Microemprendimiento en Latino Instituciones

Fecha: Viernes, 29 Septiembre, 2006 - 00:00

Un lugar creativo

En Lugones 46, Sociedad de Fomento del barrio Latino, ocho mujeres encontraron la posibilidad de salir de sus casas, romper la rutina, y emprender un camino que les promete, por lo pronto, adquirir conocimientos y herramientas para enfrentar la situación actual que las condenaba al desempleo.

Fue en 2004, cuando en la sede fomentista comenzaron a recibir las visitas de dos trabajadoras sociales, Marina y Mariana, de la Fundación Cecilia Grierson, presidida en la actualidad por la dra. Maria del Carmen Amorín.
Tiempo después, les propusieron a las autoridades vecinales “participar en un concurso auspiciado por el Banco Río, llamado ‘Ideas que dan trabajo’. Es así que a través de la Fundación se elabora el proyecto de un microemprendimiento productivo, educativo, con valor social, al que denominamos ‘Un lugar creativo’ que consiste en formar un grupo de mujeres para la confección de sábanas, toallas y toallones…”.
“Afortunadamente fuimos las ganadoras”, dice a EcoDias la presidenta fomentista Paulina Marturano, quien asegura además que “a una convocatoria abierta se presentaron más de cuarenta mujeres, vecinas del barrio, de las cuales, luego de varias charlas informativas y de capacitación a cargo de Gladis Galván y Marta Rapetti, siempre monitoreadas por la Fundación, quedamos ocho integrando el grupo”.
Las que aceptaron el desafío, se reúnen todos los días en dos turnos, para trabajar con las distintas máquinas y materiales acercados por los patrocinadores y para continuar con las capacitaciones que comprenden: “Corte de tela, costura y combinación de colores; interpretación de diseños; deducción de costos y producción; inversión en materias primas; y charlas de primeros auxilios e higiene laboral a cargo de la coordinadora de unidades sanitarias de zona norte, Miriam Fuente Alba”.
Las capacitaciones no se limitan a lo teoría o práctica relacionada con la tarea que desarrollan sino que “a veces, antes de llegar las capacitadoras, estábamos hablando algún tema y seguimos con ellas, cuestiones familiares, de los chicos… no sólo de costura sino de lo cotidiano. Somos todas mujeres, así que ¡te podes imaginar!”, sostiene Roxana.
Ahora la producción va dando sus frutos y estas mujeres esperan poder comercializar. El 15 de julio realizaron una exposición y venta: “Ese día vino Marta Castaño y se le ocurrió hacer la ordenanza para declarar de interés municipal el proyecto y nos ofreció la banca 25 en el Concejo, que aunque al principio no queríamos, finalmente nos convenció”, relata Paulina.
Cualquier vecino interesado en colaborar con este “lugar creativo”, puede adquirir algunos productos en Lugones 46 o comunicarse al 488-4086.

Al trabajo con alegría
“Me enganché enseguida. Empezamos en diciembre, estamos por cumplir un año… Lo que yo hago es planchar y limpiar, de las máquinas no agarro nada. Igualmente, trato de ponerme las pilas, aprender, para más adelante poder vender y tener algún sueldo”, afirma Gladis, una de las vecinas que recibió a EcoDias. Debido a que trabajan por las mañanas no estaban Nancy, Reina ni Azucena, a quienes se refería Gladis.
Por su parte, Roxana dice que “yo ayudo, llevó los cuadernos y los libros. Con las máquinas ahí ando, sé enhebrarlas… todavía me falta mucha práctica”.
“Por lo general corto la tela, pero también manejo las máquinas, sé usar la recta, la remalladora, si tengo que planchar, plancho… no tengo problemas”, cuenta Vanesa, quien lo primero que hizo fue el vestido para la fiesta de cumpleaños número ocho de su hija.
Mirta, otra que domina la tecnología, confesó que “me gusta la costura, así que me gustó, me quedé y acá estamos”.
“Esto no es sólo un trabajo, porque además te permite salir de tu casa, de la rutina, hacer algo distinto. Sino, tenés que estar entre los platos, en cambio de acá salís bien, llegás con ganas de hacer las tareas de tu casa”, agrega Gladis.

Autor: Redacción EcoDias