Opinión

Fecha: Martes, 4 Junio, 2019 - 00:00

Lo inesperado, la propuesta de Francisco

Cuando me lo leyeron quedé asombrado. Esperé a la noche (me retiro a mi dormitorio muy temprano), imaginé a todos los medios de información transmitiendo la noticia…
Y eso no sucedió, ninguna información… Quisiera que me la vuelvan a leer, puesto que yo ya no veo.
No recuerdo haber leído antes, ni escuchado ahora, una pieza oratoria, un libro, una síntesis tan certera de lo que acontece en el mundo.
Lo que manifiesta -y a la vez propone- es una reunión de economistas y personajes para un encuentro en la ciudad de Asís, entre los días 26 y 28 de marzo del 2020.
Lo considero como la expresión más elevada del pensamiento del hombre/mujer, como “ser humano”.
Su contenido, sus formulaciones, sus propuestas… Me lo pregunté a mí mismo cuando comencé a publicar mis notas y comentarios harán unos 8 años en Internet: mi ángel guardián desde otras latitudes, no digo que las consideraba interesantes, no tanto por su forma de escribirlas sino porque había en ellas un contenido social y humano. “Deberá ser divulgado en todos los idiomas, otras religiones deberían imitarlo”.
Estamos frente a un mundo que cumplió su ciclo histórico y otro que nos anuncia en teoría y práctica el advenimiento de un nuevo mundo.
El vicepresidente o el canciller de Estados Unidos recorrió nuestra America indígena, negra y mestiza, para prevenirnos que no debemos permitir el ingreso o mantener relaciones con China y con Rusia.
El concepto para ellos de que somos su patio trasero, el capitalismo se convirtió en imperialismo, y hoy se habla entre los estudiosos del sistema monetario mundial de “súper imperialismo”.
Se destruyen países y pueblos, imperan la pobreza, la desocupación, el hambre y las guerras, no porque no existan alimentos suficientes para que todos vivamos una vida digna, sino que siendo antisocial y antihumano pretenda ser el dueño del mundo, para un sector que vería con agrado desprenderse de la mitad de los pueblos del mundo, repetir la historia de lo que está sucediendo en todos los países de la tierra.
Sería bueno pero, ¿acaso los pueblos pobres que vivimos en cada país no lo sentimos en carne propia?
Gobiernos y medios de comunicación que han transformado una información veraz y la convirtieron en un basural histórico (por eso decimos que nos vaciaron el cerebro), no para que alcancemos conciencia y vayamos o entremos en ese nuevo mundo.
Son los argumentos esgrimidos por Francisco los que le dan carácter mundial o ecuménico.
Al preguntársele a Marx como definiría al comunismo, no titubeó en su respuesta: “Es el humanismo en su expresión más elevada”.
A lo que aspiran los pueblos es a vivir una vida digna. Dada la peligrosa situación en que estamos viviendo, marzo de 2020 puede ser tarde. Chávez lo dijo: “En la demora está el peligro”.
La iniciativa de Francisco es como el aire que respiramos, que todos sepamos extraer lo mejor de ella, las universidades deberían expresarse, el mundo del futuro debe ser gobernado científicamente.
Trump es un poderoso industrial que gracias a su fortuna llegó a presidente.
Para instruir a un niño hace falta un o una maestra.
Trump no tiene condiciones de imponerle al mundo lo que él cree.
Para cambiar la historia necesitamos cambiar al hombre (ser humano).

Autor: Por Aron Berstein