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Voluntarios del horror
Siguiendo con la etapa de alegatos, se llevó adelante el correspondiente a la querella por parte de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, representada por la doctora Mónica Fernández Avello.
Categoría: Derechos Humanos

Siguiendo con la etapa de alegatos, se
llevó adelante el correspondiente a la querella por parte de la Secretaría de
Derechos Humanos de la Nación, representada por la doctora Mónica Fernández
Avello.

Bastante accidentada como ya estamos acostumbrados resultó la audiencia inicial
del martes 15 de septiembre de 2015 y nuevamente se debió a cuestiones técnicas
y de comunicación con los tribunales de Comodoro Py ubicados en Capital
Federal. Es que la conexión con ese tribunal es indispensable para que el
juicio se realice, sin ella no puede haber audiencia ya que desde allí ven y
escuchan el proceso algunos de los acusados. Como se dijo esto ha sido un
problema constante desde que arrancó el juicio y por lo general refiere a
inconvenientes en la recepción del audio por parte de quienes están en Comodoro
Py. La diferencia es que en la audiencia del martes 15, una vez restablecida la
comunicación, el juez José Triputti pidió amablemente a la secretaria del tribunal
capitalino que se busque una solución definitiva al tema debido a que las
demoras no solo son corrientes sino también muy extensas.
Tal es así que la audiencia que tuvo que arrancar a las 9 de la mañana, empezó
a las 11 menos cuarto y son momentos muy importantes porque se está
desarrollando la etapa de alegatos que es la que deriva en la parte final del
juicio con la sentencia.
Ya finalizado el del Ministerio Público Fiscal, fue el turno del alegato de la
querella en este caso por parte de la Secretaría de Derechos Humanos de la
Nación, representada por la doctora Mónica Fernández Avello.
Por cierto, mientras se buscaba una solución a los problemas técnicos, el
tribunal comunicó que se pasaba a un breve cuarto intermedio. En los cuartos
intermedios, las partes del juicio y los presentes se ausentan durante ese rato
para descansar, tomar un respiro, un café o lo que sea para aliviarse un
momento después de tanto tiempo de juicio. Lo que ocurrió esta vez fue que el
cuarto intermedio finalizó, la comunicación con Comodoro Py se restableció pero
la querella aún no había llegado por lo cual se produjo una espera más.
Ya con la parte querellante presente en el lugar, el juez Triputti le avisó a
la doctora Fernández Avello que se le iba a descontar media hora del tiempo que
le toca para el alegato. La abogada le recordó al juez todas las demoras que se
han venido dando a lo largo del juicio pero el cruce de palabras no pasó a
mayores, fue breve y se dio de una manera amable.
Fue así que a las 10:45 de la mañana, la doctora Mónica Fernández Avello
explicó cuál iba a ser la metodología de su alegato en el marco de la causa
número 1103, conocida como “Armada Argentina” que investiga los delitos de lesa
humanidad cometidos justamente en el ámbito de la Armada Argentina”,
específicamente en la Base Naval Puerto Belgrano y sus demás dependencias.
Este juicio tiene como imputados a Víctor Aguirre, Luis Bustos, Felipe Ayala,
Raúl Domínguez, Víctor Fogelman, Francisco Martínez Loydi, Héctor Selaya,
Carlos Stricker, Alejandro Lawless, Leandro Maloberti, Néstor Nogués, Tomás
Carrizo, Oscar Castro, Raúl Otero, Gerardo Pazos, Pedro Pila y José Luis Rippa.
A todos ellos se les suman para completar una lista de 23 acusados: Guillermo
González Chipont, Félix Cornelli, Enrique De León, Manuel García Tallada,
Edmundo Núñez y Luis Pons.
Las etapas del alegato de la querella, que aún continúa, se dividió en primero
las razones por las cuales la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación es
parte del proceso; luego en las cuestiones generales sobre el proceso de
Memoria, Verdad y Justicia; un tercer punto refiere a aspectos de índole
general que constituyeron el marco en el que se desarrollaron los
acontecimientos; otra parte está destinada a la caracterización de los hechos
como crímenes de Derecho Penal Internacional, coincidente con las sentencias de
las causas 982 y 1067. Sobre esto, Fernández Avello señaló: “consideramos que
los hechos que aquí se juzgan han sido cometidos en el marco de un genocidio
que se llevó a cabo en la Argentina en la última dictadura cívico militar y así
solicitaremos que quede consignado en la sentencia”.
También serán temas del alegato, las características de los centros
clandestinos de detención, fundamentalmente los que funcionaron bajo la
supervisión de la Armada Argentina, las condiciones inhumanas de detención y
los padecimientos de las víctimas.
Finalmente se hará mención a la calificación legal de los hechos, la
participación y grado de responsabilidad que cabe a los imputados en los
sucesos, y las pruebas que sustentan la acusación.
Al igual que el de la fiscalía, el alegato de la querella concluirá con los
pedidos de pena.

