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Inevitable justicia
Luego de muchos años de espera, finalmente se hizo realidad un viejo anhelo de justicia: los represores están siendo juzgados en Bahía Blanca acusados de crímenes de lesa humanidad.
Categoría: Derechos Humanos

Luego de muchos años de
espera, finalmente se hizo realidad un viejo anhelo de justicia: los represores
están siendo juzgados en Bahía Blanca acusados de crímenes de lesa humanidad.
Más de 400 personas soportaron el frío en las afueras de av. Colón 80 para acompañar
y acompañarse en tan importante acontecimiento. Adentro, con fuerte custodia,
los imputados comenzaron a sentir que la impunidad se está terminando.

El 28 de junio de 2011 marcó un antes y un después en la historia de esta tan
controvertida ciudad de Bahía Blanca. La avenida Colón cortada para el
tránsito, banderas, escenarios, canciones, llantos de nostalgia, de felicidad, una
radio abierta, viejos, viejas, vecinos de a pie, militantes, pibes y pibas
ocuparon la calle. El centro de Bahía, justo frente al emblemático Club
Argentino, de alguna manera fue tomado para empezar a hacer justicia.
Adentro, 17 hombres sentados, fuertemente custodiados, incómodos de estar allí
gozando de las garantías que ellos jamás dieron a sus víctimas; 17 represores
que habrán insultado por dentro ante cada fotógrafo que los retrataba. A
algunos, más tarde se los vería tapándose la cara, durmiendo y hasta dibujando
al juez en un papel.

Las audiencias del primer juicio por delitos de lesa humanidad se desarrollan
en el Aula Magna de la Universidad Nacional del Sur, contando con un importante
operativo de seguridad tanto fuera como dentro del edificio.
En la parte exterior, el tránsito fue cortado y se colocaron vallas a lo largo
y ancho de toda la dependencia universitaria. Esas vallas funcionaron de
contención y primer control de acceso para quienes fueron a presenciar el
juicio, así como también para los medios de prensa tanto locales como de otras
partes del país.
Este primer juzgamiento refiere a los delitos cometidos en el ámbito del
Comando V Cuerpo de Ejército durante la dictadura militar -causa
“Bayón,
Juan Manuel y otros por privación ilegal de la libertad agravada, reiterada,
aplicación de tormentos reiterada, homicidio agravado reiterado a Bombara,
Daniel José y otros”-
y tiene como acusados a Osvaldo Bernardino Páez;
Hugo Delmé; Juan Manuel Bayón; Mario Carlos Antonio Méndez; Jorge Enrique
Mansueto Swendsen; Miguel Ángel García Moreno; Julián Oscar Corres; Jorge
Aníbal Masson; Hugo Fantoni; Norberto Candal; Carlos Taffarel; Walter Tejeda;
Jorge Granada; Héctor Goncalves; Héctor Abelleira; Carlos Contreras, Vicente
Antonio Forchetti; Héctor Selaya y Andrés Reynaldo Miraglia.
Lamentablemente, no se cuenta con la presencia del represor García
Moreno, actualmente prófugo, situación que se produjo gracias a las repudiables
excarcelaciones brindadas por el tribunal anterior presidido por el juez
Velázquez, amigo de algunos imputados. Por su parte, Julián “El laucha” Corres
tampoco asiste a las audiencias por cuestiones de salud. Justamente este motivo
habría sido el que justificó las complicidades de la Policía Federal cuando la
segunda profugación del represor hace tres años atrás. Como se recordará,
Corres fue alojado en una dependencia que no tenía las más mínimas condiciones
de seguridad, y a cargo de un comisario que tenía relación íntima con él,
medidas tomadas en su momento por el juez vitalicio Alcindo Álvarez Canale.

Los imputados fueron ingresados al Aula Magna alrededor de las 7.30 de la
mañana mientras que una hora después se dispuso la entrada del público y la
prensa. El hall de ingreso de la planta baja fue dividido en sectores para los
asistentes y uno menor para la prensa. Justamente, allí estaba el fiscal Abel Córdoba
esperando el inicio del juicio. En diálogo con EcoDias, minutos antes el fiscal
había destacado la importancia del día más esperado: “Un día por el que tanto se ha luchado desde
organismos, desde familiares, reclamando desde el primer momento de los hechos
y manteniendo ese reclamo aún en toda circunstancia, en los contextos de
impunidad más grande. Hoy, finalmente, tras años de trámite de la causa,
estamos en condiciones de empezar el juicio oral. Es un día histórico para
Bahía Blanca. Esto tiene repercusiones, más allá de las personales para cada
uno que estamos trabajando en esto, tiene repercusiones sociales muy relevantes
que entiendo implica empezar a poner fin a la supremacía, a la imposición de
las voluntades criminales que se siguen imponiendo sobre el derecho, sobre la
sociedad y sobre las víctimas particularmente, con lo cual tiene una dimensión
que excede mucho lo judicial y lo personal”.
La situación de García Moreno no sorprendió a Córdoba ya que las
excarcelaciones dejaban presagiar lo que sucedió: “Tampoco era tan novedoso
porque ha estado prófugo en otras circunstancias de la causa. Al momento en que
el Tribunal Oral anterior con votos de Velázquez y Torterola lo liberó, desde
la Fiscalía fuimos muy críticos con esa resolución, la impugnamos, entendíamos
que introducía un riesgo muy grande en el proceso, lo cual se ha confirmado con
esta fuga. Estamos tratando de dar con el paradero de este prófugo y dar
comienzo a las audiencias”.
Cerca de Córdoba se encontraba Horacio Azollín, quien actúa como fiscal móvil
en todos los juicios del país de estas características: “Este es uno de los que
intervengo en este momento e igual vengo interviniendo acá desde hace dos años.
El procurador tiene un criterio para armar equipos de fiscales para juicios de
lesa humanidad. Cada juicio tiene su particularidad, este es un juicio muy
grande a diferencia de otros en los que he estado, pero la característica
principal de juzgar a los represores en su lugar trae ciertas particularidades
en materia de localía que es bastante interesante. (En lo que respecta a) el
desarrollo del juicio, esperemos que sea igual a los otros en los que he
intervenido”.
Además, Azzolín describió ante EcoDias sus expectativas antes del proceso de
juzgamiento: “Los primeros días son a lo mejor extraños porque no hay testigos,
uno espera otra cosa de los juicios pero esperamos hoy poder empezar, poder
recuperar rápidamente a García Moreno, solucionar algún que otro problema que
tenemos de logística, y fundamentalmente empezar de una buena vez este juicio”.
También el ex fiscal Hugo Cañón, uno de los precursores de la investigación,
brindó sus impresiones a EcoDias luego de un cuarto de siglo esperando
justicia: “El juicio va a permitir por un lado romper la historia oficial
instaurada por el Terrorismo de Estado y acompañada por el discurso mediático
de Bahía Blanca, el discurso mediático potente me refiero al monopolio local. Y
va a permitir que tengamos más ciudadanía, más participación, más vida
solidaria y democrática por debajo de estos que han manejado los hilos del
poder. Es una disputa que trasciende lo meramente judicial”.

