TALLERES PROTEGIDOS Instituciones

Fecha: Lunes, 27 Julio, 2020 - 00:00

Nuevo Sol y Santa Rita se proyectan con sus producciones

Ambas instituciones están trabajando en el marco de la pandemia para garantizar las fuentes laborales de 60 operarios y operarias, personas con discapacidad.

En las primeras semanas de declarado el aislamiento social, preventivo y obligatorio, los talleres protegidos cerraron sus puertas. Posteriormente, al ser autorizada la apertura de lugares esenciales, reabrieron con los protocolos de cuidado y distanciamiento social requeridos.
“Las 25 personas que trabajan en la panadería no volvieron a trabajar, y aún están en sus casas”, cuentan Bernardita Temporelli y Lucía Lupari, integrantes de Nuevo Sol, ellas también llevan adelante las tareas de panificación bajo la dirección del maestro panadero Daniel Vera, el ayudante, Cristian Sepúlveda y la acompañante terapéutica Fernanda Pascual; cabe subrayar que Temporelli es terapista ocupacional y Lupari, trabajadora social. Al equipo se suma siempre alguna persona voluntaria para la atención al público.

Cumpliendo con los pedidos
“Los únicos pedidos que permanecieron estables fueron los de Cooperativa Obrera, que actualmente, están ampliando la demanda progresivamente”, destacaron. La situación de los talleres protegidos suele ser frágil, y es llevada adelante con mucho esfuerzo por la comisión directiva, el personal idóneo y el equipo técnico, junto al grupo voluntario. “Contamos con un gran apoyo de la comisión directiva”, apuntaron. Actualmente la comisión directiva está presidida por Francisco Medrano; la presidenta honoraria Titi Barbieri; en la vicepresidencia, Alberto Rantucho, y el tesorero, Marcelo Torres.
Las personas con certificado de discapacidad son consideradas grupo de riesgo, “muchos vienen en colectivo porque viven lejos, es decir, es mucho riesgo y exposición al contagio, habrá que pensar varias cosas antes de que vuelvan”. El taller protegido se convierte en una opción fundamental frente al poco compromiso de crear puestos en el ámbito privado, “es una tarea muy artesanal, nos pusimos a trabajar porque el riesgo de cierre era muy fuerte.
Desde INTA Bahía Blanca recibieron la invitación para participar de “Animáte Vale Oro”, con la compra del bolsón de verduras es posible que los y las consumidores sumen algún panificado por $ 100. “Nos ayudó muchísimo, la iniciativa ya venía y Nuevo Sol se sumó como opción para agregar al bolsón pan, después también grisines, y ahora el último ingreso fue de cascaritas. La gente se copó mucho con eso, y fue una gran ayuda”. El compromiso de elaboración se cumple dos veces por semana, y con un día de anticipación ya conocen la cantidad que deben producir, “hasta ahora se repartieron 12 mil viandas a comedores y merenderos, es un trabajo que también genera solidaridad”.
La producción de Nuevo Sol tiene dos momentos de mayor demanda, pan dulce y roscas de Pascuas. En constante crecimiento, sumaron la producción de pizzas y las empanadas. El local de la calle Italia 247 se encuentra abierto de lunes y a viernes de 9 a 17 hs.

Santa Rita, la posible
“Después que otorgaron los permisos para trabajar, regresamos para cumplir con algunos pedidos que nos habían hecho. Trabajamos tres veces por semana, lunes, miércoles y viernes”, introduce María Errasti, trabajadora social de la institución. Se pusieron en marcha junto al personal de coordinación, administración y un grupo de voluntarias y voluntarios, que son en su mayoría docentes de las diferentes áreas del Centro de Día.
El taller protegido se encuentra en Panamá 1795, donde también funciona el Centro de Día. La dirección general del taller protegido está a cargo de Martha Carbajo, asimismo, la comisión directiva está presidida por Elda Luisa Rafael. Todas estas personas sumadas a los grupos de docentes, equipo técnico, profesionales e integrantes redoblan esfuerzos para garantizar la continuidad de las entregas de pedidos y sumar diversas acciones que fortalecen a la institución.
Las personas trabajadoras ascienden a 36, tienen discapacidad intelectual y compromiso motriz. En el sitio labora se reconocen dos áreas Producción y Servicios, en el primer caso incluye polietileno, costura recta y cepillos, en cuanto a los servicios, cuentan con un servicio de catering que se contrata con el salón de fiestas. Impulsa la fabricación de bolsas, repasadores, cepillos y dulces caseros de frutas. Son proveedores de materiales para el municipio y la Cooperativa Obrera.
El Centro de Día ofrece una variedad de propuestas recreativas para quienes ya no se encuentren en condiciones de realizar labores, es una forma más de impulsar la socialización, la integración y la pertenencia. Asisten 30 personas. “Por wsp realizamos la continuidad de las actividades, por ejemplo hoy vamos a tomar la merienda desde el taller de cocina, esto es fundamental, tanto ellos como nosotras, queremos vernos y encontrarnos. Estamos muy presentes”, agrega Errasti.
Lejos de bajar los brazos, siguen pensando proyectos para generar más labores dentro del taller protegido. Gracias a una donación de una empresa local están realizando la deshidratación de frutas naturales para convertirlas en sabrosos bocados orgánicos para disfrutar. “Solo nos falta la autorización sanitaria de estos productos y podremos sumarlos a la venta”, entusiasmó la trabajadora social.

Unión
Nuevo Sol, Santa Rita y Asociación Integrar aúnan esfuerzos y arman combos que ponen a la venta todas las semanas. “Es un gran empujón, trabajar con tres entidades comprometidas con personas con discapacidad”, apuntan desde la panificadora. Si bien las organizaciones se conocían entre sí, no habían llevado adelante ninguna acción conjunta. “Siempre está el deseo, las ganas, y esto fue genial y es muy bueno que la gente conozcan el trabajo que se realizan los talleres protegidos y las personas que trabajan en ellos”, sumaron.
La iniciativa varía en cuanto a los productos y se ofrece por $ 750, bajo la consigna “bueno, barato y solidario”. En la última entrega el bolsón estuvo conformado por 1kg de queso cremoso, 200 gramos de grisines, 350 gramos de pastafrola, 1 dulce casero de frutas y 10 bolsas de residuos. Es posible acceder a Tienda de Talleres por el Facebook de Santa Rita o por el celular, ingresar y realizar el pedido, también se ofrecen más productos. “Pedimos que quienes no puedan comprar compartan el enlace para llegar a más personas. Esto lo hacemos todas las semanas, así que agradecemos hasta esta acción de difundir”.

¡SUMAR!
Santa Rita cuenta con el apoyo de la comunidad, es posible realizar un aporte mínimo mensual de $200. La colaboración es muy significativa para la institución. Las personas interesadas en asociarse pueden llamar al teléfono 4886812, de lunes a viernes de 9 a 16 hs, o al celular 2916456751.

Autor: Redacción EcoDias