Educación

Fecha: Martes, 4 Septiembre, 2018 - 00:00

Una mirada inclusiva

Cientos de discursos circulan sobre qué es la educación, a quiénes debe dirigirse y cómo debe realizarse. Existen nuevos desafíos y perspectivas que los docentes están llevando adelante en las aulas.

Con el objetivo de pensar la inclusión, Sandro Ulloa, profesor y licenciado en Filosofía, junto con la docente Melisa Peláez brindaron una charla abierta. “El paradigma de la inclusión no es nuevo, en la provincia de Buenos Aires se viene trabajando de distintos modos, analizamos cuáles eran las implicancias de la resolución 311/16, qué modifica y qué dificultades percibíamos”.

Más que una resolución
La Educación Especial es una modalidad, “a su vez tiene su propia organización y establecimientos que se conocen a partir del número 500”, la resolución citada se refiere a la promoción, acreditación, certificación y titulación de los estudiantes con discapacidad, y está destinada a esta modalidad. “Se refiere a lo que se espera de la misma, pero deja un poco difuminado cuál es el rol que van a cumplir las instituciones y cuál es el rol de las docentes de esta modalidad”. La 311/16 propone un paradigma que ya estaba en vigencia, aunque no figuraba antes de ella dentro de la normativa.
Los nuevos conceptos que circulan también están relacionados con los significados que se le otorgan, “cuando hablábamos de inclusión estábamos acostumbrados a relacionarla con incorporar al sujeto a los valores simbólicos, culturales y políticos de una sociedad, en realidad la resolución plantea que se hablará de inclusión para referirse a la discapacidad específicamente”. Entonces, cualquier sujeto de la educación es pasible de ser incluido en cualquier establecimiento de la educación común, y que comienza desde el nivel Inicial, “también propone proyectos institucionales e individuales, que van marcando las trayectorias de los estudiantes, incluso sugiere formas particulares de evaluación, de tránsitos y configuraciones para los estudiantes con discapacidad”.
La política educativa que se expresa a través de normativas marca un camino a seguir por las y los profesionales de la educación, a título personal Ulloa destaca que “lo importante es cómo se aplica en un contexto social y político particular”. Además, asegura que la normativa atiende situaciones muy complejas con las que los docentes están de acuerdo en atender, sin embargo, el interrogante es “cuál será la implementación, porque la inclusión sin ningún tipo de recursos ni mediaciones ni configuraciones no tiene un gran valor social, ni tampoco cuando se da, específicamente en una sociedad que no es inclusiva”. El panorama escolar no escapa a las habituales prácticas sociales y culturales en las que estamos inmersos, y suma su complejidad a la hora de ponerse en acción.

