©Todos los derechos compartidos

Cambio climático

Cambio climático
El Dengue

El dengue ha aumentado su incidencia en Sudamérica y podría transformarse
en una endemia, de la mano del cambio climático, el crecimiento
poblacional, la pobreza y el hacinamiento en las ciudades, y el aumento de
la movilidad humana.

En Argentina, un brote de dengue sin precedentes por su magnitud y
extensión geográfica abarca ahora el norte y centro del país. Las
provincias más afectadas son Salta, Chaco, Catamarca, Jujuy y Tucumán.
Mientras persiste la polémica en Chaco por las cifras oficiales de casos de
dengue, la enfermedad transmitida por el mosquito Aedes Aegypti empezó a
registrarse también –con casos oficialmente reconocidos, en Córdoba, La
Pampa, Santiago del Estero, varios puntos del Gran Buenos Aires y el sur de
Santa Fe.
Entretanto en la provincia del Chaco, según el Ministerio de Salud
nacional, se confirmaron algo más de 1.100 casos de dengue. Pero una fuente
con acceso al gobierno le comentó al diario Clarín la existencia de un
informe reservado que el Comité de Manejo del Dengue, del Ministerio de
Gobierno del Chaco, le presentó al gobernador, en el que se cuentan 11.500
casos. De hecho, el intendente de Charata, Miguel Tejedor, había dicho que
en su municipio hay 6.000 enfermos. La diputada opositora Marisa Lizárraga
denunció que sólo en Tres Arroyos y Sáenz Peña, hay 1.200.

Erradicar los criaderos
Precisamente, el dr. Severo Rennis, médico del Hospital 4 de Junio de Roque
Sáenz Peña, Chaco, una de las localidades más castigadas por el brote,
advirtió a la población que “el mosquito vive en el agua clara que se junta
en las gomas, los tachos, los aljibes, cacharros, chapas acanaladas que
juntan agua, tanques de agua sin tapa, floreros de cementerios,
desarmaderos de coches, gomerías, y objetos abandonados en los fondos de
las casas”.
 “El agua acumulada en las lonas de los camiones transporta el mosquito y
las larvas de una zona con epidemia a otra que aún no la tiene”, alertó
Rennis.
“En las aguas turbias, marrones u oscuras de las cañadas, zanjas y aguadas
no vive este mosquito”, indicó el profesional.
“La gente debe aceptar rápidamente que esto lo resuelve la decisión
personal, de la familia, la comunidad y el pueblo, organizándose para
erradicar los criaderos”, enfatizó Rennis. “No se queden simplemente
esperando a las autoridades sanitarias, ni las fumigaciones de la
municipalidad de su zona: la gente debe sumarse ya mismo para limpiar los
patios y lugares abandonados”.

Mosquito doméstico
El dengue clásico se transmite por la picadura del mosquito Aedes aegypti,
que se propaga durante la temporada lluviosa, en agua limpia acumulada en
recipientes y basura domésticos y peridomésticos, donde la hembra pone sus
huevos.
El nicho ecológico que explotan las larvas de estos mosquitos, Aedes
aegypti y también Aedes albopictus, son recipientes con pequeñas cantidades
de agua sobre todo en lugares sombreados, como por ejemplo jarras,
floreros, baldes, platos de macetas y otros objetos que puedan contener
agua en jardines, patios y descampados.
Otros sitios donde mejor pueden reproducirse son aquellos con agua
estancada y limpia, principalmente recipientes y objetos abandonados que
juntan agua de lluvia o de riego, como botellas y frascos de vidrio o de
plástico, tanques de agua sin tapa, neumáticos viejos al aire libre o sobre
los techos, y los floreros de los cementerios.
Estas especies de mosquitos, de hábitos domésticos, ponen sus huevos en la
superficie del agua limpia. Los huevos producen larvas y de ellas
eclosionan los mosquitos adultos. El ciclo se completa en el agua entre 7 y
13 días, dependiendo de la temperatura ambiente.
Aunque el Aedes aegypti puede alimentarse en cualquier momento, suele picar
con más frecuencia al amanecer y al atardecer. Su picadura, incluso a
través de ropa fina como calcetines, es muy molesta, produciéndose en las
horas diurnas en las que muchas de las especies autóctonas no suelen picar.
Los síntomas del dengue son fiebre alta, dolor de cabeza y espalda, vómitos
y erupciones cutáneas. Una segunda picadura, que transmite una cepa
distinta, puede derivar en dengue hemorrágico. El dengue se cura si se
atiende a tiempo y se reposa, pero puede ser mortal en su variante
hemorrágica.

