Reconstrucción de La Escuelita Derechos Humanos

Fecha: Lunes, 24 Octubre, 2011 - 17:08

Doble objetivo

El Concejo Deliberante aprobó por unanimidad un proyecto que persigue la reconstrucción del ex centro clandestino de detención La Escuelita que funcionó durante la dictadura militar.
La iniciativa facilitará las tareas de reconocimiento de la Justicia y de los testigos en el juicio que se desarrolla contra los represores. Además, servirá para transmitir la memoria a las generaciones presentes y futuras.

El Juzgado Federal n° 1 y la Unidad Fiscal de Asistencia para Causas por Violaciones a los Derechos Humanos elevaron una solicitud para que se logre la reconstrucción parcial del Centro de Detención Clandestino La Escuelita que, durante la dictadura militar, funcionó en dependencias del Comando V Cuerpo de Ejército de nuestra ciudad.
De esa petición se hizo eco el Concejo Deliberante que aprobó por unanimidad un proyecto en ese sentido que tiene dos objetivos. Por un lado, la reconstrucción de La Escuelita contribuirá a determinar cómo y cuál era su funcionamiento, facilitando así las tareas de reconocimiento tanto de la Justicia como de los testigos que participan del juicio en que actualmente se Juzga a los represores. Por otro lado, quedará como un espacio significativo de la memoria para la investigación y educación de la ciudadanía.
El proyecto fue elaborado por la edil Elisa Quartucci (Bloque 8 de Septiembre) y en el mismo se señala que la reconstrucción se hará a partir de las ruinas que se encuentran en el lugar y que se tendrán en cuenta las estructuras reconocidas por la CONADEP a través de la descripción de los ex detenidos: “La propuesta está encauzada a través de Memoria Abierta, tiene distintos ejes de acción y uno de ellos es rescatar la memoria a través de lo arquitectónico, de rescatar edificios o sitios que han sido emblemáticos durante la dictadura. En este caso, en La Escuelita afloran unos pocos cimientos en el lugar pero lo importante es que a partir de esos cimientos y de las declaraciones que han ido haciendo los testigos y las personas que han estado secuestradas durante la dictadura, se han podido reconstruir los espacios. De hecho cuando uno lee el Nunca Más está claramente definido y muy bien descripto cuáles eran las habitaciones, en qué lugares estaban alojadas las personas secuestradas. Por lo tanto, más allá de La Escuelita en sí, me parece que este proyecto apunta a mantener viva la memoria de todos y a partir del pasado poder proyectar hacia adelante”, señaló Quartucci a EcoDias.
Los trabajos de reconstrucción estarán a cargo de un grupo interdisciplinario del que formarán parte el área de Topografía de Memoria Abierta, además de arqueólogos, geólogos y topógrafos de la Universidad Nacional del Sur: “El tema de los juicios ayuda, hay mucha más conciencia que hace algunos años del respeto y defensa de los derechos humanos, y en particular el poder mantener viva la memoria”.
Los trabajos ocuparán alrededor de tres meses considerándose que para fin de año la primera etapa quedaría finalizada. De esa manera, y con la reconstrucción concluida, se lograría que el edificio de La Escuelita quede visible para todos los y las bahienses: “En lo fáctico quizás permita, y de hecho es uno de los objetivos, reconocer el lugar, los testigos reconocer in situ donde estuvieron alojados en aquellos tiempos, reconocer incluso para la propia Justicia cuál era concretamente el edificio, pero fundamentalmente más allá de eso, está lo que queda hacia el futuro”.

El papel de Breitenstein
El proyecto fue aprobado por unanimidad por todo el Concejo Deliberante, es decir también por aquellos que representan a la gestión del intendente Cristian Breitenstein. Justamente el Ejecutivo municipal, dice el proyecto, tendría que cumplir un rol dentro de la iniciativa: “Lo que estamos haciendo es manifestar el beneplácito del Concejo por los fundamentos que mencioné y por otro lado también instamos al intendente municipal a colaborar. Una de las vías puede ser económica, que el estado municipal también colabore con este proyecto que es ajeno al municipio por el hecho de que la Justicia, la Fiscalía, el Juzgado y Memoria Abierta son quienes los están llevando adelante, pero esto no impide que el estado municipal intervenga y participe. En estas cuestiones es importante también que el Estado local se involucre y tome posición”.
Ahora bien, si uno recuerda lo poco afortunadas que fueron últimamente las declaraciones del intendente Breitenstein respecto a la dictadura militar y a Vicente Massot, dueño de La Nueva Provincia, diario cómplice de los represores, y si a eso se le suma la ausencia de participación del poder político local (salvo excepciones) en el juicio histórico por delitos de lesa humanidad que se está haciendo en Bahía, cuesta imaginar cuál será el papel de la gestión Breitenstein en un proyecto de esta naturaleza: “Son muy poco felices las declaraciones que ha tenido el intendente en este tema vinculado a los derechos humanos en general, porque no solamente se ha referido en términos desacertados a lo que ha sido la dictadura o la época de la Triple A, sino que en cuestiones de las garantías y los derechos constitucionales de la vida en democracia tampoco son acertadas desde mi punto de vista. Pero ésta es, al menos ha sido la expresión de los 24 concejales en forma unánime, los 24 hemos decidido al votar esta resolución el requerir al Departamento Ejecutivo la colaboración ya sea técnica, económica u operativa a fin de garantizar que este proyecto pueda llevarse a cabo. Estará también en la posibilidad de que cada uno desde su banca insista, se manifieste, muestre realmente su voluntad, más allá obviamente de levantar la mano en una votación”.


Autor: Redacción EcoDias