©Todos los derechos compartidos

Constructores de estereotipos
Categoría: Interés general

Los medios de comunicación a través de la agenda informativa que manejan – por medio de los modos en que tienen de presentar la información, a través de la selección de las imágenes y datos y discursos con los que organizan las noticias diarias- sirven la mesa de la información. Y los comensales, muchas veces famélicos, devoran la información, sin pensar los condicionamientos que llevaron a elaborar esas comidas. A veces engullen desesperadamente productos preparados para mantener bien alimentado el miedo y el terror en la sociedad.
Uno de esos platos elaborados es el que tiene como principal ingrediente a los niños, niñas y adolescentes, mezclados con un poco de delincuencia, falta de reflexiones de causas, y el tema “seguridad/inseguridad” bien espolvoreado sobre todo en la sección Policiales.

Inseguridades
La estigmatización que se realiza de la niñez y adolescencia y la relación sin reflexión de la delincuencia con la pobreza es una manera de no hablar de la verdadera inseguridad: aquella que camina de la mano de la exclusión y el derrumbamiento de la educación.
Los medios no ofrecen el contexto de las situaciones en las que se generan los hechos, raramente mencionan estadísticas sociales, leyes o políticas públicas que tiendan a solucionar el problema de la exclusión. Pocos son los medios que reflexionan sobre las causas.
Así, en la selección de la información que nos brindan la inseguridad urbana, los delitos y resguardar la propiedad privada pasan a ser los temas en los que se derrocha tinta y tiempo. La “sensación de inseguridad” se pega al parte del pronóstico climático diario.

Allá por octubre de este año las noticias policiales fueron rematadas por las declaraciones del gobernador Daniel Scioli refiriéndose a que se debería renovar el debate sobre la baja de la edad de imputabilidad de los menores, hasta tiró edades y dijo de fijarla “a partir de los 12, 13 o 14 años en los casos de delitos graves”. El argumento se mezclaba oportunamente con el crimen de un ingeniero (Barrenechea) y el lamento de que “una vez más nos encontremos con menores vaciando un cargador de una pistola calibre 45”, justamente el arma utilizada en ese asesinato.
Fue el inicio de un planteo que nunca se acaba.

Antigua receta de mano dura con los menores
El 23 de octubre, en su tapa Página/12 apuntó contra la “antigua receta de mano dura con los menores”, promovida por el gobernador Daniel Scioli.
Un día después, los diarios de circulación nacional sostienen que Scioli insiste en bajar la imputabilidad de menores.
El tema se instala sin reflexiones. El ejemplo del diario La Nación que entre sus líneas menciona que “En toda la provincia de Buenos Aires se abren por día 81 causas judiciales en las que chicos, chicas y adolescentes están acusados de cometer delitos. Los casos con menores imputados aumentaron 27% entre 2000 y 2007, según datos oficiales de la Suprema Corte de Justicia provincial”. De repente los niños, niñas y adolescentes se convierten en “menores”, termino utilizado muchas veces de manera peyorativa en los medios, para generalizar y para evitar tal vez pensar en las reales responsabilidades de la sociedad en que esos “menores” siguen siendo niños, niñas y adolescentes con derechos.
Por su parte Página/12 afirmaba para el mismo día que “Un amplio espectro político salió a oponerse al pedido del gobernador bonaerense para bajar la edad de imputabilidad a los 14 años.
El remate lo pone el Diario Popular que eligió, fiel a su línea editorial, atemorizar con “Menores cometen un millón de delitos al año en provincia”.

La fuente policial
A grandes letras Clarín menciona en su tapa del 28 de octubre: “Crecen 80% los delitos cometidos por menores”. Reluce las “cifras oficiales en lo que va del año, respecto de 2007” aunque después se trata de cálculos propios basados en expedientes.
Así, con sólo ver algunos titulares podemos acceder a la tarea de los medios de construir una realidad, que luego muchos reproducen en sus discursos y adhesiones.
Los medios de comunicación, y el periodismo, lamentablemente padecen de varios males, uno de los cuales es la dependencia a las fuentes policiales y de quienes investigan delitos y crímenes.
Es lamentable porque si pensamos en los niños, niñas y adolescentes, al momento de hacer la reconstrucción de los hechos todo parece ser un “caso policial”. El temor se expande y los estereotipos se multiplican: juventud perdida, jóvenes drogadictos, jóvenes que no trabajan y se dedican a delinquir, pobre/joven = delincuente.
Estos y otros tantos estereotipos más, reproducidos hasta el infinito por los medios llevan a legitimar la idea de “apartar” a esos “menores” porque “no tienen remedio”, “no tienen más oportunidad que el delito”.

Pero el problema es otro y pocas veces es reproducido por los medios de comunicación. Nadie comenta las situaciones de vulnerabilidad y exclusión que sufren esos “menores” y sus padres.

El largo brazo de la ley
Llega para “los menores” la estigmatización y las ideas de “separar la paja del trigo”. Les depara la cárcel y una ley que se pretende hacer a medida de un sistema que excluye permanentemente. Lo que empujó a un niño, niña o adolescente a esas circunstancias no es tema de reflexión, ni de información, ni mucho menos de justicia.
¿Cómo llegó ese “menor” a esa situación? Si el Estado estuvo o no presente para garantizarle sus derechos, tampoco es tema ni información ni de debate en los medios de comunicación. 
 
Mientras tanto los comensales se van levantando de la mesa de las noticias rechonchos de información, caminan mirando con intranquilidad a “los menores” y terriblemente atemorizados de que “les ocurra algo así a sus niños y niñas”.

facebook
Twitter
Follow
2008-12-14 23:00:00
Relacionados
ESTEMOS CONECTADOS
campañas
144 600x600px (1)
137 (1)
adhesiones
adhesion facundo 600x325px (1)
adhesion lopez 600x325px (1)
última Edición
Cooperativa Ecomedios
Nos apoyan
Nosotros
Ecodías es una publicación de distribución gratuita.
©Todos los derechos compartidos.
Registro de propiedad intelectual Nº5329002

Los artículos firmados no reflejan necesariamente la opinión de la editorial.
Agradecemos citar la fuente cuando reproduzcan este material y enviar una copia a la editorial.


> Directora
Natalia Schnaider
> Secretario de redacción
Pablo Bussetti
> Diseño gráfico
Rodrigo Galán
> Redacción
Silvana Angelicchio, María Cielo Di Stéfano, Agostina Álvarez, Ivana Barrios, José Olmedo y Daniel Saladino
> Difusión en redes sociales
Santiago Bussetti y Camila Bussetti
> Colaboradores
Mauro Salvador, Claudio Eberhardt, Valeria Villagra, Sabrina Del Valle y Melisa Santanafesa.

es un producto de:

Matrícula INAES 40.246. 

Desarrollado por Puro Web Design.

RSS
Follow by Email
Telegram
WhatsApp