ABANDERADO DE LOS DERECHOS HUMANOS Derechos Humanos

Fecha: Lunes, 5 Abril, 2021 - 00:00

Eduardo, un luchador por la vida

El 17 de marzo nos dejó físicamente Eduardo Hidalgo, secretario general de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Bahía Blanca, quien dedicó su vida a construir la Bahía de la Esperanza.

Muchas personas se vieron reflejadas en el primer mensaje que publicó la agrupación H.I.J.O.S Bahía Blanca a horas de su fallecimiento: “Hoy no nos sale ninguna palabra... solo estamos rotxs de dolor... Hasta la Victoria Siempre, querido Chiquito Eduardo Hidalgo!! Besá a los Viejos y a los 30Mil!!”.
Eduardo fue colaborador del periódico Ecodías durante muchísimos años, y su persona influyó decididamente en quienes ejercemos la libertad de expresión entendida como un bien del pueblo.
Fue la figura más emblemática en la lucha contra el poder local y regional para que se juzgara a los responsables del exterminio de tantas argentinas y argentinos que luchaban por una patria más justa, como él.
Fue la voz más potente para hacerle escuchar al poder bahiense que la plena vigencia de los derechos humanos para todas las personas siempre sería materia pendiente mientras faltara un plato de comida en cualquier mesa, mientras faltara asistencia sanitaria, habitacional o educativa en estas tierras, tan ricas para algunos y tan pobres para las mayorías populares.
Su determinación junto a la de un grupo de compañeras y compañeros permitió organizar los primeros actos en las afueras del Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio La Escuelita. Hasta lograr lo impensado en el inicio de este siglo: que la memoria de quienes fueron torturados y asesinados en el V Cuerpo de Ejército se pudiera celebrar tranquera adentro. La señalización del lugar completó una tarea en la que él nunca se arrogaba protagonismo, propio de quien entendía que la construcción comunitaria siempre es colectiva.
En su caracterización de la “Bahía del Silencio” el puñado de dirigentes y comunicadores que la propician día a día -en su inmensa mayoría varones- no pudo nunca desentenderse de que a ellos se refería. Su mirada extensa nos permitió y nos permite seguir soñando con que la “Bahía de la Esperanza” es posible.
¡Gracias Eduardo! ¡Hasta siempre, luchador por la vida!

Autor: Redacción EcoDias