Aedes aegypti y cambio global
El dengue es una enfermedad infecciosa que hasta hace unos años se hallaba
extendida en Asia, Oceanía, partes de Australia, el Caribe, América
Tropical y África. Ahora en Sudamérica se expande hacia el sur.
“Es evidente que el virus del dengue, para el cual no hay aún vacuna
alguna, es un buen viajero. Como ha ocurrido con la Fiebre del Oeste del
Nilo (apareció en USA y tuvimos un caso en Córdoba, en 2008) el dengue se
ha corrido desde Asia y África hacia América Latina”, explicó uno de los
máximos referentes en el mundo en materia de cambio climático, el doctor
Osvaldo Canziani, a la agencia de noticias RENA.
“El calentamiento terrestre produce dos efectos: la expansión del área de
infección y, además, un efecto similar al de la multiplicación del
plasmodio de la malaria en el sistema digestivo del mosquito Aedes aegypti,
principal vector, aún cuando otra especie, el Aedes albopictus, también
puede transmitir dengue simple y hemorrágico -éste grave y a veces mortal”-
, aclaró el experto argentino del Panel Intergubernamental de Cambio
Climático (IPCC) de Naciones Unidas.
Para el experto del IPCC, “es interesante destacar que el cambio climático
global y sus implicaciones regionales han llevado a la expansión de la
frontera de desarrollo de ambas especies, en particular el Aedes aegypti,
con un aumento severo en las posibilidades de infección y de
establecimiento de condiciones de epidemia”.
“Tal y como lo indican las instrucciones del Ministerio de Salud de la
Nación y lo reiteran los organismos locales, es importante eliminar las
fuentes de agua quietas tan pronto como es posible y de manera total. El
uso de mosquiteros, especialmente para niños y ancianos, y de repelentes
con precaución es recomendable”.

Tropicalización
En Argentina, según estudios del doctor R. Carcavallo citados por Canziani,
la tropicalización ambiental muestra que en la ciudad de Buenos Aires los
mosquitos capturados y los desarrollados en cámaras térmicas especiales
tienen un período de emergencia de 9 días, en entornos con temperaturas de
hasta 28 ºC. El límite térmico inferior, al cual sobrevive la especie Aedes
aegypti, ha sido fijado por encima de los 10 ºC, lo que hace posible la
emergencia del vector aún en situaciones invernales.
Es en esas situaciones ambientales más frescas que el Aedes albopictus,
denominado “mosquito tigre de Asia” y transmisor oportunista de la
enfermedad, puede sobrevivir. “En este contexto, en Colombia se han
detectado Aedes aegypti hasta 2.200 metros de altura, en los Andes”,
confirmó Canziani.
Pero hay algo más. “Estudios recientes mostrarían que el aumento de
temperatura generaría una más rápida reproducción del virus transmisor en
los órganos digestivos del mosquito, con un incremento en la efectividad de
la diseminación de la enfermedad del dengue”.
Como las larvas de éstas y otras especies de mosquitos vectores de
enfermedades transmisibles se desarrollan en las aguas estancadas, “los
aumentos en las condiciones de inundación, por lluvias intensas y/o
persistentes, o la simple formación de superficies pequeñas de agua, en los
ámbitos de temperatura arriba mencionados, constituyen la ‘fuente’
fundamental de proliferación de los mosquitos”.

Fuente: Fundación Proteger

facebook
Twitter
Follow
2011-10-25 10:11:13
Relacionados
ESTEMOS CONECTADOS
campañas
144 600x600px (1)
137 (1)
adhesiones
adhesion facundo 600x325px (1)
adhesion lopez 600x325px (1)
última Edición
Cooperativa Ecomedios
Nos apoyan
Nosotros
Ecodías es una publicación de distribución gratuita.
©Todos los derechos compartidos.
Registro de propiedad intelectual Nº5329002

Los artículos firmados no reflejan necesariamente la opinión de la editorial.
Agradecemos citar la fuente cuando reproduzcan este material y enviar una copia a la editorial.


> Directora
Natalia Schnaider
> Secretario de redacción
Pablo Bussetti
> Diseño gráfico
Rodrigo Galán
> Redacción
Silvana Angelicchio, María Cielo Di Stéfano, Agostina Álvarez, Ivana Barrios, José Olmedo y Daniel Saladino
> Difusión en redes sociales
Santiago Bussetti y Camila Bussetti
> Colaboradores
Mauro Salvador, Claudio Eberhardt, Valeria Villagra, Sabrina Del Valle y Melisa Santanafesa.

es un producto de:

Matrícula INAES 40.246. 

Desarrollado por Puro Web Design.

RSS
Follow by Email
Telegram
WhatsApp