Brechas conocidas
“La brecha entre ley y práctica docente está siempre presente, por múltiples motivos”, apunta Ulloa, las prácticas pedagógicas están impactadas por las personas que pertenecen al ámbito educativo, como los son los integrantes de los ministerios, y los recursos económicos, que son aquellos que se destinan en inversiones. “Los docentes podemos tener buena voluntad o buena formación, pero hay una serie de elementos que no se pueden subsanar en un sistema vaciado, esto es pensar que todas estas modificaciones requieren que hayan condiciones para que se logre el impacto”. De acuerdo al docente, pensar contextos ideales y específicos puede ser una barrera, ya que no se lograría que se generalice.
Las personas con discapacidad, en general y en nuestra sociedad, han sido excluidas de las actividades cotidianas y laborales, por lo tanto, es difícil pensar cómo y cuándo se obtendrán mejores resultados para las mismas, ya que el ámbito educativo incluye algunos años de la vida de un sujeto, y después del mismo debieran llegar oportunidades de estudios superiores y puestos de trabajo que permitan el desarrollo de las potencialidades de cada miembro.
El sistema educativo argentino está diseñado con trayectorias que se cumplen en un horario específico, y exigen a educadores y estudiantes a establecer un encuentro a cumplimentarse dentro del mismo, la mayoría de los casos implica cuatro o cuatro horas y media. “Esto implica que debamos acomodar y reorganizar las actividades en este contexto educativo”. El nivel Inicial no presenta dificultades y “sí aparecen a medida que va avanzando la Educación Primaria”. El nivel secundario de la educación está marcado por la fragmentación disciplinar, “progresivamente se van dando dificultades, y los procesos de inclusión exitosos son los menos”. Las explicaciones sobre esto son múltiples, “la obligatoriedad en la Secundaria es la más nueva, tiene menos trayectoria, cuesta retener la matrícula, y está vinculada con las tradiciones y lógica propia de la escuela Secundaria”. Otra cuestión es lo institucional, el equipo docente de Educación Primaria trabaja en forma integral y a lo largo del año con todo el grupo de alumnas y alumnos durante muchas horas por día, sin embargo, la Educación Secundaria plantea de dos a cuatro horas de trabajo compartido en el aula con los y las adolescentes, “también hay que tener en cuenta la complejidad de los conocimientos que se van desarrollando y los distintos procesos de frustración que van atravesando los sujetos con discapacidad”, agrega el especialista.

Qué es discapacidad
“Actualmente, se habla del paradigma social de la discapacidad”, introduce en la nueva acepción, “se piensa en el sujeto en el contexto, la discapacidad no se produce por el sujeto sino que se produce por el medio en el que el sujeto se encuentra”. En este contexto conceptual, todas las personas contamos con habilidades y condicionamientos, “pero se van propiciando o desarrollando de acuerdo al medio en el que nos encontremos”. Este planteo deja pensar algunas discapacidades de una forma más sencilla, “una sociedad que está pensada para personas con discapacidad visual, quienes tengan esta discapacidad no tendrían problemas de traslado, adaptación social ni con el medio, como esto no es así, la situación se refuerza”.
Teniendo como punto de partida, que las personas tienen habilidades en potencia, todos estamos bajo esta condición, “el problema viene si lo tomamos literalmente, que tengamos habilidades no quiere decir que lo tengamos para todo, esto implica que cuando se dan trayectorias preferentes para una persona con discapacidad no implica que se la está discriminando sino que se la está orientando, lo hacemos como profesionales con lo que podemos conocer de esa persona”. Esto no significa cerrar puertas educativas sino más bien favorecer oportunidades, “hay que orientar vocaciones para las personas con discapacidad”.
También, Ulloa reconoce que hay disciplinas que presentan grandes desafíos a la hora de enseñar y aprender, “en el caso de un estudiante con sordera, la misma constituye una barrera inherente para el aprendizaje del idioma, enseñarle una lengua más además de la materna implicará una serie de dificultades, quizás le convenga una integración social más completa dentro de su misma lengua”. En esto, la mirada profesional conlleva una buena parte de estas decisiones, por lo tanto, la capacitación y formación se vuelven fundamentales. Los procesos de inclusión e integración siguen representando procesos nuevos dentro del sistema educativo, “se dificulta pensar aún que una persona con discapacidad acceda a la Escuela Secundaria, algo que es mucho más común de atender en la educación Primaria desde hace tiempo”. Sin dudas, la obligatoriedad educativa de 13 años según las leyes vigentes sigue siendo un desafío que se lleva adelante en cada aula.


NUEVAS TEMÁTICAS
A lo largo del año se seguirán organizando charlas, seminarios y conferencias sobre la educación, centrada en la nueva ley y las reglamentaciones vigentes. Las mismas se dictan en Berutti 189 y son impulsadas por un grupo de docentes autogestionadas. “La legislación educativa en el contexto actual”, “Miradas sobre la inclusión” y “Educación Sexual Integral, proyectos y estrategias en la escuela” fueron las temáticas ya abordadas.

Autor: Redacción EcoDias