PARA VER Y CONSIDERAR Cine

Fecha: Martes, 2 Octubre, 2018 - 00:00

Vuelo demorado

Finalmente se entregaron los premios Cóndor a la producción cinematográfica local de 2017.

La Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina -ACCA- evaluó 208 películas hasta que nominó a cinco candidatas de cada uno de los veinticinco rubros de la sexagésimo sexta edición de sus Premios Cóndor de Plata.
La entrega se llevó a cabo el lunes 13 de agosto en el CCK, fue conducida por Gabriela Radice y transmitida por Televisión Pública a partir de las 22:00 horas.
Una ceremonia simple, sin banquete o alfombra roja, que llega demasiados meses después de los estrenos que se premian.
La gran ganadora cuantitativa y cualitativamente- fue Zama de Lucrecia Martel, que sumó once estatuillas entre las que se encuentra el premio a mejor dirección y guion adaptado -de la novela homónima de Antonio Di Benedetto- para Martel y el premio mayor a mejor largometraje de 2017.
Es evidente que en los demás rubros se buscó ser equitativo y casi en demasía, porque no es común que haya cuatro ex aequo o premios compartidos.
La ACCA también parece intentar diferenciarse de los premios de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina al inclinarse hacia los títulos independientes.
A pesar de la sencillez de la entrega en la que sólo hubo un número musical a manera de introducción -cantado por Inés Estévez- se extendió por tres horas en las que hubo los usuales agradecimientos a seres queridos y colaboradores, pero también manifestaciones la falta de cumplimiento de la Ley de Cine y la necesidad de que se sancione la de aborto legal.
Dos temáticas que particularmente puso de relieve Pino Solanas al momento de recibir tributo al medio siglo del estreno de La hora de los hornos (Fernando Solanas, Octavio Getino; 1968).
Hubo otros premios especiales para Thelma Biral, Víctor Laplace, César Maranghello, el Festival UNCIPAR y el “Signis” para Una especie de familia de Diego Lerman.
El momento más emotivo fue el In Memoriam a los profesionales fallecidos desde la anterior ceremonia y el más absurdo con Moria Casan quitando protagonismo a su hija Sofía Gala al recibir su premio a Mejor Actriz por Alanis.
Un aparte merece el rubro “Mejor audiovisual para plataformas digitales”, que es indefinido desde su nombre y a pesar de su intención de abrirse a la vanguardia en la distribución de contenido este año premió a una serie: Un gallo para Esculapio de Bruno Stagnaro (Telefé).
Y una observación: la mayoría de los films en competencia no se distribuyeron fuera de Capital y si lo hicieron no pasaron la primera semana de exhibición, pintando el momento que vive nuestra cinematográfica en particular y el arte cinematográfico en general.

Autor: Silvana Angelicchio