Opinión

Fecha: Miércoles, 26 Diciembre, 2018 - 00:00

La cosecha

Ayer recibí un informe sobre el Puerto de Rosario y puertos aledaños, y la opinión de gremios portuarios que confían en el dragado del Paraná a sabiendas que eso solo se hace con inversión (que no la tenemos).
Por otra parte, comentarios de un productor de Nueva Roma que confía cosechará alrededor de tres mil kilos de trigo por hectárea de siembra en esta zona sur de la Provincia de Buenos Aires.
Hasta en Patagones y Villarino, consideradas zona de secano, la primavera ha sido muy lluviosa con muy buenos milimetrajes, y como esto se extendió a toda la Provincia de Buenos Aires como también en la Pampa, es muy posible que tengamos una cosecha record.
A Rosario va a parar gran parte de lo que se cosecha en todo el norte argentino.
El calado natural se mantiene en los 30 pie, desde tiempos inmemoriales se cargan hasta 30 mil toneladas en Rosario y se completa carga en nuestro puerto de Ingeniero White, al que se llega tras un dragado de mantenimiento según la sedimentación de unos 80/85 kilómetros, considerado puerto de aguas profundas.
Los cereales, los puertos, el transporte, han pertenecido a las empresas como Bunge, Cargill, Dreyfus, Nidera, entre otras multinacionales.
Pasan los gobiernos pero ellos quedan.
Los grandes frigoríficos que circundan el muelle de cereales es una parte del puerto, después está el muelle cuyas edificaciones frigoríficas aun existen (aunque creo no opera) ni con pescado, ni con fruta, esos frigoríficos fueron creados para la exportación de frutas provenientes del Valle de Río Negro.
Dadas las condiciones en que estamos viviendo es dudoso que se produzcan cambios, ni el gobierno actual, ni las grandes empresas están a mi juicio interesadas en transformaciones necesarias en lo que hace a transporte marítimo. Y en cuanto a ferrocarriles quedaron las vías como prueba de que una vez existieron.
Los sueños de convertir a los cuatro puertos que tenemos en un complejo portuario de aguas profundas, seguirá siendo una expresión de deseos.
Es una realidad que me apena, pues dediqué muchos años a convertir esta región y llegamos hasta a concretar proyectos con la Academia de Ciencias de la URSS y su Instituto Shirshov, conjuntamente con la UNS, el IADO local, un proyecto que abarcaba desde Río Negro a Tierra del Fuego.
Hubo planes durante el último gobierno (tanto con Rusia como con China), todo quedó en la nada.
Por los años 1935, para esta fecha se espigaba, un acarreador dejaba caer el trigo o la avena recién cortada en chatas que tenían un entramado de madera, se usaban horquillas tanto para llevar la chata como para elevarlas a quien construía lo que conocimos como parvas. Al llenarse se lo llevaba a un lugar donde se hacían enormes parvas para alimentar a los animales.
Para diciembre en nuestra zona se cosechaba con cosechadoras Deering n° 3.
Si la cosecha alcanzaba las 6/7 bolsas por hectárea se consideraba muy buena cosecha.
Se embolsaba el trigo, cada bolsa podría pesar unos 68 kilos, lo que significaría unos 480 kilos por hectárea.

Autor: Por Aron Berstein