El papel del Estado
Como ya se dijo, la doctora Mónica Fernández Avello es la representante de
la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, por ende es quien representa al
Estado argentino en estos juicios.
Acerca de la participación de la secretaría, relató que es en virtud por lo
dispuesto por la ley de ministerios 22520 “donde se ha fijado como objetivos de
la misma la de entender la observación activa, el seguimiento y la denuncia de
casos y situaciones relativas a los derechos humanos”. En ese sentido, mencionó
el compromiso del gobierno nacional de promover hasta las últimas
consecuencias, la investigación de los crímenes de la dictadura: “Es público el
reconocimiento internacional hacia el Estado argentino por estos procesos de
memoria, verdad y justicia”.
Para Fernández Avello, se ha pasado del Estado Terrorista que reprimió a su
propio pueblo, al Estado que se sienta al lado de las víctimas para defender
sus derechos.
Todo eso está inserto también en lo que se conoce como el proceso de Memoria,
Verdad y Justicia que mereció un párrafo en el alegato de la querella.
Al respecto, Fernández Avello destacó: “El compromiso ético con el programa de
Memoria, Verdad y Justicia y la reinscripción generalizada en la escena pública
de los principales íconos del movimiento, después de años de permanecer a los
márgenes de la resistencia, constituyeron para el Estado a partir del año 2003
una pertenencia electiva”.
La abogada reconoció al gobierno de Néstor Kirchner como el que adoptó esta
posición cuando no existía una demanda pública más allá del reclamo de los
organismos de derechos humanos: “La decisión impuso una distancia entre quienes
habían tolerado o promovido la impunidad”.
A eso le siguió un repaso de lo actuado y no actuado en la materia desde la
vuelta de la democracia hasta acá. Calificó de positiva la inicial actuación
del gobierno radical de Raúl Alfonsín que impulsó el juicio a las juntas pero
fue crítica hacia ese mismo ex presidente ya que luego “propició las leyes del
perdón para aliviar las tensiones en el partido militar”.
Fernández Avello también tuvo palabras para con el peronismo que nunca había
asumido como propia la bandera de los derechos humanos “ni en el retorno de la
democracia ni en el marco de la llamada renovación, tampoco bajo su versión
progresista reunido en torno al Frente Grande y al Frepaso aunque haya tenido
entonces gestos de mayor empatía”.
Y menos aún, agregó, durante el menemismo “que desarticuló por la vía de los
indultos el castigo impuesto a los máximos responsables del plan sistemático de
represión”.
El actual Estado que es el que Fernández Avello representa a través de la
Secretaría de Derechos Humanos de la Nación “ha asumido las reivindicaciones
históricas del movimiento de derechos humanos como núcleo de su programa
político”.

