Opinión

Fecha: Martes, 7 Mayo, 2019 - 00:00

La carrera armamentista

No soy experto en armas.
Cuando vi a esos nuevos aparatos llamados “dron” que tenían como objetivo asesinar a Maduro, sus restos deben haberse estudiado y, como es lógico imaginar, otros países ya los estarán conociendo y fabricando.
En el campo económico ha surgido por imperio de las circunstancias “algo nuevo” y que tendrá repercusiones en lo económico, el concepto oferta y demanda.
Algunos estudiosos de las finanzas lo dan como superado.
Las distintas guerras que se han desatado en el mundo, entre ellas “la guerra de los alimentos”, están siendo desplazadas por otros conceptos.
Estados Unidos amenaza a todo país que comercia alimentos y medicamentos con Venezuela, su potencial económico y la relación de fuerzas todavía le permiten hacerlo.
Esto es inhumano, sin embargo no se puede poner freno a ese salvajismo capitalista, por temor a represalias norteamericanas (salvo Rusia y China) y otros países que se van sumando.
En Estados Unidos viven un 18% de latinoamericanos. ¿Cuántos millones son los negros? ¿Cuál es la cantidad o porcentaje de pobreza?
Su economía permanece estancada a partir del 2008 (crisis inmobiliaria).
Los mismos empresarios, algunos se trasladaron con sus industrias a China, otros ven más ventajoso comprarle a China que fabrica con menor costo que los Estados Unidos u otros países incluso desarrollados.
No se puede desarrollar la industrialización de un país sin disponer de las armas necesarias para poder defender el grado de desarrollo alcanzado. Este concepto ni es racional ni lógico y promueve en Estados Unidos la única economía que crece: el armamentismo.
La invasión de productos chinos, en el barrio en que vivo podría equivocarme pero supongo supera el 60%.
En cambio tenemos (en la Argentina) entre 5 a 6 mil mercados chinos, que no venden productos chinos y se abastecen de productos nacionales, la verdulería y la carne la subcontratan, y venden a precios más bajos que los demás mercados.
Son chinos que ni siguiera conocen nuestro idioma. Tienen una cultura del trabajo inigualable, a una cuadra de mi casa se instaló uno, compraron la casa y el terreno, construyeron un primer piso y un departamento de tres dormitorios y dos baños. Son un matrimonio joven con una hijita que está aprendiendo a caminar.
La gente, las mujeres simpatizan con ellos, incluso se llevan a la hijita (solo descansan 4 horas por día).
A la edad que comienzan a estudiar los llevan a China y allí quedan a cargo de abuelos, diría que preservan su identidad nacional.
Suplantaron las estructuras clásicas del capitalismo primitivo, le dieron en China otro tipo o modelo.
Se convirtieron en la primera economía del mundo, y son el país más poblado de la tierra.
Hacia dentro del país en los próximos 5 años (según resolución del Partido Comunista Chino) elevarán la calidad de vida de mil millones, pasarán a una calidad de vida comparable a la clase social de la “clase media” (como la denominamos aquí), los comunistas trabajan para que los pobres vivan mejor y se hagan medianamente ricos.
Estoy muy viejo para ir a ver cómo lo hicieron.
Por imperio de las circunstancias, el idioma mandarín debería ser una necesidad “básica” que deberíamos aprender.
Por 30/40 años influirán y gravitarán sobre el resto del mundo.

Autor: Por Aron Berstein