Agrupación Zorras de Vía Instituciones

Fecha: Lunes, 27 Febrero, 2012 - 15:11

En la senda otra vez

Se hicieron conocidos en Bahía Blanca y en cada una de las estaciones del país por las que pasaron por su amor al ferrocarril. En sus travesías, los miembros de la Agrupación Zorras de Vía llevan la bandera de la recuperación del sistema ferroviario y, desde hace algún tiempo, el mensaje de concientización vial de las Estrellas Amarillas. Están listos para una nueva travesía, que en pocas semanas los llevará a recorrer buena parte de la provincia de Buenos Aires. Aquí, la palabra de uno de los fundadores del grupo, el maquinista Iván Juárez.

Sarmiento los postulaba como un vehículo de integración de las distintas clases sociales. Raúl Scalabrini Ortiz los consideró como el sistema circulatorio del país. Necesariamente los ferrocarriles debían nacionalizarse -expuso- si ese territorio quería sentirse libre. Más de medio siglo después de la publicación de su Historia de los Ferrocarriles Argentinos, el gobierno neoliberal de Carlos Saúl Menem dio con su enajenación el tiro de gracia al Estado Benefactor inaugurado por Juan D. Perón y determinó la finalización de todo proyecto nacional.
Dos décadas han transcurrido desde aquel episodio privatista. Y, si en algunos ítems se han desandado esos pasos, aún queda como asignatura pendiente la recuperación de un sistema ferroviario que ofrezca una oportunidad de integrar el territorio. En nuestra ciudad, hace ya siete años, surgió la Agrupación de Amigos de las Zorras de Vía. Comandados por Iván Juárez y César Guillén, estos “locos de los trenes”, como les gusta definirse, recorrieron en los velocípedos a motor miles de kilómetros por todo el país, llevando como bandera la consigna de la recuperación de los ferrocarriles.
La semana pasada, Iván Juárez fue entrevistado en LU3 Am 1080 de nuestra ciudad, en el programa que es el resultado de la coproducción de tres cooperativas: Viento Sureño, EcoMedios y Ondas del Sur. Durante el diálogo, Juárez revivió los tiempos de esplendor del sistema, su posterior declive y desguace y el nacimiento de la Agrupación. Además, recordó anécdotas recogidas en las travesías realizadas y adelantó la proyectada para dentro de pocas semanas.

Nacer andando
“En primer lugar, el objetivo es defender el trabajo que tenemos. Tanto César como yo somos ferroviarios. Y tras la debacle, pensamos en qué podríamos hacer para defenderlo. Y la herramienta que teníamos más a mano era una zorrita”, contó Iván Juárez acerca del nacimiento de la Agrupación.
Las zorritas, que aún se utilizan en los ferrocarriles, son los velocípedos a motor con que “se hacían las reparaciones de vía. Allí viajaban los inspectores de vía, y la gente de telecomunicaciones. Iban revisando los postes de telégrafo, y pasaban el parte al Distrito, que avisaba a la cuadrilla para la reparación”, reseñó. Con ellos, volvieron a rodar por vías olvidadas, uniendo estaciones que esperaban su llegada con viva emoción.
“En cada travesía armamos una carpetita que presentamos a cada concesionario, y ellos ven la posibilidad de que circulemos. Hay buena disposición. Todavía nos faltan los ferrocarriles Urquiza y Belgrano, que están más lejos”, refirió.
“También anduvimos en la Trochita, con una zorrita que nos cedieron unos amigos de Bariloche”, agregó. “Realmente, el que no conoce la Argentina y no conoce la Trochita no lo puede contar, hay que vivirlo. Primero, el ancho de la vía. Segundo, las dimensiones del tren. Y después, los paisajes, que son hermosos”.

Significado del FFCC
Toda la vida laboral de Iván Juárez transcurrió en el ferrocarril. Por ello es que ha tenido tiempo de, además de valorarlo como su fuente de trabajo, identificar su importancia en los órdenes cultural e histórico. “El ferrocarril hizo la Patria Grande. Los pueblos surgieron a la vera de la vía. En cada estación se armó un pueblo o una ciudad. El tren fue el gran conquistador: llevó trabajo, los pobladores llegaron en carretas y en tren. La Argentina se forjó con el tren”, ponderó.
Al respecto, y en referencia a la integración que el ferrocarril supone, graficó que “si uno ve el mapa ferroviario argentino, nunca te quedabas encerrado. Si no ibas por un ramal, podías ir por el otro. Era una telaraña de vías, por la que llegabas a Buenos Aires, Córdoba, Rosario o donde querías. Hoy por hoy, sólo quedan las vías que estaban al ser entregado (a los concesionarios privados). El resto, ya estaban cerradas desde hace años. Ahora, algunos ramales han empezado a ser productivos, por lo que las diferentes empresas comenzaron a darles bolilla”.
Acerca de las razones del cierre de ramales y la entrega a privados de los restantes, Juárez apuntó a la caracterización que se había hecho sobre los trabajadores ferroviarios como “vagos, borrachos y timberos” y sobre el sistema en general como “deficitario”. “Hoy estamos gastando casi la misma plata en subsidios, y con muchísima menos gente. Es muy difícil determinar lo que quisieron hacer, aunque una de las consecuencias es que las empresas automotrices ganaron mucho espacio”, apuntó.
“Hasta la época de Alfonsín, todavía se fabricaban en el país las locomotoras General Motors, que son las que actualmente tienen los trenes de pasajeros y algunas de las empresas de carga. También vagones y coches motores, hasta que se cerró. Había que cambiar la billetera, dársela a otro”, consideró.
“En el mundo, es difícil competir con el ferrocarril, que trabaja aunado con el camión. Pero acá no. Lo bueno sería que viéramos que, en el mundo, el ferrocarril está creciendo”, concluyó.
Consultado sobre sus vivencias como trabajador durante el proceso de enajenación de los ferrocarriles, recordó que “fue un trago amargo. Todos los días aparecía una lista distinta, de quién se queda y quién se va. Yo tuve suerte por mi profesión: los conductores de locomotoras fuimos afortunados, logramos quedar. Pero siempre quedaba el riesgo del despido, por la edad o el hecho de no ser de acá”.

