ENTRE LAS SIERRAS Cultura

Fecha: Martes, 20 Noviembre, 2018 - 00:00

Una feria bio-agradable

La novena edición de la Feria del Libro de Sierra de la Ventana atrajo a la región y los locales, un clásico que nuevamente se impone con la fuerza de la literatura.

“Mucha gente pequeña en lugares pequeños haciendo cosas pequeñas para cambiar el mundo”, repetiría Eduardo Galeano ante el movimiento y aporte de muchísimas personas que organizaron y participaron de la Feria del Libro de Sierra de la Ventana. La autodenominada “fiesta cultural autogestiva y comunitaria” es atractiva tanto por su convocatoria como por el marco donde se realiza, la localidad de la Comarca serrana se vistió de literatura entre los galpones del ferrocarril para ofrecer, un año más una edición de presentaciones, libros, emprendimientos y charlas para reflexionar. En esta novena entrega solo el día domingo estuvo empañado por una lluvia constante, por lo tanto, feriantes y autores compartieron las sedes de la carpa y el centro cultural para seguir con la exposición y actividades.

Un día ideal
Los galpones amanecieron el viernes, mientras las personas pertenecientes a las editoriales y los autores armaban los stands de exposición. Los carteles indicaban los talleres que se iban a dictar durante la jornada, las temáticas fueron desde los estampados en papel con métodos artesanales, la ilustración, los juegos didácticos y literarios como al área más verde, que caracteriza a este encuentro, con el abordaje de temáticas medioambientales, armado de plantines de aromáticas, las abejas y su aporte, la conservación del ambiente, las plantas medicinales características de la región, entre los más concurridos eventos.
“Esperamos que se contagien otros eventos autogestivos y comunitarios, ese es el deseo de quienes organizamos éste. Que se generen muchos más encuentros, miren el hermoso lugar que tenemos para utilizar y generar movidas durante todo el año. Esta feria dura solo tres días y una vez al año, cuántos más podríamos hacer si nos juntamos”, declaró María Fernanda Pérez, una de las organizadoras de este festival literario. Segura de que la primavera hace renacer las ganas de crear y concretar nuevas propuestas, la joven impulsora realizó el comentario como una expresión de contagio, después anunció las muestras permanentes que se instalaban en ese momento. Algunas de las propuestas fueron la estampa en vivo, las obras exhibidas de los artistas plásticos Enzo Frattini y Sonia Bartel, también se presentaron los materiales de la Biblioteca Trashumante Carlos Fuente Alba, los haikus y susurros elaborados por alumnas y alumnos del primer año de la Escuela Media N° 2 de la localidad, como así también la promoción de la propuesta del Centro Educativo para la Producción Total N° 12, de Villa Ventana. El arte y las lecturas contra la violencia de género fue aportado por la Biblioteca Macedonio Fernández, las charlas sobre esta problemática se dieron a lo largo de los tres días y estuvieron a cargo de Amalia Bernal y Paula Beltrán, a esta actividad se sumó el profesor Sandro Ulloa sobre “Géneros, sexualidades y lenguaje inclusivo”.
Por la tarde, se ofrecieron los espacios para la formación en Lengua de señas, comenzaron las presentaciones de libros y muestras de cantos. El atardecer se convirtió en el momento ideal para la música, Asociación Ilícita, Ensamble Vocal, Aparceros, la peña Huinca Malal y Nos echaron del mundo subieron al escenario de atrapasueños con rock, folklore, indie rock para decorar aún más el canto de ranas y grillos, tan naturales a las sierras.

Nubladito
El sábado estuvo amenazante durante varias horas de la mañana, sin embargo, la tarde se volvió muy cálida y por un rato salió el sol para coronar los encuentros intensivos de reciclado de papel para chicas y chicos, Disociación corporal, rap con ritmo y poesía, un curso breve de eco juguetes y un espectáculo para toda la familia con las habilidades del Infinito Circo. Alejandro Emanuel Rodríguez, Fabro Pacciarotti, Fernanda Parranda, Astor Vitali, Las Caracolas y el Panorámico de las Estrellas estuvieron haciendo rock, trova y música latinoamericana en el escenario montado por Nicolás Pérez y María del Mar Celeste Perella.
Los libros que se presentaron pertenecieron al género infantil, “Cuentito y al pie” de Margie Rubio y “Chao” de Carina Cassini, mientras otros fueron, “Un viaje hacia mi corazón”, escrita por Cristian Germán Lasser, “Fórmulas cotidianas”, postales de Eugenia Fittipaldi y Sonia Bartel, que también contó con una muestra en el patio de la feria. Las obras “La Inquisición Neoliberal” de Fernando Borroni, “Malvinas, hombres, ganados y tecnología rural criolla”, autoría de Sebastián Leandro Alioto, “Galletitas” de Patricio Elisegui, “Che Bandoneón” realizado por Guillermo Arena y el “Libro de las horas” de Laura Forchetti tuvieron su espacio de difusión. Se destacaron los puestos de artesanos y microemprendedores de la región, que pusieron a la venta diversidad de plantas, producciones en tela y recuerdos serranos. Sin dudas, la Feria se montó gracias al trabajo anual de la comisión organizadora junto a las instituciones escolares, organizaciones editoriales, autoras y autores que confirmaron su asistencia conociendo la fuerza y el prestigio del festival.
Para el día domingo, la lluvia copó las sierras, el refugio de la gran carpa de exhibición y venta de libros se llenó de público y escritores. Mientras que el centro cultural municipal recibió la actividad de los talleres de Biodanza y poesía, a cargo de Silvia Pirillo y Waira González Romano, además, la Asociación de Dibujantes Argentinos dio una charla sobre la creación de personajes, hubo conferencia sobre el circo dinámico y plantas nativas. Finalmente, se presentaron el Coral de las Sierras, el Dúo Terre y el candombe Bien de Viento.
Una de las imágenes más poderosas del encuentro estuvo relacionada con el origen mismo del sitio donde se realizó, a las orillas de las vías del ferrocarril, la razón por la cual Sierra de la Ventana fue fundada. Tarde a tarde, el paso del tren habilitó un momento familiar compartido, chicas y chicos corrieron hasta estar muy cerca del transporte pesado de carga y saludaron a los trabajadores y los vagones, una costumbre que deja su huella en las nuevas generaciones. Bajo la consigna “en pos del arte y la cultura”, la Feria concretó una nueva entrega que se repetirá el próximo año con un número redondo para festejar. “Gracias por ser y brindarse con todo su amor”, dedicaron desde la organización a feriantes y concurrentes.

Autor: Redacción EcoDias