Opinión

Fecha: Martes, 1 Agosto, 2017 - 00:00

La insurgencia popular

Estamos a 100 años de la Revolución Rusa, que dio origen a la Unión de Repúblicas Soviéticas (Urss).
La Unión Soviética comunista duró 72 años y su fin -decidido por ellos mismos- quiso llevar el proceso de la humanidad hacia formas superiores de vida, frente a un sistema capitalista que ya no satisface las necesidades de los pueblos que componen al mundo.
Fue un retroceso, un paso atrás en el desarrollo de una nueva sociedad cuya función social y humana, está contemplada en el Día Internacional de las Cooperativas, celebrado el 1 de julio.
Su caída tampoco fue una negación del marxismo leninismo, adoptado como sistema por varios países, asistiendo hoy a otro, a la culminación de un sistema económico mundial basado en la concentración del poder económico.
La concentración del poder económico no es social ni es humano, no tiene como objetivo la felicidad del hombre como especie humana, sino su utilización como mercancía para acumular más poder y dominio del mundo.
La hipocresía y el cinismo con que se manejan los gobiernos de 200 países -sobre 210 que existen-, que son parte del capitalismo (democracias burguesas y neo liberalismo), los está llevando su fin, es la misma humanidad la que loas enterrará.
Por eso hablo de insurgencia -no de revolución- aunque lo sea.
El capitalismo tiene sus límites y como sistema y modelo, cumplió su ciclo.
La presencia de China a partir de la Revolución iniciada por Mao y que adoptó (1949) el nombre de República Popular China, lo considero una apreciación correcta, y que corresponde al momento histórico; no solamente de China sino de la humanidad, aún dirigida por el partido comunista chino, fiel a los principios del marxismo leninismo y de Mao.
He interpretado el momento en que vivimos, y tal como lo sostuvo Marx no se trata de interpretar la historia de la Filosofía, sino de cómo cambiar la historia.
Y si han tenido éxito y logrado un alto grado de productividad que los sitúa como primer economía del mundo, por su volumen poblacional, el país más poblado del mundo, es natural que el peso con que cuentan, haya roto la hegemonía del capitalismo.
Y de que cada pueblo le dé la extremaunción a sus gobiernos, como es tan cierto que cada pueblo elegirá a su manera los cambios que sobrevendrán.
Si la complementación económica que propone China, va en busca de un nuevo orden económico mundial, que tiene en cuenta el bienestar social de la humanidad, aunque lo hace con países capitalistas.
Si lo que hace contribuye a cambiar la historia y serán en definitiva los que se beneficiarán.
Sé que muchos países capitalistas intentarán salvarse de sus crisis, y no lo podrán hacer por más que lo intenten, ni economías sustentables, ni coexistencia pacífica entre los dos sistemas, ni división del mundo entre capitalismo y el nuevo mundo son posibles.
Estamos en presencia de algo nuevo, el errático comportamiento de los mismos pueblos, producto de 200 años de esclavitud, no impendieran los cambios, estos cambios se impondrán.
Podrán armarse y disponer de nuevos armamentos, como lo hacen Estados Unidos, Japón, les venderán armas a todos los países capitalistas para usarlas contra sus pueblos, o guerras contra países vecinos, sembraran de bases militares al mundo, tratando de impedir su caída y la del mundo capitalista.
Estamos muy lejos del socialismo a nivel mundial, estamos a un paso de conseguir que los pueblos vivan con mayor dignidad, con bienestar social, que devuelva a la especie humana su sentido humanista.
Y sé que eso es posible.

Autor: Por Aron Berstein