Sociedad de Fomento y Cultura Villa Libre Instituciones

Fecha: Sábado, 10 Junio, 2006 - 00:00

Intentando despegar

La institución se encuentra en un momento de reacomodamiento para tratar de salir adelante. A lo largo del tiempo, en Villa Libre pasaron algunos hechos curiosos, buenos y malos, pero estos últimos afectaron a la Sociedad de Fomento y mucho.

Haciendo historia
Robustiano Alderete, su presidente, es una persona mayor muy conocida en el barrio. Él nos recibió en la sede de calle Fournier al 900 y después de cruzar un amplio salón de eventos nos encontramos con dos integrantes más de la Comisión Directiva, Roberto Kleiman y Hugo Ruiz. Con ellos comenzamos a repasar la historia.
“La Sociedad de Fomento -dice Alderete- nació en 1943 y los primeros tiempos fueron muy buenos. Yo lo recuerdo porque vine aquí en 1950 y era cuando estaba la comisión que inició y compró todo esto. El presidente era Ramón Casamayor, también estaban Vicente Splendiani, Luis del Port y Ramón Báez”.
De los objetivos de esa primera comisión, Robustiano recuerda que “la iniciativa de ellos fue como la de cualquier barrio que se iniciaba ya que acá no había nada. Entonces la gente de la comisión directiva se puso de acuerdo para comprar un par de lotes para tener una sede porque esto funcionaba en las casas de los integrantes de la comisión, y así fue”.
Alderete recuerda que en el patio de la institución se organizaban bailes y fiestas todos los sábados, eventos que eran muy concurridos ya que, según dice, no había otros lugares para ir. Además, nos comenta que aquellos primeros dirigentes trabajaron mucho para la obtención de los servicios públicos, servicios que hoy ya tiene todo el barrio: como dicen sus vecinos, Villa Libre está bien, no tiene mayores problemas.

Algunas cosas raras
En un momento de la charla el presidente hizo referencia a algunos episodios que ocurrieron y que llevaron a la Sociedad de Fomento a tener una gran deuda, que hoy están tratando de saldar. Dichos episodios también hicieron que la entidad funcione como club, o mejor dicho como una cantina, cosa que de algún modo sigue sucediendo ya que pegado a la institución está el Club Villa Libre, que ocupa instalaciones de la misma. Roberto Kleiman, secretario de la Sociedad de Fomento, al explicar esta situación, señala que “en el año 55, cuando cae el gobierno y se hicieron cargo los militares acá funcionaba la Sociedad de Fomento y una Unidad Básica, y entonces se clausura. Cuando a los tres meses vuelven a habilitar, la comisión va a buscar las llaves pero un grupo de militares del barrio se adelantó y a ellos se les entregaron las llaves porque se presentaron como de la Sociedad de Fomento. Cuando fueron los de la verdadera comisión se les dice que las llaves ya habían sido entregadas y cuando estos se dirigieron a la sede fueron echados por este grupo que se había adelantado. Los militares se quedaron con la idea de hacer funcionar la Sociedad de Fomento pero finalmente hicieron un club que funciona hasta hoy. Es como una cantina, en ningún lado está asentado como Club Villa Libre”.
Cuenta Alderete que cuando asumió la actual comisión todo era un desorden, no encontraban ningún tipo de documentación y se había producido una deuda muy grande en impuestos. Hoy ya tienen la escritura armada pero no la pueden terminar debido a la abultada deuda que están intentando pagar poco a poco y con mucho esfuerzo.

Trabajo de años
Hoy día la institución no puede ofrecer muchos servicios a sus 100 asociados. Tienen por caso un proyecto de biblioteca pero tendrán que esperar. Cada peso que entra se invierte y prueba de ello son las refacciones que han realizado: “Al salón se lo revocó todo y se le cambió el techo porque se llovía por todos lados, se hicieron los baños, el fogón, inclusive se hizo un paredón que separa con el club para que no pase gente del otro lado. Hoy el objetivo es poner el cielorraso al techo pero sale mucho dinero y no lo tenemos”.

Luchar desde las bases
Roberto Ruiz es un nuevo integrante de la Comisión Directiva y en sus palabras se refleja el trabajo y las ganas de progresar de los fomentistas de Villa Libre: “Yo hace algún tiempo llegué a tener una buena posición económica pero decayó, y entonces tuve que venir por el bolsón alimentario. De esa manera me fui metiendo. Yo vi que involucrándome tenía la posibilidad de servir a otros. A su vez la mejora barrial tiene mucho que ver con las Sociedad de Fomento, allí es donde nos hacemos fuertes. El objetivo de siempre de la comisión son las mejoras para el barrio y la forma es estar unidos luchando fuerte. Empezar a luchar desde las bases para conseguir logros que de a uno no podemos. Con voluntad y ganas las cosas se van a poder hacer”.

Autor: Redacción EcoDias