Vanguardia de la lucha
Siguiendo con la misma tónica y destacando la labor del gobierno nacional
en materia de derechos humanos, Fernández Avello detalló algunas cuestiones que
desde 2003 vienen produciendo un cambio en la mirada que se tenía sobre lo ocurrido
en la dictadura: “Mientras que desde la transición los protagonistas centrales
del Terrorismo de Estado habían sido las Fuerzas Armadas, a partir de 2003 se
comenzó a hablar de la responsabilidad de sectores de la sociedad, la prensa,
la iglesia y la clase política. Es por ello que nosotros hablamos de Golpe
Cívico – Militar ya que permite poner de relieve no solo la participación civil
sino su preeminencia y ubicar a las Fuerzas Armadas en el lugar de brazo armado
de un cerebro económico y social inserto en la civilidad que continúa activo
más allá del fin de la dictadura”.
Todo esto implica el desbaratamiento de la llamada Teoría de los Dos Demonios
creada con base en el radicalismo cuando se comenzaron a investigar los
crímenes de la dictadura previa al juicio a las juntas. Esa teoría que fue
publicada en el Nunca Más ponía en un mismo lugar a las fuerzas militares que
actuaron durante el Terrorismo de Estado y a las organizaciones políticas
armadas. Es más, se sintetizaba en las organizaciones armadas a toda militancia
política de aquella época.
Hoy eso está bien diferenciado considerándose los crímenes como de lesa
humanidad por haber sido cometidos desde el Estado nacional en perjuicio de la
población.
Por otra parte, Fernández Avello recordó que en 2003 por primera vez un
presidente habló de los desaparecidos como militantes políticos, reivindicando
esa condición.
“Se ha inaugurado de este modo una especie de nuevo panteón de la democracia en
el que el lugar de honor por ser la verdadera vanguardia de la lucha contra la
dictadura, la ocupan las madres, las abuelas y los hijos”.
Más adelante la doctora hizo referencia a los crímenes de Bahía Blanca y los de
los centros clandestinos dependientes de la Armada Argentina, específicamente
los ubicados bajo la órbita de la Base Puerto Belgrano y que al ser éste y
Punta Alta, lugares muy chicos, seguramente la comunidad ha visto las caras de
muchos de los que hoy están siendo juzgados.
En Bahía eso ha pasado, en años anteriores con el propio Alfredo Astiz a quien
se lo ha visto en bares céntricos y con el mismo Néstor Montezanti
recientemente suspendido preventivamente de la Universidad Nacional del Sur “y
hace también pocas semanas nos acabamos de enterar que a su impulso y el de un
fiscal provincial que parece que todavía no se ha dado cuenta que vivimos en
democracia, infiltró un policía en esta casa, en la Universidad Nacional del
Sur para recabar conexiones políticas de la persona que lo denunciara al mejor
estilo de la comunidad informativa y de los archivos de la DIPBA”.
Sobre las dificultades en lo que respecta a lograr justicia, no olvidó a La
Nueva Provincia y a Massot ni tampoco a los imputados con prisión domiciliaria.
Incluso criticó a los que se encuentran en Comodoro Py de quienes dijo que se
los pudo ver, mediante las pantallas, riéndose o leyendo un diario mientras en
Bahía declaraba una víctima testigo.
Antes de abordar los hechos de la causa comenzando por los antecedentes
históricos, remarcó el excesivo tiempo que ha llevado el juicio “y lo que a mi
criterio es perjudicial y pienso que a esta altura para ustedes también de las
videoconferencias que si bien en algunos casos no se pueden soslayar por vivir
los testigos en el exterior, en la mayoría han sido dentro de nuestro país. En
algunos casos a pocos cientos de kilómetros y no solamente no es lo mismo tener
al testigo frente nuestro sino que tuvimos que lidiar con que las conexiones
con Comodoro Py, el lugar en el que estaba el testigo y nosotros, funcionaran
llevando a que muchas audiencias se frustraran”.

Delitos sexuales
Es conocido el rol fundamental que la abogada tuvo en los Juicios
Históricos que se realizan en la ciudad, en especial la perspectiva de género,
la cual también quedó manifestada en su alegato al momento de tocar la temática
de la violencia sexual.
Sus palabras conformaron una clase magistral sobre los roles de la mujer, el
patriarcado, la dictadura, los centros clandestinos, los cuerpos de las mujeres
y entre tantos conceptos explicó que “la violencia sexual era utilizada para
degradar, humillar, castigar, para sembrar terror, pero principalmente tenía un
sesgo disciplinador ya que el sistema patriarcal promueve el aprendizaje social
de propiedad del cuerpo de las mujeres por parte de los varones, por lo que la
violencia política sexualizada viene a reforzar ese aprendizaje”.
Menciona Fernández Avello cómo “las fuerzas de seguridad militarizadas
transformaron el cuerpo y la sexualidad de las mujeres en ese campo donde
marcaron su poder de conquista y el
triunfo del guerrero
”, y por si alguien del tribunal o las partes no
entendía, amplió: “cuando me refiero a disciplinar me estoy refiriendo a
someter al orden patriarcal manifestado en un orden sexual y político, en el
que buscaban imprimir identidades femeninas en esos cuerpos y castigarlos por
haberse apartado de los roles asignados por las relaciones binarias de género,
como expresa Carole Sheffield: la violencia contra las mujeres es poder
expresado sexualmente”.
Y siguiendo el camino ya transitado en otros momentos de los históricos juicios
manifestó cómo «la reparación integral del daño causado por la violencia
sexual se vuelve fundamental, en la medida que al darse entidad al pasado se
impulsan modificaciones culturales en el presente, sobre las relaciones entre
las situaciones extremas generadas por el terrorismo de Estado y la normalidad
social».

