EVENTO Instituciones

Fecha: Miércoles, 6 Julio, 2016 - 00:00

Sin segunda vuelta

La primera mateada por la reivindicación de los derechos de las personas con discapacidad convocó a muchas instituciones locales y familias.

“La convocatoria del sábado estuvo bárbara, superó las expectativas que teníamos, los profesores que lo organizamos estamos muy satisfechos y la gente que fue también, más que contenta”, afirmó Daniela Saporito, docente de educación especial y formadora de docentes.
“Hubo estudiantes y profesores del Instituto Avanza, representantes de la Asociación Integrar, DUBA, la Ong. CreeSer, Fundación Lazos, gente de la comunidad sorda, estuvieron representantes de las distintas escuelas especiales de Bahía Blanca, directivos de algunas escuelas secundarias que trabajan con proyecto integración, abuelos de Lee cuentos de PAMI. Los otros grupos que aportaron todo lo que tenía que ver con lo artístico como Síndrome Clown y Tambores de Candombe, una de sus integrantes es Marianela Loverde que es profesora del Instituto, estuvo el grupo de danza Bahía Swing. Había familiares de chicos con discapacidad, que lo vieron en el Facebook y se acercaron, se sumaron".

Apoyo

La convocatoria no fue casual. La mateada tuvo cita en la Plaza del Barrio Palihue "es significativo, nosotros lo pensamos en ese lugar a raíz de lo que se vivió en el barrio con la Escuela Especial 508. La sociedad miró, se hizo visible que las instituciones, las familias y las personas con discapacidad enfrentamos cotidianamente situaciones así. Este hecho en particular se conoció a través de los medios de comunicación, pero la verdad es que las escuelas especiales viven diariamente estas cuestiones, y la persona con discapacidad lo mismo, el poder acceder a la educación común, igualitaria, para todos, el acceso a la salud o a un trabajo, el poder acceder a un club para realizar algún deporte".
Saporito hace referencia a la situación vivida en la escuela especial que funciona en la sociedad de fomento del barrio. El conflicto se suscitó cuando los vecinos Anibal Cittá y Verónica Wallace realizaron una queja judicial, alegando que "la 508 está funcionando fuera de la ley" y sumando que "es muy difícil vivir al lado de esta escuela, en verano nos queremos bañar en la pileta con mi mujer y están todos los chicos mirando hacia mi patio”. Finalmente, el Concejo Deliberante resolvió una excepción al Código de Planeamiento Urbano para que la escuela siga funcionando.

Doble

"Es como si siempre tiene que estar en segunda vuelta, pidiendo por un derecho que como persona es igual a cualquier otra. Fue simbólico hacerlo ahí. El objetivo no era escrachar a nadie pero sí hacer un poco más de ruido, si bien en aquel momento la sociedad se solidarizó con la Escuela 508, todos los días necesitamos que la sociedad nos acompañe para que estos derechos se cumplan”, aseguró Saporito. Este fue un primer encuentro "y después los continuaremos en diferentes plazas de la ciudad, estamos pensando hacerlo en el mes de agosto, un sábado y estamos viendo de hacerlo en la plaza de la calle Brown e Ingeniero Luiggi". Se sumaron ideas para realizar recreación para toda la familia en el próximo encuentro, "es que vinieron familias completas, con niños y adolescentes".
En relación a la situación de cualquier niño, niña o adolescente con discapacidad, Saporito describió que "la persona con discapacidad tiene que luchar el doble, por ejemplo si va a ir a la escuela pensar qué escuela lo va aceptar, cuando en realidad nosotros sabemos que con la Ley 13688 la educación es para todos sin distinción de ninguna condición, a veces hay chicos que no pueden ir a ninguna escuela del barrio porque esa escuela no trabaja con proyecto de integración, los papás lo tienen que enviar a una escuela que queda a 30 cuadras".

Hacer

"Hay muchos tipos de discapacidades, pero la única peligrosa es no tener corazón" aseguraron desde Síndrome Clown, que animaron a los presentes con burbujas y abrazos gratis.
"A nosotros hoy nos tocó acompañar en la movida por los derechos e igualdad de las personas con discapacidad, donde pasamos una muy linda tarde, colorida, sincera, con muchas sonrisas y música. Ayudarlos, que nos tengan presentes, que nos elijan nos pone muy felices ya que pasando un rato, podemos sacarles una sonrisa que verdaderamente lo necesita".
CreeSer Bahía es una institución sin fines de lucro que acompañó la actividad. "Es un servicio de mantelería y vajilla para alquilar a la gente para eventos, cumpleaños, bautismos, casamientos. Lo llevan todo sucio y nosotros con los profesores y compañeros nos encargamos de lavarlos. La pasamos re bien, nos divertimos" dijo Florencia, una de las asistentes del taller. "Si la pasamos bien", agrega Jésica, otra alumna. "Aportamos un espacio de trabajo donde los chicos lavan la vajilla y manteles, planchamos, es una salida laboral. Dentro de CreeSer hay muchos talleres: autonomía, computación, danza, jockey, repostería, arquería. Nosotros somos un pedacito de CreeSer, conformado por 10 chicos que trabajan con nosotros., las edades oscilan desde los 14 años hasta más allá de los 30 años. Lo que hacemos tiende a la inserción laboral" contó Ana María, una de las maestras talleristas.

Autor: Redacción EcoDias