no obstante ser un director novel y una cantante con poco rodaje actoral, recibieron comentarios elogiosos en su paso por el festival italiano.
Y la ocasión para comprobar si esos elogios tienen fundamento no tardará mucho, porque el estreno comercial será a finales de octubre.

Autor: Silvana Angelicchio