Penas pedidas
Requirió que se sentencie con prisión perpetua a: Raúl Artemio, Felipe
Ayala, Domínguez, Raúl Oscar Otero, Víctor Raúl Aguirre, Julio González
Chipont, Carlos Andrés Stricker, Edmundo Oscar Núñez, José Luis Ripa, Tomás
Hermógenes Carrizo, Enrique De León, Leandro Marcelo Maloberti, Francisco
Martínez Loydi, Eduardo René Fracassi, Oscar Alfredo Castro, Néstor Alberto
Nougués, Luis Ángel Bustos, Gerardo Alberto Pazos y Luis Pablo Pons.
Pidió 25 años de cárcel para Pedro Alberto Pila, 19 años para Alejandro
Lawless, 18 años para Héctor Luis Selaya, 17 años para Domingo Ramón Negrete y
10 para Víctor Fogelman.
Solicitó además que todos estén presentes en la sala de audiencias al momento
de la sentencia y que se disponga las prisiones en establecimientos carcelarios
comunes para los condenados, como que también se proceda a las acciones
pertinentes para darlos de baja de sus respectivas fuerzas. En consonancia con
el Ministerio Público requirió que se realicen los trabajos “necesarios en el
predio cautelado de la Séptima Batería, a fin de recolectar prueba relativa a
los hechos investigados, así como para determinar si allí no existieron
enterramientos clandestinos” y pidió que “se ordene la publicación de la parte
resolutiva de la sentencia, en un lugar destacado y visible, en el diario La
Nueva Provincia”.

Para cerrar su alegato en representación de la querella de la Secretaría de
Derechos Humanos de la Nación, la abogada Mónica Fernández Avello, eligió las
palabras de Hamlet Lima Quintana, y pidió” por la memoria y la verdad por los
compañeras y compañeros detenidos desaparecidos y asesinados; en especial, por
las víctimas del V Cuerpo y la Base Naval Puerto Belgrano y sus familiares
solicito: “Que se haga Justicia”

El interrogatorio
A veces me pregunto:
¿Como podrán dormir, hacer la digestión, beber un sorbo de buen vino,
mirar los hijos a los ojos, dar la mano?
A veces me pregunto:
¿Podrán sembrar alguna planta, acariciar un perro,
cuidar de los ganados, amar a sus mujeres,
darle los buenos días a los vecinos?
A veces me pregunto:
¿Podrán contar la plata que les queda, tener puntualidad en los pagos,
perdonar a sus deudores, alimentar proyectos a futuro, levantar una casa?
A veces me pregunto:
¿Recordarán los nombres y las fechas,
verán algun rostro, sabrán que hacían los domingos,
cómo amaban la vida, cómo cantaban diariamente?
A veces me pregunto:
¿Podrán soñar de noche sin turbarse, despertar sin tener la boca amarga,
matarse la conciencia, olvidar algún grito, quitar la sangre de sus manos?
Olvidarán que a algunos los lanzaron al mar,
como sembrando peces doloridos,
a otros les cruzaron el pecho con las balas hasta hacer estallar
las rosas de la sangre y a todos los cubrieron con aprobio,
con torturas, flagelaciones que duelen más allá que la muerte.
A veces me pregunto:
¿Si lograrán el olvido?.
Confieso que yo ni un solo día he dejado de pensarlo
y exijo una forma que dignifique el alma,
provoque los regresos, devuelva algunos cuerpos,
castigue a los culpables, que así se dedicaron a prostituir la vida.
Hamlet Lima Quintana

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2015-09-29 00:00:00
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