Opinión

Fecha: Martes, 2 Octubre, 2018 - 00:00

La clase media argentina

Se caracterizó porque pudo alcanzar una calidad de vida y un poder adquisitivo superior al de la clase obrera. Y en el sector social abarcó una franja amplia y extensa demográficamente.
Los países pobres, subdesarrollados y emergentes aspiran a conquistar un PBI más fluido, y si se concreta crea por su propia dinámica las condiciones de un crecimiento de las clases medias.
Eso ocurrió en la Argentina. Conozco infinidad de obreros y hasta empleados con buenos ingresos, se construyeron sus viviendas; y -cubiertas las necesidades- adquirieron un terreno, construyen otra vivienda que después alquilan, su condición de clase originaria ha cambiado.
Lo mismo pasa con el gremio del transporte de cargas: si tenés un camión y vos mismo lo manejas, es una cosa; si logras comprar otro camión, pones un chofer, tu condición de clase cambia.
En el campo ocurre a la inversa: los pequeños y medianos productores han desaparecido, los campesinos ricos se apropian de los campos.
La tendencia hacia una mayor producción obliga a mejorar la tecnología, a mayor cantidad de hectáreas adquiridas, mayores insumos en maquinarias.
No es frecuente pero ocurre., el pueblo al que fui a trabajar cuando tenía 15 años, tendría unos 1.000 a 1500 habitantes, hoy tiene 5.900 habitantes.
La inmigración no existe. ¿De donde salieron?
El desarraigo del campo y actividades en pequeña escala de cultivos intensivos terminó siendo no rentable.
La incorporación al mercado en pueblos y ciudades se intensificó.
Si la China actual pretende de aquí a 5 años elevar la calidad de vida de mil millones de chinos (es un país que tuvo 650 millones de campesinos pobres), su condición de clase las acerca a lo que en el mundo capitalista en que vivimos, catalogamos como clase media. Pasarían del campo de la pobreza a un nivel superior económico, por lo que su condición de clase se modificaría.
Durante el periodo en que gobernaron Néstor y Cristina Kirchner se produjo lo que he tratado de interpretar sobre el comportamiento del movimiento de masas que se realiza en nuestro país.
Este gobierno de derecha introduce cambios que benefician solamente a una pequeña elite, que gira dentro de la órbita Macri.
Y a base de la destrucción de las estructuras que existieron (casi pequeñas y medianas industrias y economías regionales), que tenían un buen pasar.
Como todo eso se destruyó y así estamos de paro nacional, van dándose las condiciones en que cada vez más tendrán que definirse todos los sectores.
Es importante que venga de los sectores más vulnerables, la exigencia a los diputados y senadores para que no aprueben el presupuesto nacional, y que de este paro se trate de conseguir que el gobierno retroceda en medidas por demás perjudiciales para el pueblo afectando a la mentada clase media y sectores productivos del país.
En lo que no estoy de acuerdo, y parece será un “tácito” acuerdo entre oficialismo y oposición, es que debamos esperar a las elecciones de octubre del 2019.
Macri desde Estados Unidos lanzó su candidatura a proseguir como presidente.
La espera condena a lo peor a desocupados y jubilados, tomados como chivo expiatorio de los males del país.
De aquí a fin de año se puede llegar en el país a situaciones insostenibles, el hambre y la mortalidad, la deuda contraída cuyos dólares nunca llegan pues con ellos (FMI) se pagan los intereses de una deuda pública que la pagaran nuestros bisnietos, tataranietos y choznos (es inmoral y no debe pagarse).
“Donde iremos a parar / Si se apaga Valderrama…”.
No lo sé, el tiempo lo dirá.

Autor: Por Aron Berstein