EDICIÓN 2018 Cultura

Fecha: Martes, 27 Noviembre, 2018 - 00:00

Cientos de libros

La publicación de un libro involucra a edición, ilustración y escritura. En la Feria de Editoriales Autogestionadas se puede conocer este mundo desde cerca.

“Más allá de que cada año más de 20 stands están relacionados con la edición de libros, la Feria es un momento para hacer un nuevo registro de cuántas personas nos visitan”, introduce
Lorena Curruhinca, integrante de Colectivo Semilla, que es la editorial organizadora. La muestra se realiza en la Casa de la Cultura, y este año, cumple su onceava entrega.

Ya un clásico
“Siempre alentamos la mayor participación de quienes realizan actividades editoriales, como así también del público que concurre”. El trabajo editorial es una tarea de compromiso profesional, articulador de publicaciones, que deben ser leídas, valoradas, corregidas y puestas en papel de forma atractiva para los lectores. “Cualquier persona puede tener una editorial”, desafía la organizadora que tiene mucha experiencia en el campo, “legitimarse lleva otros movimientos y otros tiempos”. Según ella, la materialidad de la autogestión es una oportunidad que nadie debe desperdiciar si le interesa, “no implica mucho más que tener en casa una impresora, una abrochadora y muchas ganas”.
Existen muchos materiales impresos, el libro es una opción, quizás la más compleja a la hora de editar. “Otro clásico es el fanzine”, de una hechura más simple, accesible en la lectura y en las determinaciones que conlleva su construcción, “en Bahía Blanca hay mucha tradición de publicar diversos formatos y promocionarlos en muchos espacios creados, como lo fue la Feria de la Cultura”. Estas acciones, en cuanto a organización de eventos como diversidad de materiales, son características de una ciudad que tiene una larga trayectoria en formación de docentes y artistas, tanto desde la carrera de Letras y Filosofía de la Universidad Nacional del Sur, como de la Escuela de Artes Visuales, instituto terciario local. “Los formatos tienen la exigencia todo el tiempo de ser cada vez más atractivos, en tiempos de crisis hay que invertir muchas ideas en las estrategias de venta”. La proliferación de ferias de libros en la región, como Sierra de la Ventana, Tornquist, Darregueira, como asimismo las que se organizan dentro de la ciudad en el marco de las actividades de las bibliotecas populares, son generadoras de un movimiento y miles de intereses por conocer más por parte de los lectores. Aún el papel hace sus travesuras en los más grandes, y la pantalla es una invitada más que posibilita la llegada de materiales más inaccesibles. “La tranquilidad de que se siguen haciendo cosas es muy buena, no somos imprescindibles y está bien que la actividad cultural siga y pase por otras personas”.
La convocatoria de editoriales se ha concretado más de boca a boca en los últimos años, garantía de un evento que se instaló en la ciudad. “También participamos de otras ferias, donde hemos invitado a editoriales, público, escritores; aunque en general ya la conocen y se va corriendo el comentario entre feria y feria”. Las editoriales autogestionadas van y vienen, “conocemos muchas, como Diecisiete Grises, Vox, Colectivo Semilla, HD Ediciones, Vacasagrada Ediciones, con estas editamos poesía o narrativa, hay otros proyectos que tienen que ver con artes visuales o editoriales que surgen en algún momento y luego no continúan, igual son importantes”. Plasmadas en la continuidad y el esfuerzo por subsistir, la autogestión sigue siendo un buen camino para la publicación de autores locales y regionales. La FEA llegó, se instaló y se dinamiza, “es un núcleo efervescente, que brinda charlas, intercambios, presentaciones de libros, música, poesía, lecturas, un poco de todo”.

Una semilla
En el año 2007 surgió la inquietud de Lorena Curruhinca y Gerónimo Unibaso por realizar algún material de manufactura propia. “Hicimos primero Esta no es una revista literaria, muy caserita, que contenía tres placas de libros de poesía”, ese fue el primer género que les interesó. La Feria surgió entre estas experimentaciones, también en ese año, el llamado a realizar un encuentro de exposición, intercambios, presentaciones de libros, lecturas y mesas de charla literaria se concretó y contagió a muchas personas que elaboraban proyectos similares. “El Colectivo Semilla parte de una revista literaria, y después se trasladó en la necesidad de realizar libros”. En este punto, se sumó Luciana Lamas, diseñadora ligada a las Artes Visuales, quien colabora con los aspectos estéticos y gráficos de las obras publicadas por la editorial.
Estos tres miembros se animan a la autogestión, y tienen en su haber la publicación de 12 títulos, “trabajamos con autores locales, de Buenos Aires, y logramos publicar a escritores uruguayos y chilenos”. Las redes sociales colaboran en hacer llegar cada vez más interesados en publicar, “desde allí se comienza el diálogo y comenzamos a realizar intercambios con los escritores, qué nos interesa en nuestra idea de literatura, en esto nos tenemos que poner de acuerdo, y ahí se puede producir una continuidad o no, puede aparecer un poco la tiranía de lo que la editorial propone”. Fieles a la poesía, el último título que vio la luz fue “Cruzar el desierto” de Nicolás Guglielmetti, en el mes de octubre.

LA CITA
La F.E.A. se lleva a cabo hasta el 25 de noviembre en la Casa de la Cultura, Avenida Alem 925. El horario de apertura será las 16 y se cerrará a las 21 horas. La entrada es libre y gratuita. “Se van a poder encontrar con títulos que no se ven en las librerías tradicionales de la ciudad”, también habrá comida, música, charla con autoras y autores locales, “y siempre se organiza alguna lectura espontánea, y se agregan actividades a último minuto”. Es una buena invitación a disfrutar una tarde literaria en un centro cultural emblemático que se llena de vida con voces y libros.

Autor: Redacción EcoDias