©Todos los derechos compartidos

La Madre del No
Categoría: Ecología

La Unión de Asambleas Ciudadanas contra el saqueo y la contaminación convocan al decimosegundo encuentro que se realizará del 26 al 28 de marzo, en Esquel, Chubut.
La entidad está conformada por vecinos de ciudades y pueblos de todo el país que se las ingenian para conseguir el freno sobre el avance minero y sojero, dos actividades que los afectan directamente.

En las páginas de EcoDias -fácilmente constatable en el archivo gráfico disponible en numerosas bibliotecas populares y en el archivo en la web www.ecodias.com.ar- hemos abordado en numerosas ocasiones las consecuencias siniestras que tienen para la salud de las personas y para la vida de nuestra tierra las actividades mineras y sojeras tal como están planteadas en el modelo capitalista actual, a partir de la destrucción de montañas y suelos, la contaminación del ambiente y el despilfarro de inmensas cantidades de agua.
Reproducimos en esta edición extractos de la nota producida por el Colectivo lavaca, una cooperativa de trabajo creada en 2001 con el objetivo de generar herramientas, información, vínculos y saberes que potencien la autonomía de las personas y sus organizaciones sociales.

Unión nacional y federal
La “Unión de Asambleas Ciudadanas contra el saqueo y la contaminación” (UAC) contiene espacios organizados a partir de distintas problemáticas como las pasteras, el modelo agroexportador de monocultivo, la minería a cielo abierto y la defensa del agua, entre las principales.
Las Asambleas Ciudadanas tomaron los métodos de los movimientos sociales que emergieron con las puebladas del 96 y que desembocaron en los movimientos piqueteros del Gran Buenos Aires: asamblea, democracia directa y de base, autonomía de los partidos políticos, acción directa, piquete, escrache. Un conjunto de herramientas comunes que, a pesar de las diferencias en cuanto a las reivindicaciones y composiciones sociales, aúnan a los movimientos ambientalistas actuales con los movimientos autónomos de desocupados, las asambleas barriales, etc.
Como UAC crearon su página web (www.asambleasciudadanas.org.ar) y también impulsan el debate en Chile y en Uruguay. La cita del próximo 26-28 de marzo de 2010 coincide con el 7° aniversario del plebiscito convocado por los vecinos de Esquel, que habiendo movilizado a toda la ciudad, lograron bloquear el proyecto minero de Meridian Gold. A partir de esta experiencia, siete provincias argentinas tienen la legislación necesaria para prohibir la explotación minera en su territorio.

Broma de mal gusto
La gente chistosa a veces es contraproducente. En la conferencia organizada por Meridian Gold, hablaba un señor trajeado que representaba a la empresa DuPont, proveedora de cianuro para el proyecto de minería a cielo abierto en Esquel, Chubut. Y dijo: “El cianuro no es venenoso, está en las almendras. Y si fuera veneno, yo estaría muerto porque tengo un traje azul, y el azul se hace con ferrocianuro ferroso. Y usted estaría envenenado, y usted también”, dijo señalando a algunos de los funcionarios de azul que estaban en las primeras filas, rematando con un clásico: “Ja, ja”.
Entre el público, sin reírse, estaban Marta Sahores y Silvia González, licenciadas en Química. “Se me cayó la venda cuando lo escuché a este monsieur DuPont -recuerda Marta- que decía cualquier disparate mientras hasta funcionarios que eran ingenieros se callaban la boca (…) Mostraban dibujos de lo bonita que iba a quedar la montaña, llena de arbolitos, pero el que hablaba ni siquiera era un profesional, después supimos que era el gerente de ventas”.
Así se presentaba en 2002 Meridian Gold, minera canadiense, para promover las ventajas de su empredimiento minero a cielo abierto, ante un auditorio de 500 personas, dos de las cuales miraban azoradas cómo la empresa y el Estado intentaban inocular el cianuro en esa bella ciudad de Esquel. El resto callaba, confirmando que no siempre las mayorías son sabias. Marta y Silvia se lanzaron a dar charlas de extensión universitaria, para contar el lado no chistoso de la cuestión y lo que la minería provoca: contaminación del agua, el aire, el suelo.
Mientras las profesoras dictaban esas clases, los vecinos de una de las asambleas nacidas del 19 y 20 de diciembre de 2001 confluyeron con los docentes autoconvocados y con otros ciudadanos que no habían perdido la capacidad de alarmarse, husmeando el mismo peligro. En noviembre de 2002 hubo un encuentro de 300 personas, a la semana uno de 600. Nacía la Asamblea de Vecinos Autoconvocados por el No a la Mina, de cuya primera marcha (6.000 personas) se cumplieron siete años el 4 de diciembre de 2009.
La Asamblea planteó un amparo judicial para evitar que el proyecto minero siguiera adelante (pasó todas las instancias hasta que en 2007 fue ratificado por la Corte Suprema de Justicia). Y la hazaña mayor: los vecinos imaginaron que el mejor modo de resolver el dilema era convocar a un plebiscito, idea aprobada por el Concejo Deliberante y la intendencia. A la par, el gobierno del radical José Luis Lizurume organizó marchas a favor de la minera.
Meridian Gold hizo campaña, spots publicitarios, avisos en todos los medios (con la obvia compra de opinión favorable que eso implicaba), editó revistas lujosas, regaló camisetas de fútbol y pelotas, hizo donaciones y armó un gran show llevando a Esquel al conjunto de cumbia villera Ráfaga, todo con choripán y comida gratuita, para envidia de cualquier puntero político. Pero se hizo el plebiscito y ganó el “No a la mina”, con el 81 por ciento de los votos y un presentismo electoral mayor al habitual. En la Plaza San Martín se reunieron 9.000 personas a celebrar y hacer la digestión de choripanes, incluyendo a los chicos que habían guardado sus camisetas para estrenárselas a Meridian en la cara durante el festejo.
Mientras las asambleas producto del 19 y 20 se iban desvaneciendo en las ciudades grandes, la de Esquel le daba nacimiento así a una nueva generación de experiencias contagiosas: ya son más de 100 las asambleas de comunidades de todo el país organizadas por fuera de la política convencional, en las que los ciudadanos hacen la verdadera política: la de defender sus derechos y ejercer una democracia no envenenada.