Trenes, ecología y seguridad
Una locomotora de las que están en funcionamiento hoy en nuestro país puede tirar unos 75 vagones, equivalentes al doble de camiones. El dato sirve, por sí solo, para ilustrar el beneficio que ello reporta para el cuidado de la ecología y, también en materia de seguridad vial. De hecho, esa es una de las razones por las cuales la prédica de los miembros de la Agrupación de Amigos de las Zorras de Vía se une con la concientización que llevan adelante los integrantes del Grupo de Estrellas Amarillas.
“Hoy somos número uno en accidentes. No es cuestión de echarle culpas a los camioneros, ojo. Sino que pasa porque nuestras rutas no están preparadas para el tráfico. Fijate que, si ponés dos camiones a la par, le faltan veinte o veinticinco centímetros para que se rocen: tenemos carreteras muy chicas”, remarcó.
Por otra parte, añadió, el transporte ferroviario serviría para abaratar los costos en cuanto al traslado de los productos o materias primas exportables y de consumo en el mercado interno, con el consiguiente beneficio para el país y sus habitantes. “Hoy, todo eso lo perdemos. Tenemos que recuperarlo”, instó.

Las travesías
El primer viaje marcó un camino. “Fuimos desde Bahía Blanca a Talcahuano, en Chile, en defensa del proyecto del Trasandino del Sur. Hicimos casi 1200 kilómetros”, rememoró Juárez.
“El proyecto Transandino del Sur es unir el Atlántico con el Pacífico. En él trabajó el ingeniero Pronsato. Chile hizo el túnel Las Raíces y llegó a la frontera. Nosotros, no: llegamos a Zapala y quedaron 80 kilómetros sin cubrir”. Hoy faltan 280 kilómetros debido a que, ante la paralización del proyecto, en Chile se decidió el levantamiento de un tramo de las vías dispuestas.
Acerca de la última travesía cumplida, que los llevó hasta la ciudad de Córdoba, Juárez dijo que “nos llamó la atención que muchos compañeros nos esperaban en las estaciones con lágrimas en los ojos. Que nosotros salgamos a defender lo nuestro, para ellos evidentemente era muy importante”.
La inclusión del mensaje de las Estrellas Amarillas en pos de la seguridad vial también abrió el camino hacia nuevos vínculos sociales, cosechados al paso de las zorritas. “Siempre cuento la anécdota de una señora de Las Rosas, con un poder económico grande y que había tenido la desgracia de perder un familiar en un accidente. Nos llevó a su empresa a cenar. Y, después, nos preguntó que hacíamos al día siguiente. Le dijimos ‘mañana a la mañana: facturas y mates, en la estación’. Era un chiste, pero la señora y dos o tres mujeres más, nos estaban esperando con facturas y mate”. “El mensaje es muy grande, tanto para el ferrocarril como para los procesos emocionales que han pasado diferentes personas”, concluyó.

Lo que viene
En cuanto a la próxima travesía proyectada, Juárez anticipó que “vamos a unir Bahía Blanca, Dorrego, Tres Arroyos, Tandil, Las Flores, y llegaremos a Belgrano”. La salida, inminente, se anuncia para el próximo 12 de marzo. Los 500 kilómetros se cubrirán en unos cinco días, que los integrantes de la Agrupación, quitan a su tiempo de descanso.
Como novedad, este año irán entregando a cada una de las cuarenta escuelas rurales que están a la vera de la vía una bandera de izar nueva, útiles escolares, un botiquín de primeros auxilios y todo lo que logre recaudar la campaña que encabezan los miembros de Estrellas Amarillas, a quienes se puede encontrar en las escalinatas del Palacio Municipal de Alsina 65. Además, se brindarán charlas de historia del ferrocarril y de primeros auxilios -a cargo de profesionales del Departamento de Sanidad de la Universidad Nacional del Sur-, entre otras actividades.

Fuente: “La Máquina de Hacer Mañana”, de lunes a viernes de 9 a 12 horas. LU3 AM 1080

Autor: Redacción EcoDias