El grupo de los 17
Ya en el Aula Magna, el lugar asignado para los periodistas es el ubicado
en el piso superior. Allí se puede ver claramente todo el recinto: sobre el
escenario, el tribunal con sus secretarios y ayudantes; en lo que sería la
platea izquierda se dispusieron a los fiscales, los abogados defensores al
centro y la parte querellante a la derecha. En la segunda y tercera fila de
butacas del centro fueron situados los 17 represores que contaron con miembros
del Servicio Penitenciario Bonaerense sentados en ambos costados de las filas y
también por detrás. Además, se pudo observar más efectivos y gendarmes en los
cuatro vértices del salón. Por su parte, dos hileras más atrás de los
represores, comenzaba el sector destinado para el público, entre los que se
encontraban Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, y familiares tanto de las
víctimas como de los imputados. Todo perfectamente controlado para que no ocurriera
ningún incidente. Los represores gozaron de la más perfecta protección y garantía,
las mismas que ellos negaron a los desaparecidos y asesinados en la dictadura
militar.
Pasado el horario de las 9 en que estaba previsto el comienzo de la audiencia,
ingresaron los miembros del tribunal José Mario Triputti, Jorge Ferro y Martín
Bava. Fue el juez Ferro quien inició el juicio por delitos de lesa humanidad
contra 19 represores para luego pedir a la secretaria que se diera apertura a la
lectura de los requerimientos de la causa.
Dicha situación se repitió en la segunda audiencia y se rumorea que puede
extenderse hasta fines del mes de agosto cuando se dé paso a las declaraciones
de testigos. Durante el primer día, uno de los abogados defensores solicitó una
reubicación de los acusados debido a la imposibilidad de poder conversar con sus
defendidos, lo cual fue cumplido en las ubicaciones del día miércoles.

Se comenzaba a hacer historia
Resultó interesante observar a los represores al momento de la lectura de
la causa. Si bien la prensa los tuvimos de espalda, se podía divisar claramente
el aburrimiento de algunos, la actitud despectiva de otros, el momento también
de lectura para uno de ellos. En los medios se lograron ver imágenes de varios que
se tapaban la cara al ser enfocados y las cualidades artísticas de quien se
dedicó a retratar a mano alzada al tribunal, que antes de permitirles sentarse
había advertido la necesidad de que estén atentos en el juicio.

Al final verles las caras
Pasado el mediodía se dio lugar a un cuarto intermedio. Fue en ese momento
en que los represores se pararon y la gente en la sala pudo verles las caras.
Cuando hablamos de los responsables del genocidio vienen a la cabeza asesinos
como Videla o Massera. Quizás cuando se habla de los de Bahía Blanca, se hace
más difícil familiarizarse con un rostro en particular. A partir de ahora y
durante un largo tiempo, ahí van a estar. En ese momento de receso sus
actitudes eran las mismas, su gestualidad, su indiferencia no se había
modificado. Sin embargo, a esa altura Bahía Blanca ya había cambiado.

Epígrafe de la fotografía

Fila de atrás, de
derecha a izquierda
: 1
Jorge Horacio Granada. 2 Jorge Aníbal Masson. 3 Jorge Enrique Mansueto
Swendsen. 4 Osvaldo Bernardino Páez. 5 Carlos Alberto Contreras. 6 Héctor Jorge
Abelleira. 7 Vicente Antonio Forchetti. 8 Héctor Arturo Goncalves. Fila delantera, de derecha a izquierda: 9 Walter Bartolomé Tejada. 10 Carlos
Alberto Taffarel. 11 Hugo Jorge Delmé.12 Norberto Eduardo Condal. 13 Hugo
Carlos Fantoni. 14 Juan Manuel Bayón. 15 Mario Carlos Antonio Méndez. 16 Andrés
Reynaldo Miraglia. 17 Héctor Luis Selaya.


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2011-07-04 14:53:56
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