©Todos los derechos compartidos

La campana de la policía

Ante los hechos descriptos anteriormente, EcoDias quiso tener la palabra de la policía y para ello recurrió al comisario mayor Héctor Abel Maggi, a cargo de la Jefatura Departamental Bahía Blanca.
Una larga espera y numerosos mensajes telefónicos no respondidos podrían reflejar nuestra casi nula convivencia con los partes de prensa policial, que cotidianamente rellenan los informativos de los medios amarillistas y que tanto abonan el sistema mediático que hace subir los termómetros de la inseguridad.

Antes de adentrarse en los hechos concretos, Maggi hizo una reseña de los cambios que ha habido en la policía desde su llegada a la conducción a través de una modificación de actitud y de mentalidad a la hora de trabajar.
Luego de describir las profundas crisis de conducción y de instalación de modelos que sufría la policía hasta 2008 aproximadamente, lo cual repercutía en la seguridad ciudadana, Maggi señaló que en aquel momento se hizo necesario un cambio de concepto. La necesidad de pasar de una policía más familiarizada con un modelo militar a otra, la actual, con una concepción relacionada a lo civil, al trabajo de prevención del delito y de permanente relación con los vecinos: “Cuando mejoramos esa base que era necesaria para hacerlo, inculcamos un cambio radical y total de la forma de trabajar de la policía”.
Ante este cambio de actitud EcoDias preguntó a Maggi por qué, entonces, se dieron esta serie de hechos repudiables: “Yo registro cuatro casos pero que no se inscriben todos en la misma concepción que me estás diciendo. No se dieron todos en un mismo tiempo, fueron aglutinados por un sector de la prensa, intentaron darle una forma de que sucedieron en un determinado momento y siguiendo una concepción. Yo no desconozco los hechos y digo: el tema de Pampa Central yo creo que nunca en la historia de la policía de Bahía Blanca se dio la respuesta que se dio. Fue desafectada esa persona. Cuando me anoticio del hecho automáticamente ordeno que me traigan todos los testigos acá, es más todavía no había actuado la Justicia más allá de que habíamos anoticiado a la Fiscalía. Actuamos más aceleradamente nosotros que la misma Justicia. Los trajimos acá (a los testigos), declararon ante mí y ante el segundo, las máximas autoridades policiales. La gente confió, de hecho después tuvieron palabras de agradecimiento para esta conducción porque habíamos actuado muy bien y rápidamente”
Respecto a este caso, en la investigación administrativa, señala Maggi, entendió que había una seria transgresión a las normas policiales e incluso con posibles excesos que podrían enmarcarse como delitos: “Entendí que había habido también desprolijidades que sí tienen mucho que ver con lo administrativo y con lo de mi área dentro de la comisaría. Por eso sancioné gravemente, quiere decir con una sanción importante para lo que es la figura de un comisario, porque no supieron o no quisieron mantener el orden que tenía que tener aquella situación que ya se había desbordado en la calle, pero que una vez que ingresa a la policía se transforma ya en la institución”.
Los incidentes ocurridos con Valdebenito dentro de la comisaría, derivaron en la actuación de Maggi: “Automáticamente a esa persona la derivé a Sanidad para que se le hagan estudios psicológicos, le retiré el arma, y lo afecté, mientras tanto le llegó la desafectación, a tareas netamente administrativas, sin pisar la calle.
Pero tampoco quise quedarme ahí, lo entendí como un hecho, primero, que no me gustó desde lo policial y un hecho que no era para pasar desapercibido o para soslayarlo. Ordené que el cuerpo de médicos de la policía, a través de su gabinete de psicología haga progresiva y paulatinamente un control generalizado de toda la policía que me está subordinada”.

Disculpas, en caso de que sea cierto
Respecto a lo sufrido por la familia Jusit, Maggi afirmó que el procedimiento tuvo un marco legal. Maggi habló de una persecución policial luego de un robo ocurrido en Thompson al 100 porque los perseguidos habían entrado a uno de los PH y se procedió a entrar a buscarlos: “No se hizo más que lo que la ley nos manda. Por ahí cierto sector de la prensa desconoce que en persecución, la policía puede ingresar a los domicilios. Hay un artículo que es el 222 del Código de Procedimiento Penal de la provincia de Buenos Aires que faculta a la policía a ingresar sin orden de allanamiento. El procedimiento se enmarcó dentro de ese marco legal. Hubo un hecho de robo a mano armada, dos delincuentes con moto, fueron perseguidos, los policías los vieron ingresar ahí. Como tantas veces sucede, se rodeó, se fue pidiendo permiso más allá de que no se necesitaba porque la misma norma legal nos faculta”.
Respecto a los modos de ingreso, Maggi habló de que la policía estando afuera desconoce quiénes son los que están adentro y que podría tratarse de delincuentes que tienen reducidos a los moradores. Maggi dijo no saber de las ironías por parte de efectivos hacia familiares de Jusit y pidió disculpas a éste en caso de que sea cierto.
Más allá de que la ley facultaría a la policía a realizar este tipo de accionar cuando se trata de persecuciones, lo que sí se cuestiona son los tratos: “Yo estoy muy atento al trato que tiene que tener un empleado policial, pero en definitiva yo manejo voluntades. Yo puedo tener una planificación desde acá, desde mi oficina planifico constantemente la seguridad para Bahía Blanca desde lo policial, pero quien la cumple es personal que está sujeto al régimen que puede tener cualquier trabajador. Manejo voluntades. Ahora, si Jusit hubiera hecho el anoticiamiento de eso en su momento, a lo mejor podríamos haber determinado quién lo trató mal, ver, y yo tomar actitud. Igualmente recojo esto pero Jusit en ningún momento habló de maltrato sino que cuestionaba la forma de ingreso y demás”.

