Entrevista con Jorge González Perrín Derechos Humanos

Fecha: Lunes, 21 Noviembre, 2011 - 06:35

Memoria itinerante

El destacado artista Jorge González Perrín estuvo en Bahía Blanca y dialogó con EcoDias sobre el nacimiento y crecimiento de “Arte - Memoria Colectivo”, un proyecto que a través de la construcción artística recuerda a los desaparecidos y en la cual tienen participación los familiares de las víctimas.

Quien haya estado en la vereda de Av. Colón 80 el primer día del juicio contra los represores de la dictadura, habrá podido observar algunos retratos con rostros en colores y armados como con pequeños cuadritos que los conforman. Las caras son de personas desaparecidas en nuestra ciudad y el creador de esa idea artística es Jorge González Perrín, quien nació en Punta Alta, estudió en Bahía Blanca y actualmente se encuentra radicado en Capital Federal.
Quien haya estado en el acto que se realizó en La Pequeña Obra en homenaje a cuatro de sus integrantes víctimas de la dictadura, también se encontró con ese tipo de retratos.
Días atrás, González Perrín pasó por Bahía Blanca y su visita tuvo relación con aquel acto ya que un grupo de psicoanalistas que publican un fanzine lo invitaron a dar una charla en relación a su trabajo “Arte - Memoria Colectivo” que tuvo algunos de sus resultados, justamente, en La Pequeña Obra: “A ellos les interesó el tema desde su punto de vista y la verdad que la crónica que había sacado Horacio Wild en EcoDias me pareció muy interesante. Tal es así que la exposición de retratos que se va a hacer en el Palais de Glace en marzo y también en el Museo de Arte Contemporáneo de Bahía Blanca llevará el título que apareció primero en EcoDias que es ‘El Arte como Impugnación del Silencio’. Me gustó ese punto de vista, le preguntamos si estaba de acuerdo con utilizar ese título y estuvo de acuerdo”, explicó Jorge en una cálida entrevista brindada a este periódico.
“En ese artículo Horacio decía que el tema de la desaparición de personas implicaba esa desaparición, pero también cuando uno tiene un sentimiento conduce a una acción y el terror justamente lo que hacía era conducir a la inacción. Esto pone en juego el hacer de todos, es decir el hecho de construir los retratos en conjunto hace que este hacer sea patrimonio de todos y que todos se animen a hacer, porque es algo facilitador de ese hacer”. Existe la posibilidad de que en 2012 se empiece a contar la historia de Arte - Memoria a través de un libro hecho de la misma manera que los retratos “con el aporte de todos, desde el pensamiento, desde el periodismo, desde la filosofía y el quehacer cotidiano y con toda la documentación fotográfica que nosotros tenemos”.

Momentos felices
Los retratos de Arte - Memoria arrancaron en realidad gracias a un primer retrato de Jorge quien lo realizó de manera personal:Me di cuenta que podía servir, convoqué gente y ahí empezamos. Hace casi un año y unos meses nomás, eso también es sintomático de decir por qué ahora y no antes, porque estábamos en posibilidades de hacerlo mucho antes y no se nos ocurrió, algo pasó, no surgió. Naturalmente creo que la confianza en que el Estado y los juicios empiecen a funcionar, hace que también se empiecen a abrir otras cosas”. Hoy Arte - Memoria Colectivo cuenta con más personas trabajando, tanto es así que el grupo fue variando con el tiempo en su conformación.
En cuanto al método de trabajo, se trata de que todo el mundo pueda hacerlo. Mediante una cuadrícula, la persona se encuentra con un tipo de información que es muy simple: dos o tres colores y una imagen abstracta la cual tiene que transcribir del blanco y negro al color: “Se entiende que la cara tiene unas convenciones, de acuerdo a eso se averigua el color de ojos, de tez, de pelo, qué tipo de ropa habitualmente usaba, eso es toda una parte de reconstrucción previa. También es cierto que es una interpretación, estamos recreando de alguna manera una fotografía en blanco y negro, que tiene baja definición y eso es lo más complicado de todo. Cuando todos estos cuadros se unen y se termina, aparece una imagen que tiene parecido, que es una de las características de un retrato, que a la vez tiene color y manifiesta cierta vitalidad. Nosotros buscamos imágenes que sean como momentos buenos, felices, agradables, con total intención. Tratamos de rescatar lo que fueron estas personas y el proyecto que tenían que era tratar de vivir mejor”.
El resultado, agrega Jorge, es una imagen colorida que representa a una persona y la humaniza: “No nos quedamos con el momento de la desaparición sino que nos quedamos con el proyecto de vida, eso es lo que tratamos de resaltar”.
Cuando se elige una persona para retratar es porque en el futuro, esa persona será mencionada en algunos de los juicios contra los represores. Durante la sentencia del juicio de la ESMA, los retratos de Arte - Memoria Colectivo fueron levantados “diciendo que de alguna manera el hecho de encontrarnos con la justicia y la sentencia es también un poco reencontrarnos con estas personas”.
Por otra parte, los retratos no sólo son una imagen sino que en los últimos trabajos también se agregó el nombre de la persona retratada con el estilo de letra que tenía. Esto vino a cuenta de que durante una marcha, Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, vio los cuadros y preguntó quiénes eran: “Ahí empezamos a decidir ponerle el nombre a cada retrato. Hubo un debate sobre el cómo y se decidió como una recuperación de la memoria buscar en los escritos personales de cada retratado y reconstruir el tipo de letra. Así se hizo acá en La Pequeña Obra, en Rosario también y a partir de un determinado momento empezamos a hacer esos retratos, lo que nos sirvió para darnos cuenta de que tenemos una cantidad de material a recuperar que no es el color de piel o el color de los ojos, sino que es cómo pensaban y que a través de los mensajes, que en general eran de tarjetas postales o de algunas cartas, trascendía cómo era su forma de ver el mundo”.
Por otra, parte, al hacerse el retrato junto a familiares, se brinda una gran ayuda y apoyo a éstos: “Me parece que funciona también como una especie de corporizar simbólicamente a su familiar, de hecho lo que ellos expresan en general es eso, no es que lo hice pensando en eso”.

