SALUD Salud

Fecha: Martes, 19 Junio, 2018 - 00:00

La enfermedad silenciosa

La Hepatitis C busca ser erradica en el año 2030, la campaña de testeo, información y concientización involucró al Hospital Interzonal Penna.

Con el simple acto de pinchar el dedo es posible lograr hacer una detección de la enfermedad, “es una prueba rápida, que a los 20 minutos se entrega el resultado”, dijo Alicia Bonanno, bioquímica referente de la campaña, en diálogo con EcoDias. Fueron más de dos semanas de trabajo de los agentes de salud para lograr el testeo de la Hepatitis C en la ciudad y la región.

Grupo de riesgo
Si el test da negativo, la persona se retira del hospital; si en cambio es positivo se realizan otras pruebas para verificarlo, también “lo contactamos con los médicos que están involucrados en la campaña y se hacen pruebas específicas, y si se confirma se inicia el tratamiento”. En esta ocasión, la campaña se orientó en “una estrategia de microeliminación, se trata de buscar la Hepatitis C en grupos vulnerables, los que tienen mayor riesgo de contraerla son pacientes portadores de HIV, hemofilia, quienes hayan recibido trasplante, las personas con cirrosis o usuarios de drogas inyectables, esta sería la población de riesgo”. Asimismo, se tiene en vista que “toda persona mayor de 40 años se haga el test aunque sea una vez en la vida, porque el virus es relativamente nuevo y antes no existían tantos controles”.
El mayor contagio es por vía sanguínea, y en muchas ocasiones la persona no lo sabe porque esta Hepatitis no presenta síntomas la mayoría de las veces. Bajo el título de enfermedad silenciosa, “y después de 20 años puede generar problemas de salud”. La Hepatitis C ataca el hígado, órgano blanco, y puede producir cirrosis o un hepatocardinoma, es decir, que puede derivar en enfermedades muy graves. La Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene como meta tratar de erradicarla para el año 2030, “por eso hay que buscara a las personas que están infectadas”. Actualmente, existen para su tratamiento drogas nuevas y efectivas, sin las contraindicaciones o efectos adversos de las anteriores, “en el 95% de los casos se puede curar”. Encontrar a las personas enfermas, detectar el virus, generar instancias de acompañamiento para que se lleve adelante el tratamiento son las metas que la campaña planteó.

Centro referente

El Hospital Penna cuenta con la Unidad Centinela de Hepatitis Virales, “hace bastante tiempo que estamos trabajando con estas enfermedades”. Las campañas nacionales son la oportunidad para expandir información y lograr detección, los hospitales son provistos por tests rápidos, “se van hacer en el país unos 3.600 aproximadamente, y como estamos en la red de todo el país el Hospital Penna lleva adelante la medida”. El nosocomio concreta también campañas de las otras hepatitis, “llevamos adelante muchas campañas propias”.
El año pasado se realizó la tercera campaña, que fue más abierta y con mayor llegada puesto que se contaba con mayor cantidad de pruebas para la realización. “Hicimos 300 tests y tuvimos 4 positivos, fue un resultado importante, y todos casos que los pacientes no lo sabían”, después de lo cual lograron sostener sus tratamientos. Si alguna persona desea realizar una detección puede dirigirse al hospital de la calle Láinez, de lunes a viernes de 8 a 12 horas, en el laboratorio del nivel 0 se realizan las pruebas.


LUPA MÉDICA
“Según estimaciones recientes, más de 185 millones de personas en el mundo están infectadas por el virus de la Hepatitis C, de las que cada año mueren 350 mil”, informa OMS desde su blog. Sin embargo, la alta tasa de afectados aún no han sido diagnosticados. Un tercio de los que la tienen en forma crónica acabaron padeciendo cirrosis o carcinoma hepatocelular (cáncer de hígado).
La Hepatitis C es una enfermedad del hígado causada por el virus del mismo nombre. La hepatitis adquirida puede ser aguda o crónica, y su gravedad varía entre una dolencia leve que dura algunas semanas y una enfermedad grave de por vida. Un alto porcentaje de infecciones se producen por exposición a pequeñas cantidades de sangre por consumo de drogas inyectables, de prácticas de inyección o de atención sanitaria poco seguras, también se ven involucradas las transfusiones de sangre y productos sanguíneos sin analizar. Otra forma de transmisión es la vía sexual y pasa de la madre infectada a su hijo en gestación, aunque estas formas son menos frecuentes. No se transmite por la leche materna ni por los alimentos o el agua, ni por contacto ocasional, por ejemplo, abrazos, besos y comidas o bebidas compartidas con una persona infectada.
El período de incubación puede variar de 2 semanas a 6 meses, en un 80% de los casos los infectados no presentan síntomas. Aquellos que sí lo hacen pueden sentir fiebre, cansancio, inapetencia, náuseas, vómitos, dolor abdominal, orinas oscuras, heces claras, dolores articulares e ictericia, coloración amarillenta de la piel y ojos.
El 15 al 45% de las personas infectadas elimina el virus espontáneamente en un plazo de 6 meses, sin necesidad de tratamiento. La enfermedad existe en todo el mundo.


DATOS Y CIFRAS
La hepatitis C es una enfermedad del hígado causada por el virus del mismo nombre; ese virus puede causar hepatitis, tanto aguda como crónica, cuya gravedad varía entre una dolencia leve que dura algunas semanas, y una enfermedad grave de por vida.
El virus de la hepatitis C se transmite a través de la sangre, y la mayoría de las infecciones se producen por exposición a pequeñas cantidades de sangre a través del consumo de drogas inyectables, de prácticas de inyección o de atención sanitaria poco seguras y de la transfusión de sangre y productos sanguíneos sin analizar.
Se estima que hay en el mundo 71 millones de personas con infección crónica por el virus de la hepatitis C.
Un número considerable de esas personas con infección crónica desarrollarán cirrosis o cáncer de hígado.
Cada año mueren unas 399 000 personas debido a la hepatitis C, sobre todo por cirrosis y carcinoma hepatocelular.
Los antivíricos pueden curar más del 95% de los casos de infección por el virus de la hepatitis C, lo que reduce el riesgo de muerte por cáncer de hígado y cirrosis, pero el acceso al diagnóstico y el tratamiento es limitado.
En la actualidad no existe ninguna vacuna contra la hepatitis C, pero la investigación en esa esfera continúa.
El virus de la hepatitis C (VHC) causa infección aguda y crónica. Por lo general, la infección aguda es asintomática y en raras ocasiones (o en ninguna) se asocia a una enfermedad potencialmente mortal. Aproximadamente un 15-45% de las personas infectadas elimina el virus espontáneamente en un plazo de seis meses, sin necesidad de tratamiento alguno.
El 60-80% restante desarrollará infección crónica, y en estos casos el riesgo de cirrosis hepática a los 20 años es del 15-30%.

Distribución geográfica
La hepatitis C es prevalente en todo el mundo. Las regiones de la OMS más afectadas son las del Mediterráneo Oriental y Europa, con una prevalencia del 2,3% y 1,5% respectivamente. La prevalencia de la infección por VHC en otras regiones de la OMS oscila entre el 0,5% y el 1,0%. En función del país, la infección por el virus de la hepatitis C puede concentrarse en algunas poblaciones (por ejemplo, entre los consumidores de drogas inyectables), y/o en la población en general. Existen numerosas cepas (o genotipos) del VHC, cuya distribución es variable según la región.

Fuente: OMS

Autor: Redacción EcoDias