TIEMPO DE JUEGOS Cultura

Fecha: Martes, 14 Agosto, 2018 - 00:00

Plomo y pasta de papel

Una colección y la infancia, combinaciones inseparables para un coleccionista de juguetes antiguos y soldados, una exhibición que nos hace viajar en el tiempo.

Con experiencia en exposiciones, Gabriel Guerin es un asiduo visitante del Museo y Archivo Histórico, “me han invitado a participar, y entonces fui, miré las vitrinas que necesitaba y llevé la colección”. La exhibición comenzó durante las vacaciones de invierno y estará vigente hasta el 20 de agosto, para ser parte de la muestra museológica a propósito del Día del Niño.

Vistosa
“Una de las vitrinas está dedicada al plomo, con alguna variedades mucho más antiguas como es la pasta de papel”, estas colecciones están centradas en soldados militares, del Viejo Oeste, también algunos vehículos que acompañan. “Lo que hago es pintar miniaturas de plomo, así empieza mi trabajo, mi pasión”, cuenta Guerin en diálogo con EcoDias. Esta actividad que surge como un hobby requiere de mucha dedicación, “busco los soldados de plomo, los de la última época, y también los juguetes con los que jugábamos en nuestra época”. La colección de juguetes de Guerin crece y crece, si bien sus primeros pasos los realizó con los soldados, continuó la tarea con juguetes antiguos.
“Me gusta hacer cosas con las manos, y no podía hacer otra cosa porque laboralmente no me daban los tiempos. Soy como aquel que va a jugar a la pelota paleta o va al club a jugar a la pelota, todas las tardes son para mí, sentado y tranquilo, escuchando un poco de música me dedico a esto”. La pintura de piezas de plomo no es al azar, se deben seguir parámetros y respetar pautas. “Algunas se hacen a gusto de uno o siguiendo más o menos de cuando era la pieza, pero la mayor parte se hace con el uniforme militar que correspondía a ese lugar, si era napoleónico de la invasión a Rusia se pinta de acuerdo a ello, hay mucha bibliografía al respecto, se siguen un patrón, dentro del coleccionismo lo respetamos mucho para que, justamente, tenga valor de colección”.
Los comienzos de Guerin fueron completamente intuitivos y autodidactas, “cuando empecé con esta actividad creí que nadie lo hacía, me equivoqué, hay mucha gente que lo hace, también hay chicos que pintan, hacen Guerra de las Galaxias o figuras de ese tipo. El plomo lo trabajan los sesentosos y para arriba”, se ríe mientras explica. Empezó con esta vocación sin conocer nada del rubro, “me di cuenta que hay en el país gente que pinta figuras de plomo y las exporta, y ellos son verdaderos artistas. La mayoría de los que hacemos esto lo realizamos como podemos”.

Tesoros
Las figuras de plomo fueron evolucionando a través del tiempo, “tengo figuras de plomo de principios de 1900 en adelante, esto es de colección, no pertenece al sector de lo que pinto. Hay una serie que nos permite ver cómo la figura de plomo fue cambiando a lo largo de la historia”. Los soldados de plomo comenzaron planos, solo con dos caras, después llegó el semiplano, más tarde se pone de moda el juguete macizo, el hueco y luego, cuando el plomo se empezó a utilizar para fines bélicos, decreció la construcción de soldados, y llegó la pasta de papel en su reemplazo”.
En cuanto a los juguetes antiguos, Guerin se dedicó a la indagación de los juguetes de su infancia, “compro juguetes de varón o de mujer, según lo que vea, lo restauro, siempre encuentro algún chiche vaya a donde vaya”, relata mientras está de viaje hacia Buenos Aires, se detuvo en Olavarría para ver a otro coleccionista y realizar compras. “Acabo de comprar una cupecita de Emiliozzi, cómo me gusta esto, me entretengo”, aunque asegura que no se mete con las miniaturas de automóviles, “no los colecciono porque es algo muy grande, y tengo lo que puntualmente me llama la atención, es un universo distinto el de los autos”. Reconoce que si tiene la oportunidad de comprarlos lo hace y después los canjea por soldados de plomo en Buenos Aires, “no queda en mi mano, siguen su viaje hacia otro lado”.
La recepción del público frente a la colección fue muy buena, “la gente me pregunta, en vacaciones de invierno especialmente cuando los abuelos llevan a sus nietos al Museo y se aproximaban para contarme lo que habían visto, de hecho siempre trato de que eso pase, que conozcan el juego, a veces pasaba por la parte educativa más que por lo recreativo”. Una de las cuestiones que rescata el coleccionista es que los juguetes antes se cuidaban muchísimo dentro de las familias, “había juguetes de chapa, pintados y con dibujos, eran más duros, y por eso también hay una gran preservación de este tipo de juguetes, se jugaba y se volvía a guardar, no estaba desparramado ni tirado por ningún lado, creo que uno trata de mostrar eso”. Las sensaciones de Guerin son muchísimas a la hora de trabajar con sus colecciones, “uno siempre recuerda lo que tuvo, lo veo y trato de tener los que tuve y desaparecieron por arte de magia o se fueron dando a los primos que venían atrás; o los que uno quedó mirando con la ñata contra el vidrio, como dice el tango, porque no los podíamos comprar, así de simple. No recibíamos juguetes en cualquier momento del año, solo en Reyes o Navidad, no había posibilidades de comprarlos. En mi historia es poder recuperar los juguetes que vi a través de la vidriera, cuando uno lo ve, lo tiene en frente, la memoria se lo pone ahí”. Jugueteros, coleccionistas, casas de antigüedades son amistades y cómplices de una reconstrucción.Y como ya se sabe, las pasiones no se abandonan.

UNA VUELTA
El Museo y Archivo Histórico se encuentra en Saavedra 951, resguarda una gran colección de objetos en relación con la historia local y nacional. Abre sus puertas de lunes a viernes de 9 a 12 horas, de jueves a sábados de 15 a 19 horas.

Autor: Redacción EcoDias