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GLIFOSATO Y TRANSGÉNICOS

GLIFOSATO Y TRANSGÉNICOS
El caso argentino y las consecuencias sobre la salud

Apaisado en 3 columnas
¿Qué es el Glifosato?
El glifosato es el principio activo del herbicida Roundup (nombre
comercial de Monsanto). Fue desarrollado para la eliminación de hierbas y
de arbustos, en especial los perennes. Es un herbicida total, de amplio
espectro, no selectivo y de acción sistémica, altamente efectivo para matar
cualquier tipo de planta, que es absorbido principalmente por las partes
verdes de los tejidos vegetales.
En caso de propagación de Roundup sobre una planta, ésta absorbe el
producto químico hasta el nivel de las hojas, por lo que después pasa a la
savia, provocando la contaminación general del organismo, lo que genera una
necrosis de los tejidos vegetales, que conduce a la muerte la planta.
Los efectos en humanos incluyen irritaciones dérmicas y oculares,
náuseas y mareos, edema pulmonar, descenso de la presión sanguínea,
reacciones alérgicas, dolor abdominal, pérdida masiva de líquido
gastrointestinal, vómito, pérdida de conciencia, destrucción de glóbulos
rojos, electrocardiogramas anormales y daño o falla renal.

Recuadrete abajo del staff
Países de mayor concentración de estos cultivos
Ya en 2003 el 99% de la producción transgénica estaba concentrada en
sólo seis países, a saber: Estados Unidos (63%), Argentina (21%), Canadá
(6%), China (4%), Brasil (4%) y Sudáfrica (1%).
Fin del recuadrete

La expansión de la frontera agraria
La producción sojera no dejó de aumentar año tras año. A mediados de la
década del 90 -1996 más precisamente- comienza la implantación de la
semilla transgénica de la soja RR que se combina con la denominada «siembra
directa» (método de siembra en el que las semillas se plantan directamente
en la tierra, sin ararla antes) y la utilización del glifosato, agroquímico
aplicable a aquella implantación y que es utilizado en cantidades cada vez
mayores.
La producción sojera incorporó nuevas superficies, expandiéndose a lo
largo y a lo ancho del país a costa de tradicionales producciones agrícolo-
ganaderas. De esta forma Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires ocupan los
primeros lugares en el nuevo mapa de la soja.
Sin embargo, y como novedad, Santiago del Estero se posicionó en el
mapa nacional de los cultivos transgénicos, entre ellos la soja. Por
ejemplo, luego del Censo 2002 registró 315.000 hectáreas de oleaginosas
cuando en 1996 apenas poseía 94.500. Por su parte, en Catamarca se producen
dos cosechas de soja por año, con el peligro de que la modalidad se
extienda a toda la región del Noroeste bajo riego.

Luces de alerta
También es notoria la preocupación originada por la expansión de estas
nuevas tecnologías. Uno de los mayores riesgos radica en la eliminación de
la diversidad productiva al producirse el monopolio de la soja. Así,
productos básicos de la dieta argentina, como arvejas, lentejas, porotos,
maíz amarillo o variedades de la papa y el boniato, han comenzado a
escasear junto a las industrias que las procesaban. Los productores de miel
también fueron afectados por la contaminación de los transgénicos debido a
la pérdida de diversidad de flora y la muerte de abejas intoxicadas con
herbicidas.
Además, hay otros problemas. Aunque la siembra directa redujo el ritmo
de erosión, han aparecido nuevas pestes, y el nivel de nitrógeno y fosfatos
del suelo disminuyó de manera notoria. También surgieron hierbas
resistentes al Round Up.
Esto hizo necesario el uso de productos más tóxicos aún, algunos de
ellos prohibidos en otros países como el 2,4 D, el 2,4 DB, la Atrazina, el
Paraquat, el metsulfuron-metil y el Imazetapyr.
Por otro lado, la conversión de tierras para plantaciones de soja RR
provocó deforestación en el país. Según Javier Corcuera, director de la
Fundación Vida Silvestre de Argentina, se perdieron 130.000 hectáreas de
bosques con el consabido peligro del aumento de inundaciones y la menor
cantidad de recursos naturales para la población.
También es muy grave la problemática ligada a la posesión de la tierra.
De esta forma, campesinos se ven enfrentados a grandes terratenientes
vinculados a empresas semilleras y respaldados por fuerzas policiales y
parapoliciales que pretenden sacarlos de sus tierras para plantar soja
aunque han estado allí durante generaciones.

