FORMACIÓN OBLIGATORIA Salud

Fecha: Martes, 17 Abril, 2018 - 00:00

Manipular alimentos

Una capacitación general, con contenidos amplios, accesible para cualquier persona. A través de la formación se logra una adecuada manipulación de alimentos, evaluación de la calidad de una materia prima, entre otras cosas.

La Oficina de Alimentos, con sede en Región Sanitaria I, dicta todos los años un Curso de Manipulación de alimentos, el mismo es de cursado obligatorio para quienes están vinculados laboralmente con los mismos. “El curso es accesible a toda la población, si bien es obligatorio por la ley del Código Alimentario Argentino, ley 18284/69 decreto reglamentario 2126/71 en el artículo 21 inciso D, habla de la obligación de realizar los cursos de Manipulación de Alimentos, es decir, todos aquellos que estuvieran vinculados con la alimentación requieren de una instrucción”, recordó Cintia Fernández, referente y tallerista del curso.

Accesible
Es una capacitación general, con contenidos amplios, accesible para cualquier persona; a través de la formación se logra una adecuada manipulación de alimentos, evaluación de la calidad de una materia prima, “con eso se evitan las enfermedades transmitidas a través de los alimentos, hay enfermedades muy graves, que llevan a la muerte”. El taller es muy demandado, y cada vez que abre, cierra el cupo en pocas horas. La realización se concreta en 4 encuentros, con 15 horas reloj, requisito del Ministerio de Salud Provincial, también se evalúa con un examen sencillo donde se plantean situaciones problemáticas cotidianas. “Cualquier persona puede hacer el curso, vienen abuelas que quieren aprender a manipular alimentos para cocinarles a sus nietos, hay gente que llega porque le interesa y dice que le sirve para sí, para su casa. Es verdad, muchas intoxicaciones alimentarias se producen en el hogar, en las prácticas, en el almacenamiento de alimentos en la heladera, a la hora de la producción, todo lo que tiene que ver con las buenas prácticas de las manufacturas. Si bien es obligatorio para un gran sector, es abierto para toda la comunidad, lo que pasa es hay una gran demanda”. Entre los contenidos que se desarrollan se encuentran, la importancia del rol del manipulador de alimentos, la contaminación de los alimentos, enfermedades transmitidas por alimentos, enfermedad celiaca, buenas prácticas de manufactura, lavado de manos, procedimientos de limpieza y desinfección, manejo integrado de plagas, vida útil de los alimentos, rotulación, entre otras. “Esta capacitación no solo es importante para personas que laboralmente se desempeñan en este rubro sino también para la población en general ya que muchas intoxicaciones alimentarias se originan por malas prácticas de manipulación en el hogar, ya sea por la forma de cocinar así como por otros cuidados que no se contemplan por caso en la forma de almacenar los alimentos en la heladera, el lavado de manos, mezclar alimentos crudos con cocidos”.
El Curso de Manipulación de alimentos se dicta en varios puntos de la ciudad, en el Centro de Educación Agrario de General Daniel Cerri, el municipio, los sindicatos y los centros de formación profesional. “Hay más conciencia sobre la transmisión de enfermedades, incluso el consumidor adquiere mayores responsabilidades, porque aprende a reconocer un alimento, a identificarlo, aprende a evaluar si en un establecimiento están trabajando bien o mal, la idea es también educara al consumidor para que él actúe como control. Hay mucha más conciencia de la que teníamos antes”, agregó la tallerista. La mala elaboración puede producir enfermedades como el Síndrome Urémico Hemolítico, de carácter grave o Triquinosis, padecimiento que no tiene cura y está relacionado con la producción de chacinados de carne de cerdo o jabalí, de elaboración artesanal, y sin controles adecuados.
“En el momento de la inscripción se realiza una breve entrevista para saber en qué ámbito trabajan los interesados, eso me permite preparar ejemplos más acordes al público que viene a realizar el curso. Llegan muchos elaboradores, quienes cocinan en su casa, gente que no están habilitados o que aún no cuentan con el capital para hacerlo, esas personas es importante que lo hagan porque elaboran en su casa, lo ideal es que habiliten y puedan elaborar y vender su producto tranquilos. Se busca en las clases que el elaborador adquiera conciencia de lo que está haciendo, porque la elaboración de alimentos está íntimamente vinculada a la salud”. La información brindada por los aspirantes al curso es fundamental para el dictado del curso, que de esta forma se orienta a labores y ámbitos específicos, “es para darles ejemplos y casos prácticos acorde a los diversos rubros presentes en el curso ya que de esta manera evitamos la teorización de la temática lo cual les permite a los asistentes referenciar rápidamente los conocimientos a sus quehaceres cotidianos”.

Oportunidades
Se dictan varios cursos a lo largo del año, dos en Bahía Blanca y en otros municipios como Pigüé, Carhué, Punta Alta y Carmen de Patagones. “Es una temática que también la trabajan muy bien los municipios”, afirma Fernández, quien viaja a dar cursos, en estos casos, son dos jornadas intensivas, también suelen ser más masivos, entre 70 a 100 personas por curso. Asiste público en general, docentes, y también gente citada por el área Bromatología del municipio, “porque ellos hacen relevamientos y conocen a quiénes no lo han realizado”.
El curso se dicta desde hace dos años en la Unidad Penal N° 4, “llegué invitada por los integrantes del proyecto Promotores de Salud, que pertenece a Extensión de la Universidad Nacional del Sur, el primer año lo dimos en el Pabellón de Mujeres y el año pasado lo dicté en la escuela y en el Pabellón de Jóvenes”. Fernández calificó la actividad como excelente. El taller está relacionado con las tareas de producción que realizan, como la panadería, también está pensado como parte importante de la reinserción social y laboral de las personas en contexto de encierro. Esta experiencia en particular es sumamente enriquecedora no solo en el aspecto humano sino que las personas privadas de la libertad necesitan capacitarse para poder reinsertarse en la sociedad y en el ámbito laboral en especial, siendo el área de la gastronomía una de las salidas laborales más cercanas y posibles, de hecho muchas de las personas que actualmente puede realizar salidas transitorias ya están trabajando en el rubro alimenticio”.

Autor: Redacción EcoDias