La adrenalina extra
Según Maggi, luego de la difusión de estos hechos, convocó a una gran academia para sus subordinados con el fin de refrescar conceptos que fueron fijados como objetivos al momento de su asunción en la conducción: “Fundamentalmente, los conceptos que tengo yo para con los derechos humanos y qué es lo que intento de la policía de Bahía”.
Finalmente, Maggi aludió también al hecho que involucró a Nicolás Álvarez, arquero de Pacífico. Aquí también defendió el procedimiento argumentando que se inscribió en el marco del sistema de flagrancia: “Es un procedimiento que sucede a partir de un llamado que dicen de unas personas que están siendo víctimas de un robo calificado. La policía toma el llamado, llega en el mismo momento en que los delincuentes están siendo perseguidos por los mismos damnificados y se suma la policía a la persecución”.
La persecución deriva en instalaciones del Hospital Municipal donde la víctima del inicial robo señala al supuesto ladrón e incluso le pega. Luego, respecto al señalamiento de Álvarez “ ya la policía entendió que a lo mejor se estaba confundiendo y avanzó, tomó cartas en el asunto en el sentido de que no era muy consistente cuando lo acusaba Bernhardt a esta persona por lo que se hizo también una rápida investigación”.
Se dio noticia de los hechos a la fiscal interventora e incluso se informó que Álvarez seguramente no tenía que ver con los hechos y finalmente no se lo incluyó en la causa.
Desde lo policial y lo judicial, Maggi califica los procedimientos sin cuestionamientos. No así en las metodologías y por eso también para este caso hubo sanciones. Nuevamente, el tema de los tratos: “Que esto no suene a justificación, muchas veces el personal cuando hay persecuciones, fundamentalmente persecuciones de delincuentes armados, indudablemente tiene una adrenalina extra la cosa, es muy difícil contener a todos los empleados policiales que van en persecución. Más allá de que vos le puedas bajar, en este caso como yo, bajo directivas expresas de cómo tiene que ser la cosa. Vuelvo a repetir, manejo voluntades, ahora las voluntades desde lo institucional no van a hacer lo que quieren. Por eso estoy sentado acá y por eso están los policías en cada comisaría”.

Casos excepcionales
Maggi señaló que los ocurridos son casos excepcionales y que no se trata de una tendencia dentro de la conducta policial “porque se inscribe con lo que te estoy diciendo: mi posición con respecto a qué policía tenemos en Bahía Blanca, una policía totalmente advenida a la vida democrática, al marco de las normas que regulan la actividad policial que fundamentalmente se inscriben dentro del marco del estado de derecho”.
Consultado sobre si existe temor a que los incidentes se vuelvan a repetir, dijo: “Si bien se están haciendo estos exámenes (psicológicos), yo ya le dije a la médica que aquel que supere la media en el sentido de que la cosa sea más importante, quiero saberlo antes para actuar. Acá hay mucho estrés laboral, la tensión del trabajo policial es un trabajo desde lo psicológico naturalmente insalubre. Es siempre una predisposición a estar atento y todo eso supone un estrés terrible. Yo creo que no va a suceder, y si suceden, suceden a partir de voluntades individuales y de personas con nombres y apellidos”.

facebook
Twitter
Follow
2010-09-12 00:00:00
Etiquetas: Bahía Blanca.
Relacionados
ESTEMOS CONECTADOS
campañas
144 600x600px (1)
137 (1)
adhesiones
adhesion facundo 600x325px (1)
adhesion lopez 600x325px (1)
última Edición
Cooperativa Ecomedios
Nos apoyan
Nosotros
Ecodías es una publicación de distribución gratuita.
©Todos los derechos compartidos.
Registro de propiedad intelectual Nº5329002

Los artículos firmados no reflejan necesariamente la opinión de la editorial.
Agradecemos citar la fuente cuando reproduzcan este material y enviar una copia a la editorial.

> Directora
Valeria Villagra
> Secretario de redacción
Pablo Bussetti
> Diseño gráfico
Rodrigo Galán
> Redacción
Silvana Angelicchio, Ivana Barrios y Lucía Argemi
> Difusión en redes sociales
Santiago Bussetti y Camila Bussetti
> Colaboradores
Claudio Eberhardt


es un producto de:

Matrícula INAES 40.246. 

Desarrollado por Puro Web Design.

RSS
Follow by Email
Telegram
WhatsApp