Opinión

Fecha: Miércoles, 30 Enero, 2019 - 00:00

El mundo interior de cada uno

Hemos llegado a un punto crucial en la vida del hombre (como especie), el descalabro es total, nos estamos precipitando a un precipicio donde somos nosotros mismos los protagonistas y las victimas.
La tragedia griega la comenzó a escribir Sófocles, la continuaron Esquilo y Eurípides.
La tragedia que vivimos hoy tiene dimensiones que abarcan a todos los países y sus pueblos, que conformamos y habitamos la tierra.
Hace unos días escuchaba en el programa de Walter Martínez (Dossier) la entrevista a un argentino, reconocido como intelectual, científico y político. Atilio Borón -de él se trata- brindó su opinión sobre cómo veía a Trump y a Putin, presidentes de Estados Unidos y de Rusia, respectivamente. Luego vi otra del mismo periodista entrevistando a Rafael Correa (ex presidente de Ecuador), y lo comparé con mis pensamientos.
Tengo mi propia visión, y aunque hayamos bebido de la misma fuente, la universidad de la vida me lleva a sacar mis propias conclusiones.
Soy un enamorado de la música y la poesía de cualquier procedencia; de la vida de los pueblos con sus costumbres, tradiciones, y hasta religiosidad cuando trato lo americano, las interpreto buscando siempre la filosofía como ciencia que busca la verdad y la realidad, partiendo de ideas y conceptos que leí hace 70/80 años, es de buen político no encandilarse con lo que está en el poder, sino mirar lo que nace y crece.
La humanidad como un todo exige cambios pues estamos en los límites, un mundo que se desploma y otro que surge, y el protagonista es el mismo: nosotros.
Repito lo dicho por el filósofo francés George Pulitzer, fusilado por los nazis en 1940 “El hombre es un producto de sí mismo”.
No será la tragedia griega, ni Shakespeare, quienes nos salvarán.
Cuando hace pronunciar al rey Ricardo III, “Mi vida por un caballo”, soy consciente que esos cambios cuanto antes se produzcan acortarán la agonía de los pueblos.
Lo que hoy nos pasa, lo tenemos que resolver nosotros. En la Misa Criolla, de Ariel Ramírez, versión de Los Fronterizos, las palabras “Ten piedad de nosotros”, se repiten varias veces. No es Dios sino los pueblos quienes decidirán los destinos de la humanidad.
Estamos inmersos en la ciénaga que nos dejó Dante Alighieri en su “Divina Comedia”.
Si la humanidad debe recobrarse y encontrar su destino como “ser humano”.
Vuelven a mi mente las palabras de Dante, quien pone en boca de Ovidio (poeta), el que conduce a Dante por el infierno, y yo lo traslado a los pueblos: “Tienen un nombre y un corazón generoso, tienen derecho a elegir su propio destino”.

Autor: Por Aron Berstein