PARA VER Y CONSIDERAR Cine

Fecha: Lunes, 16 Noviembre, 2020 - 00:00

El mundo entero

Un documental de producción argentina dedicado a una ciudad uruguaya y su visionario fundador.

El balneario uruguayo Piriápolis es el centro de este documental o sólo en parte, porque su verdadero atractivo es la personalidad de Francisco Piria, el hombre que lo planeó, lo comenzó a construir a partir de 1890 y de paso lo bautizó con su propio apellido.
La descripción precedente da para imaginar un registro entre histórico y arquitectónico, pero en los 78 minutos de duración de El mundo entero hay menos de eso que de leyenda, porque Piria definitivamente ha dado pie a unas cuantas.
Era hijo de inmigrantes genoveses y nació en 1847 en Montevideo como Fernando Juan Santiago Francisco María Piria de Grossia, quedó huérfano a corta edad y fue enviado a Italia para que se educara bajo la supervisión de un tío jesuita, un detalle no menor porque allí habría estudiado tanto arte como ciencia.
Habría vuelto a Uruguay adolescente y sin un peso, pero a fuerza de ingenio buscavidas pasa de ser un vendedor callejero al joven empresario de fortuna, que en alguno de sus viajes concibe el sueño loco de erigir en medio de la nada un balneario como los que había visitado en la Costa Azul francesa.
La abundancia de verbos conjugados en condicional se debe a que ni los familiares, ni los investigadores entrevistados tienen demasiados documentos que prueben esa historia, salvo algunas fotos sepiadas, una novela futurista a medias autobiográfica -El socialismo triunfante. Lo que será mi país dentro de 200 años (1898)- y algunos artículos sueltos aparecidos en los diarios del momento; pero van alimentando una incógnita: ¿Piria era un alquimista y construyó su ciudad siguiendo los principios de esa disciplina esotérica o la disposición de estatuas y símbolos fue otra de sus estrategias publicitarias?
La estructura del film es bastante clásica; basada en testimonios; panoramas de Piriápolis -las sutiles transiciones entre las imágenes en blanco y negro de un viejo noticiero cinematográfico y las actuales son un logro-; la guía de una voz off y la usual recurrencia de tomas metafóricas -como las maquetas del palacio, la iglesia y los hoteles hoy derruidos- de los documentales que no tienen suficiente metraje de archivo.
Aunque el multifacético protagonista atrapa al espectador con sus contradicciones, como hizo con el propio director argentino Sebastián Martínez, que antes del rodaje le dedicó varios años de investigación y quizás por ello logra un clima que convierte al conjunto en la suerte de misterio, cuya resolución Piria se llevó a la tumba en 1933 y estaría oculta en las pretensiones de microcosmos de su ciudad, que es adelantada en el título y dan ganas de desentrañar.
Un misterio subrayado por música vibrátil y sombras de fogatas en las taperas de edificios monumentales, que puede verse en la plataforma de streaming
Cine.Ar Play ya que fue lanzado como parte del Ciclo “Jueves Estreno” del Incaa.

Ficha técnica
Dirección: Sebastián Martínez. Guión: Sebastián Martínez, Valeria Groisman. Fotografía: Diego Poleri. Música: Hernán Kerlleñevich. Origen: Argentina; 2020.

Autor: Redacción EcoDias