Arte Terapia
Jorge se entusiasma al hablar de Arte - Memoria pero no es el único de sus trabajos. En su extensa y destacada carrera, esto es una derivación de su trabajo artístico y también de su labor de unificar arte con salud y bienestar, aspectos en los cuales tiene muchas experiencias. Ha trabajado, a través del arte, en diferentes padecimientos como psicosis, autismo, drogadicción y hasta se desempeñó en el Hospital Neuropsiquiátrico Borda durante diez años: “Ahí fui haciendo otra formación que tenía que ver con utilizar el arte como otra herramienta para enfrentar situaciones adversas de las personas sobre todo angustias y padecimientos. Esto hizo que ayudara también en la formación de un posgrado que ahora es único en Latinoamérica, que es de especialización en Arte Terapia en el cual he sido uno de los impulsores y he desarrollado técnicas en ese sentido”.
Consultado sobre los resultados que da la técnica del Arte Terapia destacó que “es una herramienta exitosísima porque lo que permite es volver a los pacientes a darles la palabra de la producción, una producción artística o una producción estética sin palabras. Logra volverlos a la palabra, que eso es lo que uno puede escuchar y con lo cual puede ir trabajando diferentes enfermedades dentro de un marco terapéutico”.
Volviendo a Arte - Memoria Colectivo, una de las ideas que tiene Jorge es que el público no sólo vea un retrato terminado sino que también pueda observar la construcción del mismo: “Contribuir a mostrar el proceso de producción es contribuir al conocimiento de cómo se hizo. Todo el tiempo abogamos por un espectador de acción. Le damos al espectador no solamente la información del retratado sino también de cómo se hizo y quién era”.
Hasta ahora, las producciones siempre se han mostrado en la calle. Así pasó en Bahía Blanca al inicio del juicio, en la sentencia de la ESMA o el 24 de Marzo en Capital Federal. Sin embargo, el objetivo es ampliar el horizonte: “Preferimos aislarnos de las instituciones oficiales de los derechos humanos y mostrar esta producción en un ámbito mayor que sería el del mundo del arte para abrir un poco más el espectro, y también para despegar de algunas pasiones encontradas entre diferentes organismos que de hecho las hay y no hay por qué negarlas. Entonces, creemos que la calle es un lugar ideal porque las puede ver cualquier persona, así como los museos, porque amplía el espectro de las personas que toman conciencia sobre esta situación. Vamos hacia eso y hacia la construcción de un libro que cuente esa experiencia con el anhelo de que así como queremos espectadores emancipados también queremos que estas fuerzas en otros lugares se pongan en acción sin que necesariamente tengan que ver con nosotros. Pueden ser otros grupos que se formen con ese mismo objetivo o similares o que mejoren la situación. Entonces la idea de difundirlo tiene que ver con eso, con difundir esa chispa y que otros puedan tomarla”.
Para marzo, se espera una muestra en el Museo de Arte Contemporáneo de Bahía Blanca, allí también van a surgir nuevas formas de exhibir los retratos: “Por ejemplo, va a haber proyecciones sobre alguna de las pinturas, documentales y fotografías en un concepto de exposición como en una instalación. Tal vez haya alguna proyección fuera del museo, en alguna de las paredes para tratar de amplificar lo más que se pueda”.

Autor: Redacción EcoDias