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Con el abrazo del pueblo
30 de octubre de 1977 - 2000 jueves - 11 de agosto de 2016. Se cumplen dos mil 2000 rondas de las Madres de Plaza de Mayo. ”¡Nada ni nadie puede detener el amor combativo de las Madres!” Compartimos fragmento del prólogo de Historia de las Madres de Plaza de Mayo.
Categoría: Derechos Humanos

(…)

Las Madres de Plaza de Mayo viven en la memoria de sus hijos, en sus sueños, preguntan con insistencia acerca no de un enigma, sino de circunstancias concretas, actos perversos y asesinos del Poder, que involucran a los militares, los políticos, los burócratas sindicales, los empresarios, los sacerdotes, en suma, a todos aquellos que pertenecen al espectro que sigue los mandatos del poder establecido.

Cuando ellas empiezan a juntarse y resuelven después colocar en sus cabezas el pañal de sus seres queridos, luego vuelto pañuelo, como señal de reconocimiento mutuo, lo hacen ya sabiendo que están atravesando la frontera, donde se aúnan. Por eso las identificaciones prosiguen y se funden en múltiples rostros, hermosos y jóvenes.

(…)

Su accionar es político, porque creen con pasión en lo que están haciendo. Sus cuerpos intervienen en los espacios, en la plaza, frente a la Catedral que les da la espalda, se reinventan, vuelven a nacer. ¿Qué son la valentía y el llamado coraje, sino el saber que lo frágil no se rompe, que no es posible engañar, que todo es posible?

(…)

El 30 de abril de 1977 se fundan en la Plaza de Mayo. Será una fecha emblemática y que servirá de organismo organizativo. Posteriormente rechazan, retornan a la plaza, no hay golpes, ni perros, ni represión que puedan vencerlas; están allí porque se dan cuenta que el camino es largo y sólo depende su rumbo de intervenciones contundentes.

La consigna «Aparición con vida», del 5 de diciembre de 1980, no es ingenua. Parte de la idea de que nada puede intentarse si primero no se esclarece qué pasó con sus hijos. Las Madres piensan, bordan, reclaman, ordenan, limpian, no desfallecen a pesar de todo, ayunan, resisten, escriben poemas, se mantienen firmes.

(…)

Luego vienen las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Después, los infames indultos que ellas no acatan porque su lucha es contra el sistema, contra su sentido arbitrario y aberrante.

Su trabajo es para el futuro. No quieren olvido. Sus hijos están en el pueblo, en cada piquete, en cada manifestación. Ellos tienen su propio vínculo de complicidades. Las Madres son otro fervor, con un accionar distinto, una práctica compartida, con un aire de inconformidad y de desparpajo que desorienta y que no es vulnerable.

(…)

La vida no tiene precio para ellas, en la lucha colectiva depositan sus ansias, quien está se une con sus hijos, así ellos son todos los chicos, todas las banderas, todos los presagios.

¿Cuál es la protección de las Madres, qué cobijan dentro de sí, qué las torna una fragilidad sin embargo difícil de destruir, por qué fruncen el seño pero no hablan? Ellas, tomadas de las manos, se entibian detrás de sus tosudas consignas. ¿Qué las aguarda cuando sólo rememoran en el silencio del barrio?

Los últimos años, cada vez más, la actividad de las Madres es intensísima. Desde aquella primera mítica visita de Hebe a la Cuba de Fidel Castro, quien se declara amigo fiel y compañero, coronando el amor de nuestro pueblo hacia la Revolución, hasta continuos viajes por el mundo llevando palabras de aliento. No hay sitio ni lugar de importancia que no encuentra la presencia de las Madres y su consuelo.

Denuncias, homenajes, conciertos de rock, acogida a los artistas, que siempre tienen su espacio en la Casa de las Madres. Esa Casa tantas veces saqueada, salvajemente robada, como muestra de la impunidad reinante.

No pueden con ellas: recomienzan otra vez, hacen pie, amparan, se rebelan, repudian. Los medios de difusión casi siempre tergiversan sus posiciones: no importa. Ellas no son una creación mediática, nacieron de sí. En un país inventado por los medios, ellas son la contraluz, el contrapoder.

La creación de la Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo, tal vez clarifique sus intenciones: trabajar para estudiar, entender para crear y movilizar conciencia, romper el muro que separa a la gente. El 6 de abril de 2000 se inaugura ese centro de creatividad y de encuentro de Cultura. El objetivo es crear un ámbito donde nos conozcamos, un lugar popular, quiere decir un ambiente distinto, donde dialoguemos sobre saber, arte y poesía, estudio y cooperación. Porque de nada vale que se construya algo para algún tipo de elite, lo que las Madres eligen es que el saber y la cultura deben estar puestos al alcance de todos.

¿Ilusas, utópicas, las que ponen el cuerpo en la Plaza de Mayo y son pisoteadas por las caballerías de la policía, las que montan una calesita para los pibes, las que se aguantan el llanto cuando recuerdan, las que están allí y avanzan, con memoria, con su belleza de mujeres, con el alivio del rumor de la multitud? ¿Qué piensa esa mujer cuando llega la noche y todo se vuelve un paréntesis? ¿Piensa en la vida que falta y la que se fue, y cuáles son las tareas que la esperan a la mañana? Inquietas, las Madres marchan cada jueves, se reúnen todos los martes y el tiempo no les alcanza.

Texto completo, de Jorge Quiroga, se puede leer en www.madres.org

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2016-08-15 00:00:00
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