Opinión

Fecha: Jueves, 23 Noviembre, 2017 - 00:00

Pensamientos

Ideas y pensamientos que nos pasan por la cabeza mientras están dentro de nosotros no pasan de ser más que “una expresión de deseos”; expuestos y divulgados, adquieren contornos sociales y políticos.
De la tradición oral pasamos a la escrita, lo podemos comprobar en la historia de la filosofía (ciencia que -según decían- busca la verdad).
Nos aquerenciamos como punto de partida a la filosofía griega, aunque sabemos que ellos mismos viajaron hacia Egipto y Alejandría que conocían civilizaciones anteriores.
Al hombre se le da unos 40 mil años desde su desprendimiento simio y nacimiento de una nueva especie.
La naturaleza introdujo cambios que afectaron nuestro cerebro, y le abrieron posibilidades creativas, que llamamos hombre, humanoide, homo pensante, etc.
La lectura y el estudio nos permiten saber cómo atravesamos y que hicimos en esos 40 mil años.
Hasta situarnos en este siglo XXI (independientemente de las distintas eras de cada religión), y comprobar que todos estamos viviendo en la tierra, y estamos llegando a un mismo objetivo.
La continuidad de la vida como “seres distintos” (no utilizo deliberadamente el término “humanos”) pues a mi entender, el hombre como “ser humano” se frustró, quedamos a mitad de camino.
Por distintas circunstancias el hombre/mujer como especie atraviesa una crisis existencial, (económica, social), y debemos decidir en medio de una batalla sin antecedentes históricos, qué queremos ser, y si queremos ser realmente humanos, qué debemos hacer.
Solo sabemos que más de la mitad de quienes vivimos en la tierra, viven mal, sin alimentos, sin trabajo; no pueden alcanzar a vivir una vida digna porque una parte de esa especie se apropió de los medios de producción, los esclavizó, creó desigualdades sociales (intolerable) y dividió en clases a la humanidad.
Y, como esto ocurre a nivel mundial, la respuesta y solución tendrían que ser sociales y a nivel mundial.
Posiblemente es esta la situación a nivel humano más grande que conoció en sus 40 mil años de existencia.
La conformación de un sistema social que dio nacimiento al capitalismo, éste creó su sistema, una sociedad donde viven bien los que más dinero acumulan; los principios éticos y morales que harían del hombre un “ser humano” no existen.
Nos engañamos a nosotros mismos: ser instruido no significa ser culto.
Ser rico, viviendo en una pirámide donde solo quedan en su cima los más poderosos que no tienen nada de social ni de humanos.
Tal como se desarrollan las cosas, crece la incertidumbre, pero también vislumbro futuros cambios beneficiosos para el nuevo mundo y la nueva humanidad que vendrá.
¿Cómo culminará esto que lo veo como proceso evolutivo del hombre? La expresión de “deseo” sigue siendo válida: ahora bien, si los 40 mil años de esta nueva especie que poblamos esta tierra piensan como yo, dejará de ser deseo y se convertirá en “ser humano”.

Autor: Por Aron Berstein