Meridian mapuche
Hoy todo parece tranquilo, pero en Esquel andan alertas, intuyendo que las multinacionales y sus asistentes siguen buscando imponer la minería (calculan que hay 200 concesiones para exploración, curiosidad en una provincia como Chubut donde la minería a cielo abierto está prohibida por la ley 5001). Una explicación de mercado: cuando comenzó este conflicto, la onza de oro valía 300 dólares, hoy cruzó la barrera de los 1.200. Nilda Bulzomi, maestra, describe a la Asamblea como el piloto de las estufas y calefones: una llama siempre prendida, que cuando hace falta enciende todo el sistema.
Otro de los asambleístas primigenios fue Gustavo Macayo, abogado de comunidades mapuche que ya había conocido a Meridian Gold cuando la empresa quiso colarse en territorio de la comunidad Huisca-Antieco. Macayo, además, es librero al estilo de culturas ancestrales, en las que esas personas sabían de libros. Los mapuches y los asambleístas se sintieron naturalmente cercanos en defensa de los recursos naturales y mezclaron saberes antiguos con buscadores de Internet, que  abrieron a la información sobre los desastres de la minería a escala global. Macayo: “Meridian quería hacer exploraciones mineras ya en 2001, en tierras mapuche, así que presentamos un amparo porque existe un derecho de consulta previa establecido en la legislación indígena. Cuando la intención de Meridian se conoció en todo Esquel, para algunos ya no era una sorpresa. Meridian había directamente comprado el proyecto minero de Cordón Esquel. Compró la tierra”.
La Asamblea de Vecinos Autoconvocados por el No a la Mina creó su propia página web que ya es un sitio internacional de referencia sobre temas ambientales. En el ámbito local, a las charlas de información a la comunidad y en las escuelas, agregaron la confección de un volante-boletín, VeciNOs informan a VeciNOs, explicando la minería a cielo abierto: el proceso de explosiones, molido de la tierra, pasaje por cianuro para separar el oro de la roca (como ocurre cuando se prepara café de filtro).

Detalles para comprender
El proyecto utilizaría 2,7 toneladas diarias de cianuro. Con una tonelada se extraen 6 kilos de oro. Con 150 miligramos (tamaño de un grano de choclo) alcanza para matar a un adulto.
La estimación más baja de consumo de agua que preveía la minera indicaba un millón (1.000.000) de litros diarios en el comienzo. Las comparaciones con otros proyectos revelan que el dato es falso, y que la cifra real debe alcanzar los doce millones diarios, por lo menos.
Por día se dinamitan 45.000 toneladas de roca que se muelen y pasan por cianuro (el equivalente a casi una manzana del centro porteño por día).
El pozo, llamado tajo, en donde había antes una montaña, sería de 2.500 metros de largo por 500 (25 cuadras x 5 de ancho).
La minería es una actividad puramente extractiva, que no deja otra cosa que la destrucción y la contaminación, paga regalías ínfimas (2%) sobre lo que ellas mismas declaran haber extraído, casi no generaría empleo en Esquel, no paga impuestos provinciales ni municipales, ni impuesto al cheque, ni retenciones a las exportaciones, ni derechos de importación, ni tasas aduaneras, ni impuestos a los combustibles; puede transferir todas sus ganancias al exterior, y liquidar allí un porcentaje considerable (100%) de sus ventas.

Más info: www.asambleasciudadanas.org.ar y www.noalamina.org.
Fuente: www.lavaca.org.

facebook
Twitter
Follow
2010-03-23 00:00:00
Relacionados
ESTEMOS CONECTADOS
campañas
144 600x600px (1)
137 (1)
adhesiones
adhesion facundo 600x325px (1)
adhesion lopez 600x325px (1)
última Edición
Cooperativa Ecomedios
Nos apoyan
Nosotros
Ecodías es una publicación de distribución gratuita.
©Todos los derechos compartidos.
Registro de propiedad intelectual Nº5329002

Los artículos firmados no reflejan necesariamente la opinión de la editorial.
Agradecemos citar la fuente cuando reproduzcan este material y enviar una copia a la editorial.


> Directora
Natalia Schnaider
> Secretario de redacción
Pablo Bussetti
> Diseño gráfico
Rodrigo Galán
> Redacción
Silvana Angelicchio, María Cielo Di Stéfano, Agostina Álvarez, Ivana Barrios, José Olmedo y Daniel Saladino
> Difusión en redes sociales
Santiago Bussetti y Camila Bussetti
> Colaboradores
Mauro Salvador, Claudio Eberhardt, Valeria Villagra, Sabrina Del Valle y Melisa Santanafesa.

es un producto de:

Matrícula INAES 40.246. 

Desarrollado por Puro Web Design.

RSS
Follow by Email
Telegram
WhatsApp