Transporte público de pasajeros Locales

Fecha: Lunes, 5 Septiembre, 2011 - 17:44

No querer ver el problema

Mientras la Comisión de Usuarios Testigos continúa señalando las constantes falencias de los colectivos, desde la Municipalidad se dijo que los usuarios se quejan más por la suciedad de los micros que por el incumplimiento de frecuencias.

El de los colectivos ya es un problema de mucho tiempo que tuvo constantemente entre sus principales detalles el no cumplimiento de las frecuencias y horarios, la falta de rampas para discapacitados, la suciedad y mal estado de las unidades, coches viejos, etc. Últimamente viene sumando un inconveniente grave que es que por el tenor de los problemas de las unidades, se terminan prendiendo fuego en el transcurso del servicio, una situación jamás vivida antes de que el intendente Breitenstein incorporara a la empresa Plaza a Bahía Blanca.
El sistema de transporte iba a ser mejorado e incluso se convertiría en el “mejor del país” con la llegada de la empresa Plaza, según la tranquila promesa del intendente. Es evidente que hay cuestiones que siguen mal y fueron incrementándose los conflictos tanto o más que el costo del boleto.
Existe una Comisión de Usuarios Testigos, creada por ordenanza del Concejo Deliberante, que controla el sistema y mes a mes viene señalando las graves falencias del sistema. Pese a ello, la gestión Breitenstein responde criticando el mecanismo utilizado por la Comisión.
No sólo eso. Semanas atrás el diario más viejo de la ciudad, La Nueva Provincia, publicaba una nota donde desde las empresas de colectivos se culpaba a las calles de tierra por el mal funcionamiento de sus unidades. Dicha nota salió muy cerca de otra en la que Breitenstein pedía el compromiso de los concejales para concretar su ambicioso plan de pavimentación de buena parte de la ciudad.
Tampoco es casual que el mismo diario haya publicado hace pocos días que la Municipalidad realizó una encuesta a usuarios del transporte y los resultados habrían arrojado que los reclamos por la suciedad de los coches son más altos que los referidos al incumplimiento de frecuencias.

Comisión de usuarios
 “Realmente a mí eso me sorprendió -señaló a EcoDias Bibiana Dicek, integrante de la Comisión de Usuarios, al preguntársele por la encuesta mencionada-, ya que para una persona que tiene que tomar el colectivo para ir al trabajo o llevar a los chicos a la escuela, creo que es más importante, por lo menos en mi caso, yo también soy usuaria, que el colectivo pase, que pase a horario, poder subirte y llegar a tiempo al lugar de destino. Después vemos si está limpio o está sucio. Creo que el resto de las cuestiones se ven una vez que el colectivo pasa”.
Dicek agregó que no tiene conocimiento de cómo fue realizada la encuesta: “Creo que desde el Ejecutivo dijeron que era un sondeo, que no era algo sistematizado. Ni siquiera sabíamos que se estaba haciendo esa encuesta, no hemos visto nadie preguntarle a la gente en el centro tampoco. Pero si se hizo una encuesta estaría bueno conocer cuáles y cómo fueron formuladas las preguntas, las respuestas exactas de la gente, a quién se le preguntó, cuándo, dónde…”. Las preguntas podrían seguir pidiendo el nombre de la empresa contratada, el mecanismo de contratación, el monto pagado, etc.

Ninguna respuesta
Actualmente, la Comisión se encuentra elaborando el informe del mes de agosto cuyos datos obtuvieron de los controles con el GPS y en la vía pública. Según adelantó, el panorama es similar a lo que venían mostrando los meses anteriores “porque siguen faltando unidades en las líneas de la empresa Plaza. Por ejemplo, hoy ya es septiembre pero en el control que hicimos, el GPS indicaba que había 94 unidades en circulación. En promedio están circulando 100 unidades, es decir que están faltando 10 unidades prácticamente todos los días. Esto se refleja en la calle en el hecho de que la gente tenga que esperar el colectivo en los horarios pico, durante 25, 30 minutos, lo cual hace que las unidades también pasen llenas y la gente no pueda ascender al colectivo y la espera se prolonga aún más”.
Este problema, dijo, se repite en todas las líneas de la empresa Plaza y casi todos los días en horarios pico: “Hoy, por ejemplo, que están faltando 16 unidades, sacá la cuenta de que la empresa tiene 12 líneas o sea que están faltando al menos un coche por línea, y en algunas líneas deben estar faltando dos, que en los controles que nosotros hicimos en el mes de agosto, generalmente en la 505, en la 503 es donde se nota más este faltante”.
El caso de Rastreador Forunier es diferente ya que la firma se adecua a la demanda colocando refuerzos: “Es decir que en ninguna ocasión hasta el momento hemos registrado el faltante de una unidad”.
Ahora bien, ante este sinfín de problemas que se repiten, EcoDias consultó a Dicek sobre qué respuesta da el Ejecutivo: “No recibimos ninguna respuesta, todo lo contrario, lo que recibimos es, por ahí, contestaciones diciendo que controlamos mal, que no contamos bien los coches, pero no se reconoce el problema. Nosotros hacemos esto en realidad para mostrar un problema que se está dando en la realidad, y que hay que reconocerlo para empezar a trabajar en la búsqueda de soluciones”.
Cada vez que se termina un informe, la Comisión lo dirige a la Municipalidad mediante la mesa de entradas. Lo que no existe es un diálogo directo, práctica ya habitual del gobierno municipal para la comunidad bahiense. Últimamente, las respuestas ante este tema se dieron indirectamente a través de notas en el diario La Nueva Provincia, donde el gobierno del intendente muestra una realidad muy diferente a la que vive el pasajero que diariamente viaja agarrado al pasamano.

Rampas que desaparecen
Hace algunos años, uno de los grandes reclamos por parte de las personas con impedimentos físicos era la instalación de rampas en los colectivos. Al llegar Plaza parecía que estaba casi solucionado, ya que la mayoría de sus unidades venían adaptadas. Sin embargo, actualmente puede verse cómo van quedando cada vez menos de esos coches: “Ya hay una gran cantidad de colectivos circulando que son con escalones. Algunos son antiguos, son los denominados plantones o muletos que son los que tendrían que ser coches de reposición y que al faltar unidades están circulando de manera constante. Estos colectivos tienen escalones altos con lo cual impiden directamente el acceso de una persona en silla de ruedas, y además dificultan el acceso de alguna persona con un problema motriz o bien de personas mayores que cuando el colectivo no se arrima al cordón les es muy difícil subir”.
Al mismo tiempo, hay otros micros más nuevos pero con las mismas características de escalones, “es decir, que el tema del acceso al servicio de transporte público para personas discapacitadas quedó limitado a los coches que son piso bajo, cuyas rampas tampoco funcionan, algunos tienen rampas manuales, pero los que tienen la rampa de manera automática ya directamente no funcionan hace tiempo. Con lo cual solamente pueden subir cuando el chofer tiene la buena voluntad de arrimar bien el colectivo al cordón. Este es otro problema porque hay personas que toman el colectivo en silla de ruedas, y quizás tienen que esperar que pasen tres o cuatro colectivos hasta que llega uno que es piso bajo. Es otro aspecto del pliego que no se está cumpliendo”.

Autor: Redacción EcoDias