RECUADRITO en cualquier lugar
La soja demanda alrededor del 46% del total de pesticidas utilizados
por los agricultores, seguida por el maíz con el 10%, el girasol con otro
10% y el algodón con alrededor del 7%.
De todos los herbicidas disponibles en el mercado el glifosato, el 2,4
D y la atrazina son los productos más comercializados.
El glifosato representa el 37% del total de herbicidas utilizados en la
producción agrícola argentina, su importancia en el actual modo de
producción agraria es tal que lo han llevado a ser un insumo estratégico en
la producción, llegando al mismo nivel de dependencia para la actividad que
el gasoil.
Fin del recuadrito

Áreas de afectación
Las localidades afectadas han mostrado en la investigación la
existencia de un patrón espacial coincidente entre cultivos transgénicos,
la utilización de glifosato y el elevado índice de patologías atribuibles a
la acción de herbicidas, más específicamente el glifosato, a la salud
humana.
La mayor concentración de localidades afectadas se encuentra en el
centro de la Región Pampeana conformada por el norte de Buenos Aires hasta
el centro de la provincia de Córdoba, pasando por el sur de Santa Fe.
Esta área de mayor afectación es coincidente con las áreas de mayor
cultivo de soja, maíz y trigo. A su vez el área donde más ha crecido la
utilización de glifosato, es allí donde se encuentran la mayor cantidad de
casos de daños a la salud y al ambiente que hemos relevado.

Localidades afectadas
• Provincia de Buenos Aires: Se han verificado casos de cáncer y
malformaciones en Lobería, Saladillo.
• Provincia de Córdoba: existen numerosas denuncias por contaminación en
varios poblados de la provincia. En los suelos del barrio de Ituzaingó
se han encontrado Malatión, Clopirifós, Alfa-Endosulfán, Cis-Cloedano,
isómero de DDT, Beta Endosulfán y HCB, utilizados para fumigación en
campos de soja.
• Provincia de Santa Fe: un informe llevado adelante por el Centro de
Investigaciones en Biodiversidad y Ambiente (Ecosur), el Hospital
Italiano Garibaldi de Rosario, la Universidad Nacional de Rosario, el
INTA, el Colegio de Ingenieros Agrónomos y la Federación Agraria
Argentina, comprobó la fuerte correlación entre los casos de cáncer,
leucemia, lupus y otras graves afecciones, halladas en seis pequeños
pueblos del área sur y central sojera de Santa Fe, con la localización
de las máquinas de fumigación, depósitos de agrotóxicos, “silos” de
bidones de plaguicidas, transformadores eléctricos con PCB, y lugares
de frecuentes fumigaciones aéreas y “chorreado” de los tanques de los
aviones aspersores. Por ejemplo, en Las Petacas existen cinco acopios
de cereales dentro del área urbana, del lado norte. A raíz de que en
la mayor parte del año predomina el viento norte el polvillo del
cereal convive con los pobladores.

Recuadro final abajo
Leyes y proyectos
En los últimos tres años, en el Congreso de la Nación, se han ingresado
dos proyectos de Ley sobre Transgénicos. Uno del diputado Héctor Polino
refiere al Rotulado de Productos Transgénicos, donde propicia la
modificación de la Ley 22.802 de Lealtad Comercial en su Art. 1, agregando
el inc. e), por lo que se debería indicar en los alimentos si éstos
contienen transgénicos (cuando se hayan utilizado organismos genéticamente
modificados [OMG] en la producción o fabricación).
El otro proyecto de ley es sobre Biotecnología y Bioseguridad
Agropecuaria, auspiciado por el diputado Alberto N. Briozzo, entre otros.
El proyecto no contempla el etiquetado y rotulado de los alimentos
derivados de OMGs, sino que integra en una ley nacional todas las
resoluciones administrativas al respecto que actualmente tienen vigencia y
cuya mayor fuente de emisión son la Secretaría de Agricultura, Ganadería,
Pesca y Alimentación de la Nación, y el SENASA.
En los últimos años se dictaron diversas normas subnacionales de nivel
provincial y municipal, que imponen la obligación de identificar a los
“alimentos genéticamente modificados o transgénicos” que se comercialicen
dentro de sus jurisdicciones, sea a través de leyendas en el rótulo o bien
mediante la exhibición de listas positivas de esos productos en los puntos
de venta al público.
Muy recientemente, la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos
Aires ha dado media sanción a una iniciativa con similar objetivo; y se
tiene conocimiento de la existencia de varios proyectos en los órganos
legislativos de distintas provincias y municipios.
Todas estas normas y proyectos tienen en común la invocación del
derecho a la información del consumidor, hoy de raigambre constitucional, y
regulado en la ley de Defensa del Consumidor y su normativa complementaria.

Fuente: Observatorio de las Empresas Transnacionales (OET). Texto
completo en www.ecoportal.net.

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2011-10-25 10:11:13
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